Museos en el fondo del mar

España es el primer país de Europa en abrir un museo subacuático. Está en Lanzarote, donde el pasado año se empezaron a descender algunas de las 300 esculturas

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museos mar lanzarote lampedusa. Museo Atlántico, Lanzarote

Museo Atlántico, Lanzarote

Es la última obra de Jason deCaires Taylor, un museo subacuático en Lanzarote donde algunas de sus esculturas representan la más cruda actualidad. La crisis migratoria es una de ellas, con la que se denuncia su situación. 

Foto: Jason DeCaires Taylor

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museos mar cancun2. Museo Subacuático de Arte, Cancún

Museo Subacuático de Arte, Cancún

En México el museo con más expectación se encuentra bajo las profundidades de Isla Mujeres, en Cancún. Aquí se encuentran más de 400 esculturas que representan diferentes oficios, como este corresponsal desubicado, y actividades de ocio. 

Foto: Jason DeCaires Taylor

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museos mar lanzarote esculturas. Museo Atlántico, Lanzarote

Museo Atlántico, Lanzarote

Para el diseño de las esculturas del nuevo museo subacuático de Lanzarote, el artista Jason deCaires Taylor se inspiró en los propios habitantes de la isla. 

Foto: Jason DeCaires Taylor

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museos mar bahamas. Ocean Atlas, Bahamas

Ocean Atlas, Bahamas

Esta escultura de 60 toneladas y 6 metros de alto es la más grande del océano. Fue diseñada por Jason deCaires Taylor para el museo Ocean Atlas de Nassau y representa, como su nombre indica, a Atlas, quien en este caso carga con todo el peso del mar. 

Foto: Jason DeCaires Taylor

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museo cancun. Museo Subacuático de Arte, Cancún

Museo Subacuático de Arte, Cancún

La jardinera de la esperanza es una de las obras más populares de Jason deCaires Taylor. Actualmente está cubierta de algas y muchos de los peces han encontrado en ella su nuevo habitat. 

Foto: Jason DeCaires Taylor

Laura Fernández

3 de enero de 2017

Lanzarote, una seductora isla hecha de contrastes

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Lanzarote, una seductora isla hecha de contrastes

El fondo marino es una sucesión de monumentos naturales al alcance de muy pocos. Corales, pecios históricos, grutas o cuevas son algunos de los tesoros que podemos encontrarnos a diferentes profundidades haciendo que la visita a los mismos sea toda una experiencia. El principal inconveniente es que, las que están a pocos metros de la superficie, tienen un alto riesgo de desaparecer. La creación de puertos, el tránsito de los barcos, los nadadores o los buzos fomentan su desgaste haciendo que en algunos lugares estas maravillas estén en peligro de extinción.

Para evitar el daño del hombre, y ayudar a que estas zonas recuperen su esplendor, el artista y fotógrafo británico Jason deCaires Taylor ideó la creación de varios museos subacuáticos repletos de esculturas cuyos materiales son responsables con el medio marino, ayudan a regenerar el sustrato del suelo y a mejorar su flora y fauna. Su interés por el mar y su experiencia como submarinista le llevaron a crear en el 2006 su primer museo en la isla caribeña de Grenada. Este trabajo fue reconocido por esta casa como una de las 25 Maravillas del Mundo.

A pesar de las propuestas de Australia, Oriente Medio o el Caribe, la última creación del artista se halla en el fondo marino de Lanzarote

El segundo de ellos: Museo Subacuático de Arte (MUSA), el más popular, se inauguró en Isla Mujeres, Cancún, en 2010. Está a menos de 10 metros de profundidad y, aunque en un principio tenían pensado colocar unas 200 esculturas, hoy ya cuenta con más de 400. Aquí se encuentran algunas de sus obras más reconocidas como La jardinera de la esperanza, Resurrección, La última cena, Man on fire y hasta la réplica de un antiguo Beetle.

El de Nassau, Bahamas, destaca por contar con la escultura acuática más grande del mundo. Es el Ocean Atlas, una mujer inspirada en una estudiante de la isla que sirvió a deCaires para recrear la historia de Atlas, el titan de la mitología griega que fue condenado a cargar en su espalda con los pilares de la Tierra. Fue construido en 2014, aunque no es su último trabajo. A pesar de las propuestas de Australia, Oriente Medio o el Caribe, la última creación del artista se halla en el fondo marino de Lanzarote, en España. En el llamado Museo del Atlántico, donde el pasado 2016 se comenzaron a descender las primeras esculturas a unos 12 metros de profundidad.