Dónde ver las mejores obras de Joaquín Sorolla

Hasta el próximo 6 de noviembre, más de 100 obras del pintor valenciano estarán expuestas en el museo de Giverny, en Francia, bajo el nombre "Sorolla, un pintor español en París"

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Instantánea

Instantánea

Perteneciente al Museo Sorolla de Madrid, en este cuadro el artista valenciano retrata la playa de Biarritz en 1906. En él se ve a una mujer sentada sobre la arena sujetando entre las manos una antigua cámara kodak, todo un lujo para la época. De estilo posimpresionista, la obra trata de rendir homenaje a este artefacto con el que el autor inmortalizó muchos de los veranos de su vida junto a su familia.

Foto: Museo Sorolla

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Paseo a orillas del mar

Paseo a orillas del mar

Denominado también Paseo por la playa, este óleo sobre lienzo es una de las obras más valoradas de Joaquín Sorolla. Pintado en 1909, en ella el artista retrata a su mujer y a su hija mientras dan un plácido paseo por la playa, en Valencia. El mar es uno de los temas más tratados por el autor cuyo trabajo se encuentra en su homónimo museo.

Foto: Museo Sorolla

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El balandrito

El balandrito

A su vuelta de Estados Unidos, Sorolla pintó varios cuadros relacionados con el mar y Valencia. El balandrito, que muestra a un niño en el agua haciendo navegar a un pequeño velero, es otra de las obras más ilustres del autor. Fue realizada en 1909 y forma parte de la colección del Museo Sorolla, Madrid.

Foto: Gtres

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El bao del caballo. El baño del caballo

El baño del caballo

Considerado como una de las obras más importantes de Sorolla, este cuadro posimpresionista pertenece a la colección de pinturas de playa realizadas por el artista en 1909. Propiedad del Museo Sorolla, la pintura también es conocida como El caballo blanco.

Foto: Gtres

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Chicos en la playa

Chicos en la playa

De estilo posimpresionista, esta obra de Joaquín Sorolla pintada en 1910 es una de las obras más conocidas del artista. En el cuadro se representa a tres niños desnudos tumbados en la orilla del mar, una imagen que se repite en otras pinturas del autor y que se ha llegado a considerar como una seña de sus trabajos.

Foto: Museo Sorolla

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Cosiendo la vela

Cosiendo la vela

La afamada obra de Joaquín Sorolla es capaz de captar la luminosidad propia del Mediterráneo. Está inspirada en el jardín de una casa de pescadores de Cabañal, donde se ve cómo unas jóvenes cosen la vela. Creado en 1896, Cosiendo la vela fue galardonado con medalla de oro en la Exposición Internacional de Munich de 1897 y con la Gran medalla del Estado en la Exposición Internacional de Viena de 1898. Actualmente, esta obra del Museo Sorolla está expuesta en el museo de Impresionismos de Giverny, en París.

Foto: Museo Sorolla

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Madre

Madre

Otra de las grandes obras de Joaquín Sorolla que muestra a su esposa, Clotilde, en la cama después de haber dado a luz a su hija. La luminosidad y la armonía del cuadro le han convertido en uno de los más populares. Creado en 1895, este cuadro del Museo Sorolla actualmente se encuentra expuesto en Giverny con el resto de la colección “Sorolla, un pintor español en París”.

Foto: Gtres

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Clotilde con el traje de noche

Clotilde con el traje de noche

Realizado en 1910, este retrato de su mujer llama la atención por el cambio de colores de la obra. Acostumbrados a los tonos pastel y luminosos, Sorolla incorpora el color negro, un tapizado fucsia y un fondo rojizo. Pertenece a la colección del Museo Sorolla.

Foto: Museo Sorolla

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Autorretrato

Autorretrato

Joaquín Sorolla cuenta con varios retratos, algunos de ellos sobre él mismo. Este en concreto fue pintado en 1909 y en él se puede ver al artista pintando, la paleta y el lienzo.

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El barco blanco

El barco blanco

Pintado en 1905, El barco blanco ha sido la obra del artista elegida por el museo de Impresionismos de Giverny, en París, para presentar la exposición “Sorolla, un pintor español en París”. El cuadro lo pintó a raíz de su viaje a Jávea en 1896, en el que quedó tan maravillado del paisaje que en un telegrama a su mujer escribió: «Jávea sublime, inmensa, lo mejor que conozco para pintar... estaré algunos días. Si estuvieras tu, dos meses». Esta obra es muy similar en colorido y estilo al cuadro Rocas de Jávea y el bote blanco.

Foto: Museo Sorolla

Laura Fernández

10 de agosto de 2016

Sorolla y el mar

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Sorolla y el mar

Nacido en Valencia en 1863, Joaquín Sorolla es uno de los pintores españoles de estilo impresionista más reconocidos y admirados. Sus obras, que se caracterizan por los colores suaves, la luminosidad y por tratar temas relacionados con la playa, el mar y las vacaciones, lograron cruzar las fronteras para colarse entre las colecciones de arte más internacionales. Su ciudad natal y el Mediterráneo fueron la base de su inspiración, aunque sus viajes por Europa y América hicieron que sus trabajos adquiriesen también temas costumbristas y de crítica social. El amor a su familia y su afán por los retratos, también fueron decisivos para introducirnos en la vida del autor.

La primera vez que Joaquín Sorolla visitó París fue en 1885, cuando llamado por la pintura naturalista decidió impregnarse de nuevas corrientes culturales. Con solo 22 años, el artista se encontró con el foco de la pintura moderna donde pudo estudiar a autores como Lepage o Menzel, entre otros. Ocho años después, en 1893, el valenciano entraría por primera vez en el catálogo del Salón de París, donde lograría estar presente en los siguientes años y adquiriría el reconocimiento internacional.

La nueva exposición cuenta con una colección de unos 100 cuadros del artista valenciano

Su primera exposición individual no se organizó hasta 1906, cuando presentó más de 450 obras en la galería parisina de Georges Petit. Entre sus cuadros se encontraba El barco blanco, imagen que se ha utilizado para la nueva exposición "Sorolla, un pintor español en París" y que ha vuelto a la capital de Francia este mismo año. Más concretamente al museo de Impresionismo de Giverny, el pequeño pueblo donde su contemporáneo Monet tuvo su residencia y donde se inspiró para realizar algunas de sus obras como Nenúfares.

La nueva exposición, que estará abierta al público hasta el próximo 6 de noviembre, cuenta con una colección de unos 100 cuadros del artista valenciano cedidos por el Museo Sorolla, propietario de muchas de sus obras, el museo Orsay de París, el Metropolitan de Nueva York o el museo nacional de Bellas Artes de La Habana. Cuadros que hasta el mes pasado cautivaron al público del museo Khunstalle de Múnich y que, una vez termine su gira internacional, volverán a exponerse en su casa museo de Chamberí.

Entre ellos se encuentran algunas de las obras más conocidas del autor como Paseo a orillas del mar, El baño del caballo o Madre. También algunos de sus retratos, otra de sus facetas como pintor que utilizó para retratar a su esposa Clotilde y a algunas personalidades como a Benito Pérez Galdós, Antonio Machado o a Vicente Blasco Ibáñez.