Pintores famosos

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La adoración de los pastores

La adoración de los pastores

La obra representa el momento en que el Niño Jesús fue adorado por los pastores poco después de su nacimiento y en presencia de sus padres. Pintado entre los años 1612-1614, se trata de una de sus últimas composiciones destinada a su capilla funeraria. Su estilo final es dramático y antinaturalista, intensificando los elementos artificiales e irreales: cuerpos muy largos en cabezas pequeñas iluminados con luces fuertes y estridentes.

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El Expolio

El Expolio

Situado en la Catedral de Toledo y fechado de entre los años 1577-1579, la obra representa a Jesucristo en el momento en que fue despojado de sus vestiduras, y es considerado una de las obras más destacadas de El Greco.

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El entierro del señor de Orgaz

El entierro del señor de Orgaz

El Greco aceptó el encargo de realizar la obra en 1586, algo más de dos siglos y medio después de los hechos que en ella representó. El entierro del señor de Orgaz, más conocido como El entierro del conde de Orgaz, es un óleo sobre lienzo pintado en estilo manierista por El Greco entre los años 1586 y 1588. Fue realizado para la iglesia de Santo Tomé de Toledo, donde aun permanece, y es considerada una de las las mejores obras de su autor. En él se representó un entierro del siglo XIV presenciado por hombres vestidos a la manera del siglo xvi. Parece que eran retratos de personas que vivían en Toledo. Solo se ha reconocido a Antonio de Covarrubias, amigo del pintor. El niño señalando el milagro al espectador se cree que era el hijo del pintor, Jorge Manuel.106​

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La crucifixión , del colegio de María de Aragón

La crucifixión , del colegio de María de Aragón

Realizada entre los años 1597 y 1600, la obra representa a Jesucristo crucificado, hallándose a sus pies su madre, la Virgen María, San Juan Evangelista y María Magdalena, entre otros personajes.

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Inmaculada Concepción, capilla Oballe de Toledo

Inmaculada Concepción, capilla Oballe de Toledo

Realizada entre los años 1608 y 1613, la obra pertenece al último periodo Toledano del artista. La Inmaculada Concepción era una de las imágenes predilectas del arte de la Contrarreforma, a la que servía el Greco. La Virgen María se sitúa en el centro del lienzo, acompañada por ángeles, querubines y la paloma del Espíritu Santo. A sus pies se encuentran varios símbolos marianos, como la luna.

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Adoración del nombre de Jesús

Adoración del nombre de Jesús

Conocida también como El sueño de Felipe II o Alegoría de la Liga Santa, la Adoración del nombre de Jesús fue realizada en 1579 durante su primer período toledano. La obra es considerada por algunos especialistas como la primera obra encargada por el mecenazgo del rey Felipe II.

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La Trinidad

La Trinidad

Realizada entre los años 1577 y 1579, esta obra que representa a los 3 miembros de la Santísima Trinidad que formaba parte de El retablo mayor de Santo Domingo el Antiguo, fue su primer gran encargo en Toledo. Es notoria la influencia de Miguel Ángel.

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Giulio Clovio

Giulio Clovio

Retrato pintado por el Greco sobre 1571 de Giulio Clovio, quien introdujo al Greco en el círculo del cardenal Alejandro Farnesio en Roma.

 

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La curacion del ciego El Greco Dresde

La curacion del ciego El Greco Dresde

Pintura del año 1567 relativa al periodo veneciano de Greco realizada con la técnica del temple, método empleado en Creta. El Greco asimiló rápidamente los conceptos de la pintura veneciana.

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San Lucas pintando a la Virgen y al Niño

San Lucas pintando a la Virgen y al Niño

Obra datada con fecha anterior al año realizada en temple y oro sobre tabla y perteneciente al período cretense del Greco.

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El Greco 2014. El Greco se congracia con Toledo

El Greco se congracia con Toledo

Vista y plano de Toledo (1608), de El Greco. 

© MUSEO DEL GRECO, TOLEDO / EL GRECO 2014

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El Greco 2014. La ciudad de las 3 culturas

La ciudad de las 3 culturas

Vista de Toledo (1604-1614), de El Greco.

© THE METROPOLITAN MUSEUM OF ART, NEW YORK / EL GRECO 2014

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77008146. Entierro del Duque de Orgaz

Entierro del Duque de Orgaz

Obra pintada por El Greco (1586), en la iglesia de Santo Tomé.

 

Foto: Age Fotostock

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album akg386991. Un anciano el Greco

Un anciano el Greco

Domenikos Theotokopoulos en su vejez. Autorretrato del Greco. 1595-1600. Museo Metropolitano, Nueva York.

AKG / ALBUM

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album akg236713. El castigo a Laocoonte

El castigo a Laocoonte

El Greco recrea en este óleo el castigo a Laocoonte, sacerdote de Apolo en Troya. Al fondo aparece Toledo, fundada por los troyanos según la tradición. Galería de Arte, Washington.

AKG / ALBUM

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Felipe el Hermoso Retrato atribuido a Juan de Flandes, Siglo XV

Felipe el Hermoso Retrato atribuido a Juan de Flandes, Siglo XV

Pese a la leyenda de príncipe codicioso y marido insensible, Felipe el Hermoso dejó buen recuerdo en muchas de las personas que lo trataron. Así lo recoge el cronista Lorenzo de Padilla en la semblanza que trazó del soberano unas décadas después de su muerte. Naturalmente, Padilla destacaba en primer lugar su apostura: Felipe era “de alta estatura y abultado. Tenía muy gentil rostro, hermosos ojos y tiernos, la dentadura algo estragada, muy blanco y rojo. Las manos por excelencia largas y albas y las uñas más lindas que se vieron a persona”.

El vigor físico era otro rasgo visible. Según Padilla, Felipe era “muy diestro en todos los ejercicios de las armas, así con ballesta como con escopeta. Cabalgaba muy bien a caballo a todas sillas. Era muy buen justador, jugaba a todos juegos de pasatiempos y era más aficionado a la pelota que a otro ninguno”. Eso sí, sufría un enojoso problema en una pierna: “En su andar mostraba sentimiento algunas veces por causa que se le salía la chueca -rótula- de la rodilla, la cual él mismo con la mano arrimándose a una pared la volvía a meter en su lugar”.

