Mujeres

1 / 68

1 / 68

Mary Wortley Montagu

Mary Wortley Montagu

Retrato datado aproximadamente del año 1716 realizado por Charles Jervas. En el apreciamos a Mary Wortley Montagu, aristócrata, escritora y viajera. 

2 / 68

"Rita Levi-Montalcini"

"Rita Levi-Montalcini"

Técnica utilizada: ilustración digital

Rita Levi-Montalcini -1909-2012- fue una neurobióloga italiana. Recibió el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1986 por sus descubrimientos sobre el factor de crecimiento nervioso (NGF). Rita se graduó en medicina en 1936, pero debido al Manifiesto de la raza instaurado por Mussolini en 1938, el cual prohibía a los ciudadanos no arios tener carreras académicas, se vio obligada a construir un pequeño laboratorio en su casa familiar y trabajar en la clandestinidad. A la conclusión de la Segunda Guerra Mundial fue invitada a la Universidad de Washington en St. Louis, EE.UU. por el profesor Viktor Hamburger.  Fue allí donde Rita descubrió el papel del NGF, el cual ha contribuido a la comprensión de como se forman los tumores, se producen malformaciones o se desarrolla la demencia.

Años más tarde se convirtió en miembro extranjero de la Royal Society y embajadora de la buena voluntad de las Naciones Unidas. También fue nombrada senadora italiana vitalicia y  estableció la Fundación Rita Levi-Montalcini para apoyar la educación de niñas y mujeres en África

http://www.wellcomeimageawards.org/2017/

 

 

Foto: Daria Kirpach / Salzman International

3 / 68

"‘Hidden Learning’, from the Chrysalis project"

"‘Hidden Learning’, from the Chrysalis project"

Técnica utilizada: pintura

"Hidden Learning" o el "aprendizaje oculto" es un concepto tomado prestado de Chrysalis: un proyecto de la Universidad de St. Andrews que busca reunir a mujeres científicas en todas las etapas de su carrera para hablar y buscar asesoramiento e inspiración sobre ciertos temas. Algunas de sus conversaciones fueron interpretadas por la artista Sophie McKay Knight. Su trabajo se exhibió en la Galería Byre en St. Andrews como parte del Women in Science Festival 2016.

 

Un objetivo clave del proyecto Chrysalis es examinar cómo la creatividad y la imaginación son necesarias, así como la integridad y precisión, en la investigación científica. Hidden Learning explora lo que las mujeres sienten, ya bien al verse infravaloradas en sus puestos de trabajo o en torno a la conciliación de la vida laboral y familiar. En la imagen,  el velo de la chica está formado por la estructura de una molécula de azúcar, aportada por una de las científicas. participantes.

http://www.wellcomeimageawards.org/2017/

Foto: Sophie McKay Knight / Women scientists from the University of St Andrews / Chrysalis project; Mhairi Stewart

4 / 68

Stephanie Kwolek -  Kevlar

Stephanie Kwolek - Kevlar

Con una buena disposición para la ciencia y las matemáticas, la norteamericana Stephanie Kwolek –de ascendencia polaca– fue derivada al departamento de investigación de la empresa de textiles donde trabajaba. Allí hizo un descubrimiento que, a partir de 1964, cambiaría la vida de muchas personas, el kevlar: un componente capaz de producir una fibra muy fina pero extremadamente resistente que en la actualidad se usa en cables, chalecos antibalas e incluso en la industria espacial.

Foto: Chemical Heritage Foiundation

5 / 68

Elizabeth Magie - Monopoly

Elizabeth Magie - Monopoly

En EE.UU, ya a inicios del siglo XX, cualquiera podía darse cuenta del peligro que podían suponer los grandes monopolios, cada vez más prolíficos en un mundo que se dirigía inexorablemente hacia el capitalismo. Fue sobre lo que en 1904, Elisabeth Magie trato de explicar, alertando a la gente de una forma lúdica; el juego del Monopoly. Desafortunadamente nunca gozó de los beneficios que le podría haber reportado el gran éxito de su creación. En la década de los 30 Charles Darrow modificó su aspecto, cambió algunas de sus normas y lo bautizó por primera vez con el nombre de Monopoly.

