Dónde recoger setas en España

El otoño no solo tiñe de colores ocres y rojizos nuestros paisajes, sino que ofrece la oportunidad de realizar algunas actividades únicas en esta época del año, como la de salir a recoger setas

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Rabanales, Zamora

Rabanales, Zamora

Muy cerca de la frontera con Portugal, en la comarca de Aliste se encuentra este pequeño municipio conocido por contar con uno de los senderos micológicos más ricos de Castilla. En sus inmediaciones se puede encontrar el Centro de Interpretación de las Especies Micológicas de Rabanales, uno de los más completos de España, aunque solo abre cuando hay visitas concertadas. En él también se ofrecen excursiones guiadas al campo, talleres de identificación de setas y exposiciones con más de treinta especies de hongos.  

Foto: Museo micológico de Rabanales

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Sierra de Guadarrama, Madrid

Sierra de Guadarrama, Madrid

La ruta comienza en las inmediaciones del pueblo de Cercedilla, y discurre por un sendero que se alarga en paralelo al arroyo de Pinolobero. Casi toda la extensión del bosque está compuesto de pinos silvestres y entre ellos se pueden encontrar diferentes tipos de boletus, setas de cardo y níscalos, entre otras especies.

Foto: Miguel303xm

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Parque Natural del Montseny, Barcelona

Parque Natural del Montseny, Barcelona

Cataluña es una de las Comunidades Autónomas con más tradición micológica. Uno de los mejores lugares para disfrutar de una salida al campo para recoger setas es el Parque Natural del Montseny, en las inmediaciones de Barcelona. En él lo que predominan mayormente son los hayedos, los castaños y las encinas, entre los que se encuentran algunas especies de setas como níscalos, trompeta o negrilla. Para saber diferenciarlos, la oficina de turismo de Montseny ofrece al visitante la oportunidad de contratar visitas guiadas por el bosque donde con la ayuda del personal experimentado enseñan a identificar cuáles son las comestibles.

Foto: Turisme Montseny

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Bosque de Muniellos, Asturias

Bosque de Muniellos, Asturias

Declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco, este primitivo bosque asturiano compuesto por los montes de Muniellos, la Viliella y Valdebois es el mayor robledal de España y uno de los mejores conservados de Europa. Situado entre las comarcas de Ibias y Cangas de Narcea, en él se encuentra la mayor diversidad biológica de la cordillera Cantábrica, pues se han llegado a contabilizar hasta 400 especies de setas.

Foto: Hotel Muniellos

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Valle de Hecho, Huesca

Valle de Hecho, Huesca

Los frondosos bosques de pinos y hayedos de este valle permiten a los amantes de la micología la recolección de setas prácticamente durante todo el año. En primavera los hongos más abundantes son los usones y las setas de prado, en verano son frecuentes las seps, mientras que en otoño las especies que se pueden recoger son los rebichuelos, las setas de pino y los fongos. En el valle de Hecho es necesario obtener un permiso que se puede obtener en el Ayuntamiento.

Foto: Valle de Hecho

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Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, Jaén

Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, Jaén

Considerado como el paraíso de las setas del sur, este parque natural ofrece al visitantes gran variedad de especies. Entre los más comunes se encuentran los níscalos, conocidos por los locales como guíscanos. También se pueden recolectar el cardo cuco, la cagarria, la seta de chopo, la barbuda, la negrilla o la seta tocona, entre otras. En Siles es donde se encuentra el Punto de Información Micológica del Centro de Interpretación el Sequero, donde cada otoño se celebran unas jornadas micológicas.

Fotos: QUEBRANTA -Pq. Nat. Sierras de Cazorla, Segura y las Villas-

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Parque Natural de Gorbeia, País Vasco

Parque Natural de Gorbeia, País Vasco

Coronado por la cumbre Gorbeia, este parque que se extiende entre Álava y Bizkaia es una de las mejores opciones del País Vasco para salir a recoger setas. En él abundan los bosques de robledales, hayas, alisos, fresnos y sauces que ofrecen al visitante diferentes tipos de paisajes. En cuanto los hongos más comunes en los bosques vascos, estos son el edulis, con la parte superior marrón; pinicola, granate; y el negro, de superficie y tronco oscuro.