Pero el príncipe flamenco sobresalía aún más, a juicio de Padilla, por su delicadeza de carácter. “Era muy amigo de sus criados –escribía– y muy afable a todos. Era templado en su comer y beber”. Y aunque reconoce su afición al galanteo, el cronista afirma que el rey sintió verdadero afecto por su esposa. “Quiso mucho a la reina; sufríale mucho y encubría todo lo que podía las faltas que de ella sentía acerca del gobernar”.

Foto: Museo de Historia del Arte, Viena

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Felipe el Hermoso, Conde de Flandes, retrato del maestro de Affligem, Joseph Sequence

Felipe el Hermoso, Conde de Flandes, retrato del maestro de Affligem, Joseph Sequence

Como príncipe soberano de los Países Bajos, Felipe el Hermoso era duque de Brabante, Limburgo y Luxemburgo, conde de Flandes, Hainaut, Holanda, Zelanda y Artois, y señor de Amberes y Malinas. Eran estas unas tierras de gran riqueza agrícola, manufacturera y comercial, repletas de prósperas ciudades y en las que se concentraba una nobleza que desde hacía decenios daba el tono a la vida cortesana de toda Europa. No es raro, por tanto, que Felipe mirara con cierto desapego el país del que provenía su esposa Juana, a sus ojos tan lejano como poco civilizado.

En su entorno se creía que “los reyes españoles van vestidos como campesinos, con trajes pesados y sin forma, anticuados y descuidados”. El primer viaje de Felipe a España le hizo cambiar su impresión, y a la muerte de Isabel la Católica se lanzó sin pudor a la conquista de su nuevo reino.

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La infanta Juana de Castilla, retrato del maestro de Affligem, Joseph Sequence

La infanta Juana de Castilla, retrato del maestro de Affligem, Joseph Sequence

Las relaciones de Castilla con Flandes se remontaban al menos al siglo XIV, cuando la lana castellana sustituyó a la inglesa como fuente principal de abastecimiento de la industria textil flamenca. A ello siguió la influencia cultural de los Países Bajos en la Península, en el dominio de las artes o la religión. Con todo, Juana de Castilla sufrió un fuerte impacto a su llegada a Flandes en 1496.

La riqueza de las ciudades, la suntuosidad de los vestidos, la misma libertad de costumbres de la corte, contrastaban con la austeridad en la que había sido educada por su madre Isabel. En una ocasión, por ejemplo, cuando su marido quiso besarla en público en la mejilla, según la moda francesa, ella se retiró con un gesto de repugnancia. Pero más tarde, cuando quisieron retenerla en España para que diera a luz mientras Felipe volvía a Flandes, Juana no cejó hasta volver al que consideraba su hogar.

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140 Juana 4. Doña Juana "la Loca",1877, de Francisco Pradilla y Ortiz. Museo del Prado, Madrid.

Doña Juana "la Loca",1877, de Francisco Pradilla y Ortiz. Museo del Prado, Madrid.

Sobre las extrañas circunstancias en que se produjo la muerte del rey Felipe el Hermoso, en Burgos, contamos con algunos testimonios de la época. El 23 de septiembre de 1506, estando presente el prestigioso doctor De la Parra, el estado del enfermo revestía enorme gravedad. Así se nos cuenta: “Por la noche empezó a tener gran dolor en los costados, escupiendo sangre al amanecer, mientras empezaban a salirle manchas pequeñas, entre coloradas y negras, que los doctores llaman blatas, y que se extendieron por todo su cuerpo. Una gran infección se extendió por la lengua y paladar, inflamándose la úvula, perdiendo a ratos los sentidos y sobreviniéndole al tiempo terribles calenturas y largos estados de frío… El miércoles le sobrevino un frío aún más riguroso y después un sudor caliente harto copioso en todo el cuerpo, quedando como alienado y con sueño”.

El historiador zurita, por su parte, nos cuenta: “considerando las cosas que habían precedido y la naturaleza de la dolencia que le acabó la vida tan arrebatadamente, no se dejó de tener alguna sospecha que le hubiesen dado ponzoña, pero de esta opinión salieron los mismos flamencos sus servidores en cuyo poder estaba. Porque los físicos [médicos] que él traía… descubrieron la causa de su enfermedad, y se entendió haberle sobrevenido de demasiado ejercicio y de una reuma, de donde se encendió la fiebre de que muchos morían en el mismo tiempo en aquella ciudad”.

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AA379115. Retrato ecuestre de Luis XIII, por Claude Deruet. Castillo de Versalles.

Retrato ecuestre de Luis XIII, por Claude Deruet. Castillo de Versalles.

Los propagandistas contrarios a Richelieu dejaron la imagen de un ministro que se había adueñado totalmente de la débil voluntad de Luis XIII. La realidad fue más compleja. Durante mucho tiempo Luis miró con mucho recelo a Richelieu. Y aun después de elegirlo primer ministro, seguía sintiéndose incómodo ante un hombre 17 años mayor, con una inteligencia y una determinación de las que él mismo carecía. Richelieu supo valerse de las debilidades del rey para fortalecer su poder, por ejemplo indisponiéndolo con la reina madre y sobre todo con su esposa, Ana de Austria, y proporcionándole amistades, femeninas y masculinas, que dieran cauce a la emotividad del rey. Gracias a su condición de cardenal, no dudaba en ocasiones en sermonearlo, instándolo a comportarse a la altura de su cargo.