6 / 68

Josephine Cochrane - Lavaplatos

Josephine Cochrane - Lavaplatos

Hacia finales del siglo XIX, Josephine Cochrane hizo realidad una idea patentada en 1850 por Joel Houghton: el lavavajillas. Gracias a los conocimientos de mecánica e ingeniería de esta norteamericana, quien sufría por la integridad de su valiosa vajilla china en manos de sus sirvientes, multitud de restaurantes desde 1893, y ahora en muchas de nuestras casas, han podido beneficiarse de un sistema automático, rápido y eficiente de lavar los platos.

7 / 68

Mary Anderson - Limpiaparabrisas

Mary Anderson - Limpiaparabrisas

Uno de los artilugios más prácticos del mundo automovilístico se lo debemos a esta inventora; algo en lo que hoy en día no reparamos, pero sin cuya ayuda sería casi imposible conducir bajo la lluvia: el limpiaparabrisas. El ingenio de esta estadounidense permitió que en 1916 todos los coches incorporaran un brazo mecánico que, activado por el conductor desde la cabina, despejaba la visión a través de la luna del automóvil. ¡Actualmente hasta los aviones disponen de limpiaparabrisas!

Foto: Biblioteca Pública de Birmingham

8 / 68

Hedy Lamarr -  WiFi

Hedy Lamarr - WiFi

Cuando esta mujer sueca de capacidades intelectuales extraordinarias empezó a estudiar una ingeniería, no podía imaginar que el desarrollo de la técnica de conmutación de frecuencias que llevó a cabo en 1940 contribuiría, años más tarde, a la creación de la tecnología WiFi y Bluetooth. 

9 / 68

Letitia Geer - Jeringa

Letitia Geer - Jeringa

La aportación de Letitia Geer al mundo de la ciencia médica fue, sin duda, de un gran valor. Si bien es cierto que antes ya se usaban otras jeringuillas de tipo más rudimentario, la innovación de su nuevo modelo fue, principalmente, que se podía usar con una sola mano, algo que facilitaba mucho el trabajo de un médico. La cuestión de cómo inyectar sustancias en el cuerpo humano -medicamentos o anestesias– y de cómo sustraerlas para analizarlas, quedó solventada a partir de 1899 gracias a la jeringa de esta inventora.

10 / 68

 Ángela Ruiz Robles - Libro electrónico

Ángela Ruiz Robles - Libro electrónico

La única representante española de nuestra lista es Ángela Ruiz Robles y fue la precursora, en 1954, de algo que ni tan siquiera podía llegar a imaginar: el libro electrónico. Esta maestra gallega con vocación inventora desarrolló una enciclopedia mecánica que perseguía el objetivo de transmitir conocimientos de una forma más interactiva. El libro contaba con pulsadores, bobinas, luces y desplazables que contribuían a una mayor comodidad y predisposición al aprendizaje para el alumno.

11 / 68

Bette Nesmith Graham - Típex

Bette Nesmith Graham - Típex

Debido a su trabajo, Bette Nesmith Graham se dio cuenta de la necesidad de poder corregir pequeños errores de un texto de una forma rápida y eficaz. Mecanógrafa de profesión, esta estadounidense inventó en 1956 lo que ella llamó el "Mistake Out" (“Errores Fuera” en su traducción al castellano). Después de que la marca IBM rechazara comercializarlo, decidió venderlo desde su propia casa con el nombre Liquid Paper, “Papel Líquido”. Esta mezcla de agua y pintura blanca es lo que hoy conocemos como Típex.

12 / 68

Amanda Jones - La lata de conservas

Amanda Jones - La lata de conservas

El almacenamiento adecuado de la comida para conseguir una mejor conservación ha sido algo para lo que el ser humano ha ideado numerosos métodos a lo largo de la historia: la salazón, el frío, el secado, el ahumado, son algunos de ellos. Nada parecido a la revolución que supuso el descubrimiento de Amanda Theodosia Jones en el siglo XIX cuando consiguió eliminar el aire de una lata, inventando así las duraderas latas de conservas.

13 / 68

Katharine Blodgett - Cristales anti reflectantes

Katharine Blodgett - Cristales anti reflectantes

Su doctorado en Física por la Universidad de Cambridge –fue la primera mujer en conseguirlo– le permitió ganarse un puesto de trabajo en la fábrica de la General Electric. Allí, junto al investigador químico Langmuir, trabajó en experimentos con recubrimientos moleculares aplicados al agua, a los metales y al vidrio. Estas pruebas permitirían crear más adelante los cristales anti-reflectantes, hoy usados en gafas, cámaras de fotos, telescopios, etc.

