El papiro que desvela el misterio de la construcción de la gran pirámide

Papiro encontrado en Egipto

Papiro encontrado en Egipto

El documento, que fue encontrado en el 2013 en el mar Rojo y que explica uno de los mayores enigmas de la construcción de la gran pirámide, ya está expuesto al público en El Cairo

Más información

Descubren el puerto y los papiros más antiguos del mundo en Egipto

Descubren el puerto y los papiros más antiguos del mundo en Egipto

Desde el pasado jueves, el Museo de El Cairo, situado en la céntrica plaza de Tahrir, cuenta entre sus colecciones con el papiro más antiguo del mundo hallado en Egipto. Un documento de hace 4.500 años y escrito con jeroglíficos que desvelan uno de los mayores misterios de esta antigua civilización: cómo fue construida la gran pirámide de Gizeh que sirvió de mausoleo para el faraón Keops.

El hallazgo se produjo en 2013 por los arqueólogos Pierra Tallet y Gregory Marouard en el puerto de Wadi el-Jarf, a orillas del mar Rojo, en una expedición franco egipcia. Durante las excavaciones aparecieron varios documentos que formaban parte de un libro administrativo de gran valor histórico. Entre sus páginas, un papiro que correspondía a Mener, el capataz de las obras de la gran pirámide del que se cree que contaba con unos 200 hombres a su cargo, resolvía algunos de los enigmas del Antiguo Egipto.

Conocido desde entonces como el Registro de Mener, este diario de trabajo que data del año 27 y corresponde a la última etapa de la construcción del mausoleo, detalla cómo fue el pago a los jornaleros, la alimentación que recibieron, la procedencia de los materiales y su transporte hasta Gizeh. Datos sumamente importantes para lograr comprender la magnitud de las obras de la única maravilla del mundo antiguo que aún continúa en pie.

Según los investigadores, las piedras calizas utilizadas procedían de la cantera de Tura, a orillas del Nilo. Desde allí eran trasladadas en barco por un sistema de canales, por lo que se estima que podían tardar unos cuatro días en llegar. En aquella época, los trabajos estaban supervisados por el visir Ankhaf, ministro del faraón. Pues, en uno de los pasajes, Mener explica cómo fue su encuentro con el visir. Como este documento corresponde a la última etapa, cuando las obras estaban a punto de ser finalizadas, varios estudiosos creen que durante los primeros años del reinado de Keops el responsable pudo haber sido el visir Hemiunu.

Los datos, publicados por los arqueólogos en la revista Near Estern Archaeology, ya están al alcance de todo el mundo. Una de las salas más transitadas del Museo de El Cairo guarda entre sus vitrinas dos de los fragmentos originales más importantes de la historia de esta antigua civilización que pone fin a las teorías que envolvían de misterio la necrópolis de Gizeh.