Pero Luis XIII nunca dejó de ser el verdadero soberano. Richelieu era sabedor de que su posición pendía del delgado hilo del favor real, y en varias ocasiones creyó perderlo, como en la Jornada de los Engaños o en la conspiración de Cinq-Mars, alentada tácitamente por el soberano. Su gran baza para mantenerse en el poder era su propia capacidad política, y la creencia que supo transmitir a Luis de que con su política la monarquía francesa recuperaría todo su esplendor. Los éxitos militares y diplomáticos que se sucedieron desde 1628 convencieron a Luis de que la política de Richelieu era la buena y que su contribución resultaba imprescindible. Como le escribía ya en 1626: "Tengo puesta en vos toda mi confianza, y ciertamente nunca he encontrado otro hombre que me sirviera tan a mi gusto...". 

Foto: Art Archive

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BAL 158110. La religión al servicio del estado

La religión al servicio del estado

La pintura reproducida junto a estas líneas, un óleo sobre lapislázuli, se titula El triunfo de Luis XIII sobre los enemigos de la Religión. Su autor fue Jacques Stella, uno de los pintores de corte de Richelieu y Luis XIII. No se sabe la fecha exacta de la obra, ni el acontecimiento que conmemora. Tal vez se trata de una celebración de la política religiosa de Luis y su primer ministro, decisiva para la consolidación del catolicismo como única religión oficial, poniendo fin a decenios de guerras de religión. La toma de La Rochela en 1628 fue el hito decisivo en este proceso.

EL Óleo de la Stella es un ejemplo del carácter peculiar que tuvo la ofensiva de Richelieu en el ámbito religioso. No hay duda de su empeño en favorecer el catolicismo y restringir la libertad de acción de los protestantes, que gozaban de grandes privilegios en amplias regiones del país. Pero Richelieu estuvo lejos de ser un fanático. Por ejemplo, tras la conquista de La Rochela, mientras los sectores ultracatólicos instaban a la destrucción de la ciudad, el cardenal impuso una postura de clemencia, como la que muestra Luis XIII en la pintura de Stella. 

Foto: Bridgeman

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Eugène Delacroix - La Libertad guiando al pueblo

Eugène Delacroix - La Libertad guiando al pueblo

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La Toscana

La Toscana

Leonardo nace en Vinci, donde habitó en casa de su abuelo hasta el 1469 aproximadamente, año en que se desplaza a Florencia, a poco más de 25 km. Es por ello que sus primeros años transcurren en el corazón de la región de Toscana, cuyos paisajes influirán en su obra posterior.

Foto: Gtres

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Paisaje del valle del Arno

Dado su lugar de nacimiento, no es sorprendente que el primer dibujo fechado que se conserva de Leonardo sea un paisaje de la Toscana. La técnica con la que desarrolla la perspectiva aérea es asombrosa.

Foto: CC

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Florencia. Florencia y el Renacimiento

Florencia y el Renacimiento

Esta ciudad italiana fue el epicentro del Renacimiento. La cúpula de Brunelleschi, el Campanario y el Baptisterio son un conjunto arquitectónico de impresionante belleza. Fue Sthendal quien avisó de los peligros de Florencia: “Saliendo de Santa Croce, me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme”. Desde entonces, se conoce como Síndrome de Stendhal a la enfermedad psicosomática que desarrollan algunas personas al estar expuestas a obras de arte.

Foto: Gtres

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Milan. Milán, el viaje de un ingeniero

Milán, el viaje de un ingeniero

Leonardo llega enviado desde Florencia a Milán. Allí ejerce de ingeniero; pero también pinta una de las obras cumbre del renacimiento, La última cena, que se puede ver en Santa Maria delle Grazie, una iglesia y convento de la Orden de los Hermanos Predicadores.

Foto: Gtres

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Venecia. El hombre de Vitruvio en Venecia

El hombre de Vitruvio en Venecia

Leonardo acudió a Venecia para ayudar en la construcción de defensas contra los ataques turcos. En la ciudad se guarda uno de los dibujos más importantes de Leonardo,el Hombre de Vitruvio. Se trata de un estudio de anatomía sobre las proporciones ideales del cuerpo humano. Se conserva desde 1822 en la Galería de la Academia de Venecia, aunque se exhibe al público tan sólo una vez cada diez años por motivos de conservación.

Foto: Gtres

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Vaticano. La frustración del Vaticano

La frustración del Vaticano

Leonardo se desplaza a Roma en septiembre de 1513 donde trabaja para el papa León X. Vive años decepcionantes, pues, al contrario que sucede con Rafael y Miguel Ángel, no se le concedió ningún proyecto relevante. Solo en 1514 logró realizar la serie de los Diluvios en la bóveda de la Capilla Sixtina, en la que Miguel Ángel concentra todas las atenciones.

Foto: Gtres

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La Piedad del Vaticano

La Piedad del Vaticano

Poco después de llegar a Roma, en 1498, Miguel Ángel recibió un encargo que despertó todo su genio creador. Se trataba de una estatua funeraria para el cardenal francés Jean de Billheres, un miembro de la corte papal de Alejandro VI, el papa Borgia. El tema era el de la Piedad, recurrente en la época,pero Miguel Ángel lo planteó de forma original. Frente al patetismo de las piedades nórdicas, el florentino plasmó la idea de redención sin ahondar en el sufrimiento de Jesucristo y su madre. Las figuras encarnan una belleza inmaculada e inalterable,expresión de la salvación de la humanidad propiciada por el sacrificio de Cristo.

Foto: AP / Gtres

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El David de Florencia

El David de Florencia

Una cofradía ligada a la catedral de Florencia, formada principalmente por miembros del influyente gremio de la lana, encargó a Miguel Ángel, en 1501,una estatua que representara a David derrotando a Goliat. Buonarroti rompió con la iconografía habitual en la que el héroe aparece como vencedor con la cabeza de Goliat. Prefirió representar el momento previo a la acción,cuando el joven se prepara para el desigual combate. Destaca la desproporción de las manos y la cabeza respecto al cuerpo,expresión quizá de la idea de República: la cabeza simbolizaría el ideal, y las manos, el instrumento para el cambio de régimen.

