Madrid-Barcelona

El genio de Velázquez y Pissarro

Dos importantes exposiciones sobre los retratos de Velázquez y los paisajes de Pissarro son las protagonistas de este otoño repleto de arte.

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Felipe IV. El retrato de Felipe IV

El retrato de Felipe IV

En 1654, Velázquez pintó este retrato del monarca, una de las obras que se pueden contemplar en la exposición «Velázquez y la familia de Felipe IV» en el Museo del Prado de Madrid hasta febrero de 2014.  

Museo del Prado

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Infanta Margarita

Infanta Margarita

La exposició sobre los retratos de Velázquez muestra cinco obras que se exhiben por primera vez en España, como la de la Infanta Margarita (1659), procedente del Kunst Historisches Museum  de Viena. 

Museo del Prado

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Rue Saint-Honoré por la tarde

Rue Saint-Honoré por la tarde

Hasta 26 de enero de 2014 se podrá contemplar en la sede barcelonesa del CaixaForum una sesenta de obras de Camille Pissarro considerado «el primer impresionista». En la imagen, Rue Saint-Honoré por la tarde. Efecto de lluvia (1897).

Obra Social «la Caixa»

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El huerto en Éragny (1896), . El huerto en Éragny

El huerto en Éragny

Pissarro (1830-1903) mostró en su obra los paisajes que lo rodeaban y que fueron los escenarios de su vida. El huerto en Éragny (1896), en la imagen, refleja el entorno de Éragny-sur-Epte, a dos horas de París, la última residencia permanente del pintor.  

Obra Social «la Caixa»

16 de octubre de 2013

Dos grandes acontecimientos artísticos acaban de inaugurarse en el Museo de El Prado de Madrid y en el CaixaForum de Barcelona. Se trata dos exposiciones monográficas que analizan a fondo distintos periodos artísticos de dos grandísimos pintores como Diego Velázquez y Camille Pissarro. La exposición «Velázquez y la familia de Felipe IV», en el Museo de el Prado, recorre la historia del retrato cortesano español entre 1650 y 1680 en una muestra de treinta obras. Velázquez (1599-1660) fue nombrado pintor del rey a los 24 años de edad. El núcleo de la exposición está compuesto por los retratos reales que hizo Velázquez en Madrid desde su vuelta de Roma hasta su muerte en 1660 y exhibe cinco obras nunca vistas en España procedentes del Kunst Historisches Museum de Viena. La muestra termina con algunas pinturas de su sucesor, Juan Bautista Martínez del Mazo como las célebres Meninas de Dorset, y su yerno, Juan Carreño, ambos herederos de la esencia del retrato velazqueño.

Obra cumbre

Las Meninas (expuestas la Sala 12 del Edificio Villanueva) es la obra cumbre alrededor de la cual gravita la exposición que entre otras obras destaca el retrato del Papa Inocencio X, de la época que Velázquez paso en Roma. Las Meninas supone una reivindicación del género del retrato, y un gran ejercicio de autoafirmación social y profesional por parte del autor. Cronológicamente la muestra abarca desde la entrada en Madrid de Mariana de Austria como nueva reina (a finales de 1649) hasta su retiro en Toledo en 1677; y se divide en seis secciones: De Roma a Madrid, Las dos primas, La infanta Margarita, Las meninas, Mazo y Carreño: Continuidad y Renovación y Una historia circular.

La exposición que se inauguró el pasado día 8 de octubre permanecerá en el Museo Nacional del Prado hasta el 9 de febrero de 2014 (Edificio de los Jerónimos, Sala C).

El padre del impresionismo

El otro gran protagonista de este otoño artístico es Camille Pissarro (1830-1903), de quien la Obra Social «la Caixa» presenta la primera exposición antológica en su sede de Barcelona que se podrá contemplar desde el 16 de octubre hasta 26 de enero de 2014. Pissarro no sólo está considerado «el primer impresionista» sino también maestro de los pioneros del arte moderno como Gauguin, Cézanne o Van Gogh. La muestra que se podrá ver en el CaixaForum barcelonés consta de un total de sesenta y siete obras procedentes de distintos museos y colecciones privadas que permiten reconstruir el legado de este artista precursor, cuya obra revela una gran sensibilidad. Las obras se distribuyen en función de los lugares en los que Pissarro vivió y pintó y entre ellas destacan el El huerto en Éragny (1896), El puente de Charing Cross, Londres (1890) y Rue Saint-Honoré por la tarde. Efecto de lluvia (1897), como ejemplo de paisaje urbano.