Foto: Smithsonian Institution Archives

14 / 68

 MG 1143. Mutilación genital

Mutilación genital

Una niña es sometida a una mutilación genital durante una ceremonia colectiva celebrada en un colegio de Bandung, Indonesia, en 2006. Según Unicef, al menos 200 millones de niñas y mujeres de unos 30 países –entre ellas alrededor de la mitad de las indonesias menores de 12 años– han sufrido la mutilación genital. La práctica sigue realizándose, y no siempre con las condiciones higiénicas adecuadas.

Foto: Stephanie Sinclair

15 / 68

MM8490 160808 18886. Sobrevivir a un ataque con ácido

Sobrevivir a un ataque con ácido

Ritu Saini, de 21 años de edad (en primer plano), y Rupa, de 23, disfrutan de las lluvias del monzón en lo alto de un tejado de Agra, en la India. Ambas chicas sobrevivieron a ataques con ácido. Cientos de mujeres y niñas son rociadas con ácido en este país. Ritu, anteriormente jugadora de volleyball, fue atacada por su primo. Después de diversas reconstrucciones quirúrgicas perdió su ojo izquierdo. Rupa fue agredida a los 15 años. La asociación Stop Acid Attacks aboga por el desarrollo de políticas destinadas a las supervivientes estos ataques.

Foto: Stephanie Sinclair

16 / 68

MM8490 160519 00645. Una ceremonia alternativa

Una ceremonia alternativa

Niñas de la aldea sierraleonesa de Masanga toman parte en ceremonias Bondo alternativas en las que se inician como mujeres adultas sin someterse a la mutilación genital. Más de 600 niñas han participado en ellas desde 2010.

Foto: Stephanie Sinclair

17 / 68

MM8490 160808 11470. Vivir entre la basura

Vivir entre la basura

El vertedero de Ghazipur, un basurero de casi 30 hectáreas en Delhi, es el lugar que recorre Zarina, de siete años, en busca de objetos que revender. Al igual que esta niña de la India, otras muchas en todo el mundo viven en la pobreza y apenas tienen acceso a la educación.

Foto: Stephanie Sinclair

18 / 68

MM8490 160519 02561. Ritual de preparación para el matrimonio

Ritual de preparación para el matrimonio

Elizabeth, de 19 años, y Rebecca, de 13, bailan en un ritual Bondo en la ciudad sierraleonesa de Kabala. Según los ancianos esta ceremonia, que regula el paso de la niñez a la madurez y que tradicionalmente incluye el corte o la extirpación de los genitales externos, vincula a las chicas a su comunidad y las prepara para el matrimonio. También pretende restringir la sexualidad femenina, y causa daños físicos y psicológicos. En Sierra Leona la mayoría de las mujeres han sufrido la mutilación genital.

Foto: Stephanie Sinclair

19 / 68

MM8490 160519 03479. El riesgo de la falta de escolarización

El riesgo de la falta de escolarización

Una adolescente se toma un descanso en su venta ambulante de baratijas en Mange Bureh, sentándose a orillas de un río en el que las chicas lavan y los chicos pescan. Las niñas no escolarizadas que trabajan en las calles de Sierra Leona para contribuir a la economía familiar corren especial riesgo en un país donde los delitos contra ellas suelen quedar impunes.

Foto: Stephanie Sinclair

20 / 68

MM8490 160519 00846. Educación gratuita

Educación gratuita

Al participar en una ceremonia Bondo alternativa que no incluye la mutilación genital femenina, estas niñas de Masanga reciben educación gratuita garantizada por Masanga Assistance Education, una organización suiza sin ánimo de lucro. En la ceremonia participa una mujer que encarna el diablo del Bondo, una alta autoridad de esta sociedad secreta.

Foto: Stephanie Sinclair

21 / 68

MM8490 160519 04914. Camino a clase

Camino a clase

Un grupo de chicas vestidas de uniforme se dirigen a clase en una escuela metodista de Freetown, en Sierra Leona.


 

Foto: Stephanie Sinclair

22 / 68

MM8490 160808 12191. Expuestas a la violencia sexual

Expuestas a la violencia sexual

Aarti, de nueve años, se expone a la violencia sexual cuando vende flores en una calle de Delhi mojada por la lluvia. Pese a los riesgos que corren, millones de niños de todo el mundo trabajan para llevar dinero a casa en vez de ir al colegio.