Foto: AP / Gtres

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El sepulcro de Julio II

El sepulcro de Julio II

Cuando el Papa Julio II encargó a Miguel Ángel, en 1505, la realización de su monumento funerario, poco podía imaginar el artista que sólo podría dar conclusión a su obra cuatro décadas más tarde. Fue éste uno de los proyectos más ambiciosos del genio florentino. El centro del conjunto lo ocupa una estatua de Moisés, en la que se ha visto un retrato idealizado de Julio II, aunque también contiene rasgos del propio artista. Se le representa en un momento de quietud previo a la acción, con el pie retrasado, el brazo que señala las tablas de la Ley, el movimiento ondulante de las barbas y la profundidad de la mirada.

Foto: AP / Gtres

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La tumba de los Médicis

La tumba de los Médicis

Durante su larga etapa de residencia en Florencia (1519-1534), Miguel Ángel recibió el encargo de realizar las dos tumbas de los Médicis en la sacristía nueva de San Lorenzo. La tumba de Lorenzo de Médicis está presidida por una figura central, que lo representa en actitud contemplativa, instrospectiva. Como atributos lleva una piel de león, un cofre con monedas (símbolo del tributo a pagar para entrar en el reino de los cielos) y un pañuelo. El personaje viste una armadura de tipo clásico. No hay emblemas familiares, ni ningún epitafio alude a sus hazañas, lo que indica una intención idealizante más que conmemorativa.

Foto: AP / Gtres

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Artista de papas

Artista de papas

Miguel Ángel muestra a Julio II su plano de San Pedro de Roma.

E. Vernet, 1827.

Foto: Aisa

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El saco de Roma

El saco de Roma

El saco de Roma en mayo de 1527 produjo una sacudida en toda la cristiandad.

Óleo de Johanne Ligenbach. Siglo XVII.

Foto: Bridgeman

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Savonarola

Savonarola

Savonarola, el monje ajusticiado en Florencia en 1498, cautivó por un momento al joven Miguel Ángel.

Foto: Art Archive

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La Piedad Rondanini

La Piedad Rondanini

La escultura inacabada, última obra de Miguel Ángel (1552-1554), se encuentra en el Castillo de Sforza, en Milán.

Foto: Scala

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Miguel Ángel presenta el diseño de San Lorenzo al Papa Leon X

Miguel Ángel presenta el diseño de San Lorenzo al Papa Leon X

La basílica de San Lorenzo se encuentra ubicada en la ciudad de Florencia, en la plaza del mismo nombre. La culminación de su construcción fue debida al mecenazgo de Cosme de Médici, quién la adquirió ante la imposibilidad de los anteriores mecenas de hacer frente a los grandes gastos de su construcción.

Foto: Scala

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La creación de Adán

La creación de Adán

La creación de Adán es una de las escenas de los frescos de la bóveda de la capilla Sixtina pintados por Miguel Ángel entre 1508 y 1512 en los Palacios Vaticanos.

Foto: Scala

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Leonardo da Vinci. Posible autorretrato del artísta. Galería de los Uffizi, Florencia

Leonardo da Vinci. Posible autorretrato del artísta. Galería de los Uffizi, Florencia

Milan

En el siglo XV, bajo el gobierno de los Visconti y los Sforza, Milán atrajo a numerosos artistas y literatos. Entre ellos se contó Leonardo da Vinci.Tras coincidir con Miguel Ángel en Roma, en 1515 volvió a Milán, recién conquistada por Francisco I de Francia, a cuyo servicio pasó sus últimos años.

Foto: Scala

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Vittoria Colonna. Pintura de Francesco Bachiacca. Siglo XVI. Museo Fuji, Tokio

Vittoria Colonna. Pintura de Francesco Bachiacca. Siglo XVI. Museo Fuji, Tokio

Nápoles

En manos de reyes españoles desde mediados del siglo XV, Nápoles no dejó por ello de participar en el movimiento cultural renacentista.Vittoria Colonna, por ejemplo, reunió en Ischia un notable grupo de artistas y escritores antes de trasladarse a Roma y entablar allí relación con Miguel Ángel.

Foto: Bridgeman

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Federico II Gonzaga. Óleo de Tiziano, 1525. Museo del Prado, Madrid

Federico II Gonzaga. Óleo de Tiziano, 1525. Museo del Prado, Madrid

Mantua

Federico II Gonzaga, primer duque de Mantua (1500-1540), hizo de su señoría un gran centro artístico. Protegió a Tiziano, que lo retrató en varias ocasiones, y encargó a Giulio Romano la construcción del célebre palacio Tè, al tiempo que impulsaba una reforma urbanística de la ciudad.

Foto: Scala

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Rafael. Autorretrato del artista en su juventud. Galería de los Uffizi, Florencia

Rafael. Autorretrato del artista en su juventud. Galería de los Uffizi, Florencia

Roma.

Desde al menos el pontificado de Alejandro VI, Roma se convirtió en capital cultural de la Cristiandad. Fueron innumerables los artistas y literatos con los que Buonarroti hubo de codearse, como el Perugino, Botticelli, Ghirlandaio o Rafael Sanzio, encargado como Miguel Ángel de la decoración delVaticano.

Foto: Scala

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Baldassare Castiglione. Retrato de Rafael. Museo del Louvre, París

Baldassare Castiglione. Retrato de Rafael. Museo del Louvre, París

Urbino

A principios del siglo XVI no había en Italia una corte más refinada que la de los duques de Urbino. Bajo la benévola autoridad de Guidobaldo de Montefeltro, su esposa Isabel reunió un cenáculo excepcional de literatos y humanistas, entre ellos Baldassar Castiglione, autor de El cortesano.

Foto: Scala

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Tiziano. Autorretrato del pintor realizado en 1567. Museo del Prado, Madrid

Tiziano. Autorretrato del pintor realizado en 1567. Museo del Prado, Madrid

Venecia

Venecia no fue una corte principesca, sino una república, pero ello no impidió que surgiera una brillante tradición artística, especialmente pictórica. Bellini, Giorgione,Vecelli o Tiziano fraguaron en la primera mitad del siglo XVI una sensibilidad que perduraría en las dos centurias siguientes.