Foto: Gorbeia Euskadi

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Valle de Ambroz, Extremadura

Valle de Ambroz, Extremadura

Los bosques de castaños de Ambroz no solo tiñen de rojizo todo el valle, sino que regalan a la tierra algunos de los manjares del otoño: las castañas y las setas. Aunque el lugar extremeño con mayor número de hongos quizá sea La Vera, la razón por la que este valle merece una visita es porque en él cada año se celebra el Otoño Mágico, un festival que incluye actuaciones musicales, teatro, jornadas gastronómicas y varias charlas. Entre ellas no puede faltar la de micología, donde tratan las especies que se pueden encontrar en Ambroz y que son comestibles. Algunas de las más frecuentes son los níscalos, los boletus aereus y la amanita cesárea, entre otras.

Foto: Visita Ambroz

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Sendero Micológico de Unzué, Navarra

Sendero Micológico de Unzué, Navarra

Con un trazado en forma de raqueta, el valle de Unzué ofrece una transición entre el bosque continental mediterráneo y húmedos hayedos. La ruta comienza en la iglesia de San Milán y, a través de un camino agrícola, el excursionista podrá observar la diversidad de hongos que se hallan a lo largo del recorrido. Algunas de las especies que se pueden encontrar son el rebozuelo amarillento, el hongo royo o la seta de pino.

Foto: Turismo de Navarra

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Navaleno, Soria

Navaleno, Soria

Este municipio situado en la comarca de Pinares, en Soria, es uno de los lugares más propicios de Castilla y León para recoger setas. La razón la tienen su espesos bosques de pino negro en cuyos alrededores en temporadas anteriores se llegaron a contabilizar más de 150 especies de hongos diferentes. Entre las más habituales está el boletus, níscalos y setas de cardo. En su Centro Micológico se pueden encontrar exposiciones sobre las diferentes variedades, también se imparten cursos para saber diferenciarlas, ofrecen degustaciones y visitas guiadas. Aunque se vaya por libre, en Navaleno para recolectar setas es necesario obtener un permiso.

Foto: Centro Micológico de Navaleno

El otoño no solo tiñe de colores ocres y rojizos nuestros paisajes, sino que ofrece la oportunidad de realizar algunas actividades únicas en esta época del año, como la de salir a recoger setas

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¡A por setas!

¡A por setas!

España cuenta con numerosos parques nacionales, sierras y espacios verdes que con la llegada del otoño se llenan de hongos de diferentes especies. La mayoría de ellos están concentrados en el norte de la península, pues el clima es mucho más lluvioso y húmedo que en el resto del país. No obstante, tanto la meseta como el sur también cuentan con una gran tradición micológica y sus bosques ofrecen distintas variedades. Un paseo por sus senderos nos permitirá llenar la cesta con los ingredientes necesarios para disfrutar de una sabrosa cena otoñal. Aunque, cuidado, no todas las setas son comestibles.

Debido a que la actividad de salir a buscar setas cada vez cuenta con más curiosos que desean aprender sobre el tema, muchos de estos parques que os exponemos en la galería fotográfica cuentan con su propio museo micológico donde se enseña a los visitantes las diferentes especies que se pueden encontrar y el uso de cada una de ellas. En ocasiones el mismo centro ofrece degustaciones y, una gran mayoría, suelen disponer de guías experimentados que permiten hacer rutas en su compañía y aprender sobre el terreno. También es posible encontrarse con clases de cocina, donde las setas son el ingrediente principal del plato, o restaurantes donde su menú se compone de setas y castañas, los protagonistas de la temporada.

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Siete lagos impresionantes envueltos en otoño

Siete lagos impresionantes envueltos en otoño

En el caso de que se quiera recorrer el bosque por libre, lo más recomendable es informarse en el centro de cada parque para evitar recoger aquellas setas que puedan resultar venenosas. En muchos de ellos se necesita un permiso especial, sobre todo si se trata de espacios protegidos. El precio variará dependiendo de la comarca. En cuanto a los útiles necesarios, se recomienda llevar cesta de mimbre, ya que el plástico hará que el producto llegue a casa estropeado, y una navaja afilada. En este último caso los expertos aconsejan cortar el hongo por su tronco, dejando la raíz en la tierra para que pueda regenerarse de nuevo.

En la galería os dejamos aquellos lugares con mayor tradición micológica en España.