Foto: Stephanie Sinclair

23 / 68

MM8490 160708 09118. Matrimonios concertados

Matrimonios concertados

Los matrimonios concertados son habituales en Sierra Leona. Baby Seibureh, de 17 años, y Claude Seibureh, de 48, vecinos de Freetown, se casaron en plena crisis del ébola. Cuando nació su hijo Joseph, a la madre hubo que hacerle una cesárea.

Foto: Stephanie Sinclair

24 / 68

MM8490 160808 16569. Lucha contra la trata sexual

Lucha contra la trata sexual

Rinki Kumari (en primer término) y Arti Kumari comparten un momento distendido en su habitación durante un receso de las clases que reciben en la escuela pública a la que asisten, la Kasturba Gandhi Balika Vidyalaya de Forbesganj, en la India. Un centenar de niñas de los pueblos cercanos estudian en este centro gestionado por Apne Aaap, una entidad benéfica cuya misión es poner fin a la trata sexual.

Foto: Stepnanie Sinclair

25 / 68

Translado de prisión

Translado de prisión

Una niña mira como tres mujeres kurdas son fotografiadas con sus rostros ocultos. Dos de ellas dicen que se vieron obligadas a casarse con combatientes del ISIS antes de escapar de un campo de refugiados.

Foto: Yuri Kozyrev / National Geographic

26 / 68

Fire of Hatred

Fire of Hatred

Foto: Asghar Khamseh

27 / 68

142 Hipatia 1. Hipatia de Alejandría

Hipatia de Alejandría

Hipatia fue una matemática, astrónoma y filósofa natural de Egipto que nació en Alejandría y que fue brutalmente asesinada en la misma ciudad en el siglo V.

Foto: Scala, Firenze

28 / 68

adalovelace. Ada Lovelace

Ada Lovelace

Ada Lovelace nació en Londres en 1815 y murió en la misma ciudad en 1852, a los 36 años de edad, víctima de un cáncer, probablemente de útero. Se la considera la madre de la programación informática.

29 / 68

mariecurie. Marie Curie

Marie Curie

Marie Curie fue Premio Nobel de Física de 1903 y Premio Nobel de Química en 1911, entre otras cosas por el descubrimiento del polonio, que denominó así en honor a su tierra natal.

Foto: AP Photo / Gtres

30 / 68

rosalindfranklin. Rosalind Franklin

Rosalind Franklin

La científica británica Rosalind Franklin, especializada en el campo de la biología molecular, permanece prácticamente desconocida, a pesar de sus contribuciones esenciales sobre la estructura del ADN.

Foto: Gtres

31 / 68

turismo responsable mujeres jirafa. Visitar a las mujeres jirafas

Visitar a las mujeres jirafas

Este zoo humano situado al norte de Tailandia es uno de los principales atractivos turísticos del país. La visita, no obstante, lo que fomenta es que estas mujeres, cuyos cuellos están cubiertos de aros que aumentan con la edad, sigan siendo esclavas de un negocio que pone en peligro sus vidas y que las aleja de la libertad de la tribu. 

32 / 68

Lady Caroline Lamb (1785-1828)

Lady Caroline Lamb (1785-1828)

Retrato de Lady Caroline Lamb (1785-1828) por el pintor Sir Thomas Lawrence. Lady Caroline fue una aristócrata y novelista anglo-irlandesa, sin embargo fue mucho más conocida por la relación amorosa mantenida con el poeta.

33 / 68

El funeral real

El funeral real

Cortejo fúnebre de Isabel I. Obra atribuida a William Camden, 1603. Los abanderados que acompañan el ataúd de la reina portan sobre los estandartes las banderas con la heráldica de sus antepasados.

Foto: The Exhibition at the National Maritime Museum

34 / 68

El comienzo de la hegemonía naval inglesa

El comienzo de la hegemonía naval inglesa

Retrato de la Reina Isabel I de Inglaterra conmemorando -como dan fe las obras al fondo de la pintura- la derrota de la Armada Invencible Española. Bajo la mano derecha de la reina yace un globo terráqueo, símbolo de su poder mundial.