Foto: Scala

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Ludovico Ariosto. Retrato de Cristofano Altissimo. Galería de los Uffizi, Florencia

Ludovico Ariosto. Retrato de Cristofano Altissimo. Galería de los Uffizi, Florencia

Ferrara

La familia de los Este hizo de la corte de Ferrara una de las más brillantes de la Italia del siglo XVI. En ella encontraron protección los dos mayores poetas épicos italianos del Renacimiento: Ludovico Ariosto, autor de Orlando furioso (1516), y Torquato Tasso, que compuso Jerusalén liberada (1575).

Foto: Scala

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El ataque final a Barcelona

El ataque final a Barcelona

El óleo de Antoni Estruch Bros (1872-1857) pintado en 1909 y titulado L'onze de setembre de 1714 muestra el asalto final a Barcelona en 1714. Rafael Casanova, conseller en cap de la ciudad, cae herido junto a la bandera de Santa Eulalia. 

Foto: Fons d'art Fundació Antiga Caixa Sabadell 1859

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Batalla de Almansa. Batalla de Almansa, por Ricardo Balaca. Siglo XIX. Palacio del Congreso, Madrid

Batalla de Almansa, por Ricardo Balaca. Siglo XIX. Palacio del Congreso, Madrid

La victoria borbónica en la batalla de Almansa es el momento decisivo de la guerra. Felipe V se hace con el control del reino de Valencia y Aragón, aboliendo su ordenamiento foral.

Foto: Aisa

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El mercado del Born de Barcelona, con la Ciudadela al fondo.. El mercado del Born de Barcelona, con la Ciudadela al fondo. Pintura del siglo XVII

El mercado del Born de Barcelona, con la Ciudadela al fondo. Pintura del siglo XVII

La imagen muestra la parte del mercado del Born que se salvó del derribo de 1716 para crear la gran explanada de la Ciudadela. Felipe V decretó su construcción a fin de evitar cualquier nueva sublevación y mantener un férreo control sobre la ciudad, pero su construcción implicó el derribo de gran número de casas del barrio de la Ribera. Fue una obra de gran perfección técnica, pero los barceloneses la vieron como un símbolo de la opresión borbónica. Hoy sólo quedan en pie tres edificios: la residencia de su gobernador, la iglesia y el Arsenal (sede actual del Parlamento catalán).

Foto: Ramon Manent

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BAL-57494. Condecoración del duque de Berwick. Óleo por I. D. Ingres, siglo XIX.

Condecoración del duque de Berwick. Óleo por I. D. Ingres, siglo XIX.

El rey Felipe V condecora al duque de Berwick después de la batalla de Almansa, una de las victorias que mayor impulso dieron a las tropas borbónicas. Posteriormente, Felipe V vencería de nuevo en las batallas de Brihuega y Villaviciosa, prosiguiendo en su avance hacia los territorios de la Corona de Aragón.

Foto: Aisa

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¡Viva la Pepa!

¡Viva la Pepa!

«¡Viva la Pepa!» Este óleo de Salvador Viniegra, pintado en 1912, recrea el momento en que las Cortes de Cádiz promulgan la Constitución de 1812. Museo Histórico Municipal, Cádiz.

Foto: Gtres

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Roma

Roma

El pintor francés Camille Corot (1766-1875) hizo su primer viaje a Italia, entre 1822 y 1825, y descubrió los efectos de la luz del Mediterráneo. Los temas que pintó con más frecuencia eran restos de monumentos de la Antigua Roma, bajo la luz tenue de la tarde. Los plasmó sin concesiones, tal como los veía, como volúmenes que, sin perder el significado histórico, variaban según su estado de ánimo y punto de vista.

Foto: GTRES

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Toledo

Toledo

Fue en 1577 cuando El Greco, procedente de Madrid, contempló por primera vez un Toledo de calles estrechas, laberínticas y sombrías. Un espacio urbano totalmente ajeno a la frágil delicadeza de Venecia o al esplendor de la Roma papal, donde había residido durante tantos años. El Greco inmortalizó la ciudad en diversos lienzos, Vista y plano de Toledo es una de las obras más importantes del último periodo toledano, data de 1608 y se exhibe en el Museo del Greco.

Foto: GTRES

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Glaciar Bossoms. Alpes, el glaciar Bossons

Alpes, el glaciar Bossons

Joseph William Turner salió de su Gran Bretaña natal en 1802 para viajar por el continente europeo con los ojos ávidos. Estuvo en Calais, París y al llegar a los Alpes quedó extasiado por la magnificencia del Mont Blanc y su entorno. Allí pintó sus célebres cuadros El glaciar de Bossons y la Cartuja vista desde Grenoble. El llamdo “pintor de la luz” está considerado uno de los padres del impresionismo.

Foto: GTRES

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Suffolk

Suffolk

Junto con J.M.W. Turner, John Constable es uno de los grandes maetros de paisajismo inglés, pero al contrario que este último que viajó por toda Europa, Constable dedicó todos sus esfuerzos a pintar los paisajes rurales ingleses, sin ningún tipo de artificio o idealización. Hoy en día, la región de Suffolk (donde pintó la mayor parte de sus obras) es conocida como “el país de Constable” (Constable Country), un territorio que se debe descubrir andando por la gran red de senderos que lo atraviesa. 

Foto: visitsuffolk.com

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Horta de SAnt Joan. Horta de Sant Joan

Horta de Sant Joan

“Todo lo que sé, lo he aprendido en Horta”, afirmó Pablo Picasso. Todo Horta es un lugar picassiano. Las calles, las plazas, las casas... fueron captadas por el ojo genial del artista. El pintor malagueño estuvo en Horta de Sant Joan dos veces. La primera, a partir del verano de 1898, invitado por su amigo Manuel Pallarés, una estancia que se prolongó hasta febrero de 1899. La segunda fue durante el periodo de mayo-agosto de 1909, en compañía de Fernande Olivier. En su primera estancia, los dibujos y las pinturas utilizan un lenguaje tradicional; la segunda corresponde al momento de su gran aventura cubista. 

Foto: GTRES

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Giverny

Giverny

Si hay un lugar que evoca por sí solo el Impresionismo, ése es Giverny, donde Claude Monet se instaló  en 1883. En este pueblo de Normandía vivió el gran pintor y su familia durante 43 años en una casa con jardín donde pudo llevar a cabo sus dos grandes pasiones: la pintura y la botánica. Durante todo este tiempo, Monet no abandonó su refugio, tomando de su jardín, permanentemente florido desde el principio de la primavera hasta el final del otoño, la materia esencial de su obra. 

Foto: GTRES

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Arles

Arles

Provenza cautivó a Vincent Van Gogh con su luz y colores. Fue en febrero de 1888, cuando el pintor se instala en Arles y vive una de sus épocas más productivas pintando en un año unos 150 cuadros y muchísimos dibujos. Fue en esta población provenzal donde empezó a utilizar las pinceladas ondulantes y los amarillos, verdes y azules intensos, claves en la obra de Van Gogh y que dio obras y estudios tan conocidos como la Casa Amarilla, los Girasoles, La habitación del pintor, El Puente de Langois…

Foto: GTRES

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Tahití

Tahití

En 1930, con 60 años de edad y guiado por su admiración por la obra de Paul Gauguin, Henri Matisse se subió a un barco de vapor en San Francisco para viajar hasta las lejanas islas de Tahití. "Voy al Pacifico para ver la noche y la luz del amanecer que deben tener otra densidad," dijo. Matisse vivió en Tahití -principalmente las islas Tuamotu- durante dos meses y medio. Allí dibujó, hizo fotografías, observó el mar, el cielo, la vegetación y los polinesios, a los que comparó a "dioses del mar".

Foto: Gtres

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Delft

Delft

Johannes Vermeer, uno de los maestros del Siglo de Oro holandés, está estrechamente relacionado con la ciudad donde nació, vivió, trabajó y murió. Él plasmó como nadie la luz mortecina del invierno neerlandés, con sus brumas, el puerto y los canales de Delft y la vida cotidiana en la opresiva sociedad del siglo XVII. En la ciudad se puede visitar el museo dedicado al artista, aunque muchas de sus obras se exhiben en el Mauritshuis de La Haya.

Foto: Gtres

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Monte Fuji

Monte Fuji

La obra magna del gran artista japonés Hokusai es la serie de 36 vistas del monte Fuji, el icono de Japón. Estos grabados de la montaña sagrada gozaron de una enorme popularidad en su época, por lo que posteriormente Hokusai añadió 10 vistas más a la serie. Además, años más tarde el propio artista inició una serie aún más numerosa, las “100 vistas del monte Fuji”.

Foto: GTRES

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Mont Saint Victoire. Mont Saint-Victoire

Mont Saint-Victoire

Cézanne se instaló en Provenza a comienzos de la década de 1880. Su cuñado poseía una finca desde la que se veía la montaña de Sainte-Victoire, por la que Cézanne empezó a obsesionarse. Al igual que Hokusai en sus “36 vistas del monte Fuji”, Cézanne usa diferentes puntos de vista en la serie de pinturas de Sainte-Victoire, reinterpretando el paisaje y la luz alrededor de la montaña. Para conocer mejor la huella del artista en este lugar de Provenza se puede seguir la llamada Ruta Cézanne que une a lo largo de 4 kilómetrosla ciudad de Aix-en-Provence al pueblo de Tholonet.

Foto: GTRES

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«Velázquez». Sala de retratos

Sala de retratos

Sala de retratos realizados por Velázquez.

Foto: Didier Plowy pour la RMN-Grand Palais, Paris 2015

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«Velázquez». Sala de la exposición

Sala de la exposición

Una de las salas de la exposición, con la escenografía del Atelier Maciej Fiszer.

Foto: Didier Plowy pour la RMN-Grand Palais, Paris 2015

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«Velázquez». Inocencio X

Inocencio X

Retrato de Inocencio X (1650), de la Galería Doria Pamphilj de Roma.

Foto: Amministrazione Doria Pamphilj SRL / RMN-Grand Palais

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«Velázquez». Venus desnuda

Venus desnuda

La Venus del espejo (c. 1647-1651), de la National Gallery de Londres.

Foto: The National Gallery, London / RMN-Grand Palais

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«Velázquez». Autorretrato

Autorretrato

Autorretrato (1640-1650), del Museo de Bellas Artes de Valencia.

Foto: Museo de Bellas Artes, Valencia / RMN-Grand Palais

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08 Toledo Navia. Toledo y El Greco

Toledo y El Greco

Frente a la fachada de la catedral, unas jóvenes se hacen un selfie con el móvil junto a unos paneles que muestran diversas obras de El Greco,instalados con motivo de la celebración este año del cuarto centenario de la muerte del pintor de origen griego.

Foto: Navia

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23 Toledo Navia. Toledo y El Greco

Toledo y El Greco

La llamada Casa del Greco, hoy rebautizada como Museo del Greco, es en realidad un proyecto museológico de principios del siglo XX llevado a cabo en un solar de la judería medieval toledana, cercano al lugar donde supuestamente vivió El Greco, para recrear el ambiente histórico de la época del pintor.

Foto: Navia

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15 Toledo Navia. Toledo y El Greco

Toledo y El Greco

Una familia de turistas mexicanos posa junto al cuadro El expolio, uno de los primeros encargos que El Greco recibió en Toledo. Tras su reciente restauración, el lienzo se exhibe en la sacristía de la catedral.

Foto: Navia

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32 Toledo Navia. Toledo y El Greco

Toledo y El Greco

Relieve de El entierro del señor de Orgaz realizado por una discípula del escultor e imaginero Martín de Vidales en el taller que el artista tiene en el barrio del Arrabal. Toledo aparece en muchos cuadros de El Greco como trasfondo de escenas religiosas o como protagonista.

Foto: Navia

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Los frescos de la Capilla Sixtina

Los frescos de la Capilla Sixtina

La complejidad iconográfica de la obra es extraordinaria. La parte central la componen una selección de escenas del Antiguo Testamento: La creación del mundo, La creación de Adán y Eva, El pecado original, El sacrificio de Noé, El Diluvio y, por último, La ebriedad de Noé, que representa la expresión más vil del ser humano contaminado por el pecado. En ambos lados, conectando con los frescos de los muros laterales, aparecen representaciones de las Sibilas y los Profetas, que flanquean la bóveda como precursores de la llegada del Mesías. Los ángulos, ocupados por las pechinas, contienen escenas de los milagros de la salvación de Israel que prefiguran la venida de Cristo.

Foto: Scala

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La creación de Adán

La creación de Adán

La creación de Adán es una de las escenas de los frescos de la bóveda de la capilla Sixtina pintados por Miguel Ángel entre 1508 y 1512 en los Palacios Vaticanos.

Foto: Scala

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130 sixtina3. Colores depurados

Colores depurados

El restaurador Gianluigi Colalucci, en 1993, limpia la cabeza de san Bartolomé en una sección del fresco del juicio final de Miguel Ángel.

Foto: Vittoriano Rastelli / Corbis

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130 sixtina4. Cristo y la Virgen

Cristo y la Virgen

Cristo, como juez supremo, aplaca con su gesto la agitación de su alrededor. Su rostro podría estar inspirado en la cabeza del Apolo del Belvedere, hoy en el Museo Pío-Clementino.

Foto: Bridgeman / Index

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130 sixtina2. Cúpula de San Pedro

Cúpula de San Pedro

Tras la muerte de Miguel Ángel, la finalización de la cúpula de San Pedro recayó en Domenico Fontana y Giacomo de la Porta, que apenas variaron el proyecto original.

Foto: Johanna Huber / Fototeca 9x12

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napoleon1. Rendición ante el emperador

Rendición ante el emperador

Este óleo de Carle Vernet muestra a Napoleón en Chamartín, recibiendo a los delegados de la Junta de Defensa de Madrid para rendir la ciudad y a los que reprocha airado su resistencia.

WHITE IMAGES / SCALA, FIRENZE

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La batalla de Bailén

La derrota francesa de Bailén, el 19 de julio de 1808. Óleo por José Casado del Alisal. siglo XIX. Museo del Prado, Madrid.

ERICH LESSING / ALBUM

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Cámara de los Esposos

Cámara de los Esposos

Otra de las pinturas al fresco de la Cámara de los Esposos, de Mantegna.

© SU CONCESSIONE DEL MINISTERO DEI BENI E DELLE ATTIVITÀ CULTURALI E DEL TURISMO

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Cámara de los Esposos

Cámara de los Esposos

Pared principal de la Cámara de los Esposos, pintada por Andrea Mantegna.

© SU CONCESSIONE DEL MINISTERO DEI BENI E DELLE ATTIVITÀ CULTURALI E DEL TURISMO

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«Miguel Ángel. Encuentro con un artista universal»

«Miguel Ángel. Encuentro con un artista universal»

Bruto (posterior a 1539), de Miguel Ángel, con la colaboración de Tiberio Calcagni.

 

© MUSEO NAZIONALE DEL BARGELLO, FIRENZE / MUSEI CAPITOLINI

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«El arte del comando. La herencia de Augusto»

«El arte del comando. La herencia de Augusto»

Retrato del emperador Octavio Augusto (1562), de Bernardino Campi. Copia de la serie perdida de los césares de Tiziano. 

© MUSEO NAZIONALE DI CAPODIMONTE, NAPOLI / MUSEO DELL'ARA PACIS, ROMA

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«Paolo Veronese. La ilusión de la realidad»

«Paolo Veronese. La ilusión de la realidad»

Cena en casa de Leví, de Paolo Veronese. 

© FOTO: G. TOSO / ARCHIVIO FOTOGRAFICO DEL MUSEO DI CASTELVECCHIO SU CONCESSIONE DEL MINISTERO DEI BENI E DELLE ATTIVITÀ CULTURALI E IL TURISMO, SOPRINTENDENZA SPECIALE PER IL PATRIMONIO STORICO, ARTI

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Carlos II, El Hechizado

Carlos II, El Hechizado

Obra del año 1675 atribuida al pintor español de la corte española de Felipe IV, Juan Carreño de Miranda, en que aparece retratado Carlos II a la edad de 10 años en el Salón de los Espejos del Real Alcázar de Madrid.

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Los borrachos

Los borrachos

Esta obra, titulada "El triunfo de Baco o Los borrachos", es una de las obras mitológicas más conocidas del pintor sevillano Diego Velázquez. Baco, el dios romano de la vendimia y el vino aparece como personaje principal, acompañado, a su izquierda, por un sátiro desnudo que levanta una copa de cristal. Mientras, a la derecha, se agolpan un mendigo y cuatro hombres de capas pardas, rostros curtidos y una expresión de cierta embriaguez. Ante ellos un joven que se encuentra de rodillas y está siendo coronado por el dios.

Foto: Museo del Prado

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Miguel Ángel

Miguel Ángel

La Pietà de Miguel Ángel, en la Basílica de San Pedro, en Roma. 

Foto: AP / Gtres

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La Coronación de Carlomagno

La Coronación de Carlomagno

La coronación de Carlomago pintada por los ayudantes de Rafael entre los años 1516 y 1517. Carlomagno fue coronado por el Papa de Roma León III el 25 de diciembre del año 800 en la basílica del Vaticano.

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El Greco 2014

El Greco 2014

El entierro del conde de Orgaz (1586-1588), de El Greco. 

© IGLESIA DE SANTO TOMÉ, TOLEDO / EL GRECO 2014

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El Greco 2014

El Greco 2014

La visión de San Juan (1609-1614), de El Greco. 

© THE METROPOLITAN MUSEUM OF ART, NEW YORK / EL GRECO 2014

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El Greco 2014

El Greco 2014

Vista y plano de Toledo (1608), de El Greco. 

© MUSEO DEL GRECO, TOLEDO / EL GRECO 2014

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El Greco 2014

El Greco 2014

Vista de Toledo (1604-1614), de El Greco.

© THE METROPOLITAN MUSEUM OF ART, NEW YORK / EL GRECO 2014

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HEMIS 0022342. Museo de Santa Cruz

Museo de Santa Cruz

En marzo se inaugurará en este espacio la primera exposición monográfica sobre la figura del El Greco de Toledo, con el nombre de «El Griego de Toledo».

Gtres

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Entierro del señor de Orgaz - Conjunto. Entierro del señor de Orgaz

Entierro del señor de Orgaz

La parroquia de Santo Tomé alberga esta obra esencial de El Greco en Toledo. La pintó entre los años 1586 y1588.

elgreco2014.com

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El huerto en Éragny (1896), . El huerto en Éragny

El huerto en Éragny

Pissarro (1830-1903) mostró en su obra los paisajes que lo rodeaban y que fueron los escenarios de su vida. El huerto en Éragny (1896), en la imagen, refleja el entorno de Éragny-sur-Epte, a dos horas de París, la última residencia permanente del pintor.  

Obra Social «la Caixa»

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Infanta Margarita

Infanta Margarita

La exposició sobre los retratos de Velázquez muestra cinco obras que se exhiben por primera vez en España, como la de la Infanta Margarita (1659), procedente del Kunst Historisches Museum  de Viena. 

Museo del Prado

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Felipe IV. El retrato de Felipe IV

El retrato de Felipe IV

En 1654, Velázquez pintó este retrato del monarca, una de las obras que se pueden contemplar en la exposición «Velázquez y la familia de Felipe IV» en el Museo del Prado de Madrid hasta febrero de 2014.  

Museo del Prado

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«Velázquez y la familia de Felipe IV»

«Velázquez y la familia de Felipe IV»

Las meninas (ca. 1660), óleo sobre lienzo de Juan Bautista Martínez del Mazo. 

© DORSET-KINGSTON LACY, THE BANKES COLLECTION (THE NATIONAL TRUST) / MUSEO DEL PRADO

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«Velázquez y la familia de Felipe IV»

«Velázquez y la familia de Felipe IV»

Felipe IV (ca. 1654), óleo sobre lienzo de Diego Velázquez.

© MUSEO DEL PRADO

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«Velázquez y la familia de Felipe IV»

«Velázquez y la familia de Felipe IV»

La infanta Margarita, en traje azul (ca. 1659), óleo sobre lienzo de Diego Velázquez. 

© KUNSTHISTORISCHES MUSEUM WIEN, GEMÄLDEGALERIE / MUSEO DEL PRADO

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«Velázquez y la familia de Felipe IV»

«Velázquez y la familia de Felipe IV»

La infanta María Teresa (1653), óleo sobre lienzo de Diego Velázquez.

© LENT BY THE METROPOLITAN MUSEUM OF ART, THE JULES BACHE COLLECTION, 1949 / MUSEO DEL PRADO

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«Velázquez y la familia de Felipe IV»

«Velázquez y la familia de Felipe IV»

Camillo Massimo (1650), óleo sobre lienzo de Diego Velázquez, que se exhibe en la primera parte de la muestra. 

© DORSET-KINGSTON LACY, THE BANKES COLLECTION (THE NATIONAL TRUST) / MUSEO DEL PRADO

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album alb2017311. Augusto, emperador arquitecto

Augusto, emperador arquitecto

El óleo de Charles de La Fosse muestra a Augusto revisando los planos del nuevo puerto de Miseno, impulsado por agripa en el golfo de Nápoles. Siglo XVII. 

Foto: Album

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207048.jpg. La obra maestra de Miguel Ángel

La obra maestra de Miguel Ángel

Vista general del techo de la Capilla Sixtina, donde se despliegan los frescos realizados por Miguel Ángel.

INGOLF POMPE / GTRES

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Goya

Goya

'Retrato de Luis María de Borbón y Vallabriga, Niño, estudiando Geografía' (1783), óleo sobre lienzo de Francisco de Goya.

 

 

FUNDACIÓN PLAZA, DEPÓSITO DEL MUSEO, ZARAGOZA / PATRIMONIO NACIONAL

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Goya

Goya

'La boda' (1791–929), óleo sobre lienzo de Francisco de Goya.

MUSEO NACIONAL DEL PRADO (NÚM. DE CATÁLOGO P00799), MADRID / PATRIMONIO NACIONAL

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Goya

Goya

'La familia del Infante don Luis de Borbón' (1784), óleo sobre lienzo de Francisco de Goya.

 

FONDAZIONE MAGNANI-ROCCA, MAMIANO DI TRAVERSETOLO, PARMA / PATRIMONIO NACIONAL

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Capilla Sixtina

Capilla Sixtina

Dios crea a Adán, de Miguel Ángel.

INGOLF POMPE / LOOK-FOTO / GTRES

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Capilla Sixtina

Capilla Sixtina

Bóveda de la Capilla Sixtina, de Miguel Ángel.

INGOLF POMPE / LOOK-FOTO / GTRES

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Compositor y mecenas

Compositor y mecenas

Federico II tocando la flauta travesera en un concierto en el palacio de Sanssouci. Óleo por A. A. von Henzel. Siglo XIX.

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Captura de un galeón

Captura de un galeón

El óleo de Jean-Antoine Gudin representa el abordaje de un navío español, frente a la costa de las Bahamas, por una banda de piratas franceses en el siglo XVII.

HERVÉ LEWANDOWSKI / RMN

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davidsalomon06. "El Juicio De Salomón", de Rafael

"El Juicio De Salomón", de Rafael

Un lienzo de Rafael plasma la sabiduría de Salomón: ante dos mujeres que reclaman un bebé, el rey ordena que lo dividan por la mitad con una espada; la mujer dispuesta a renunciar a él por salvarle la vida es la madre.

Fofo: Scala /Art Resource / Nueva York

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