35 / 68

El ascenso al trono

El ascenso al trono

Así lucía la Reina Isabel I de Inglaterra vestida para el día de su coronación. El vestido, confeccionado con piel de armiño se muestra engalanado con la rosa de los Tudor. Lleva el pelo suelto tal y como dictaba la tradición en Inglaterra para la coronación de una reina. La pintura, cuya autoría se desconoce, data de la primera década del siglo XVII, y se elaboró a partir de otro original perdido, también de autor anónimo.

Foto: The National Portrait Gallery History of the Kings and Queens of England / David Williamson

36 / 68

La Reina Virgen

La Reina Virgen

Retrato al óleo de Isabel I, Reina de Inglaterra e Irlanda. La obra titulada "The Rainbow Portrait of Queen Elizabeth I". La obra, pintada alrededor de los años 1600 y 1602,  se atribuye al pintor Marcus Gheeraerts, un artista flamenco instalado en la corte de los Tudor.

37 / 68

Isabel I de Inglaterra

Isabel I de Inglaterra

Isabel I de Inglaterra vestida con opulencia con motivo de la victoria naval contra España en 1588.

Foto: The Print Collector / Heritage Images / Gtres

38 / 68

esposas10. Pequeñas luchadoras

Pequeñas luchadoras

Los padres de Sunil organizaron la boda de su hija cuando ésta tenía 11 años, pero ella amenazó con denunciarlos a la policía en Rajastán, y cedieron. Ahora Sunil, de 13 años, sigue yendo a la escuela. «Estudiar le dará ventajas», dice su madre.

Foto: Stephanie Sinclair

39 / 68

esposas09. Arrastrada a una nueva vida

Arrastrada a una nueva vida

Aunque el matrimonio temprano es habitual en su pequeña aldea nepalí, Surita, de 16 años, se lamenta al abandonar su hogar, protegida por la tradicional sombrilla nupcial y trasladada en un carro al pueblo de su nuevo marido.

Foto: Stephanie Sinclair

40 / 68

esposas08. Tradición y mercancía

Tradición y mercancía

Rajani y su novio apenas se miran el uno al otro mientras son casados ante el fuego sagrado. La tradición dicta que la joven novia viva en su casa hasta la pubertad, cuando mediante una segunda ceremonia será entregada a su marido.

Foto: Stephanie Sinclair

41 / 68

esposas07. Secretos a voces

Secretos a voces

Mucho después de la medianoche despiertan a Rajani, una pequeña de cinco años, y su tío carga con ella para llevarla a su boda. El matrimonio infantil es ilegal en la India, por lo que las bodas suelen celebrarse de madrugada. Se convierten en un secreto que guarda toda la aldea, explicó un granjero.

Foto: Stephanie Sinclair

42 / 68

esposas06. Impunidad medieval

Impunidad medieval

En Kandahar, la policía Malalai Kakar detiene a un hombre que ha apuñalado a su mujer, de 15 años, por haberlo desobedecido. «Nada –dijo Kakar cuando le preguntaron qué le pasaría al marido–. Aquí los hombres son los reyes.» 

Foto: Stephanie Sinclair

43 / 68

esposas05. Un paso al frente

Un paso al frente

Nujood Ali tenía diez años cuando huyó de su marido, despótico y mucho mayor que ella, y tomó un taxi hasta el Palacio de Justicia de Sanaa, Yemen. El valeroso acto de la niña, junto a la batalla legal que protagonizó, la convirtió en una heroína internacional de la lucha por los derechos de la mujer. Divorciada en la actualidad, ha regresado a casa con su familia y asiste de nuevo a la escuela.

Foto: Stephanie Sinclair

44 / 68

esposas04. Madre a los 14

Madre a los 14

Asia, una madre de 14 años, lava a su recién nacida en su casa de Hajjah mientras su otra hija de dos años juega. Asia todavía sangra a raíz del parto, pero no sabe qué debe hacer para cuidarse ni tiene acceso a ese tipo de información.

Foto: Stephanie Sinclair

45 / 68

esposas03. Casadas y sin estudios

Casadas y sin estudios

Este grupo de jóvenes esposas de un pueblo del oeste de Yemen se mostraban tímidas y reservadas hasta que en la conversación salió el tema de la educación. La mayoría de las mujeres, que se habían casado entre los 14 y 16 años, nunca habían asistido a la escuela, pero todas afirmaron que aún esperaban poder acceder a una educación.

Foto: Stephanie Sinclair

46 / 68

esposas02. Sidaba y Galiyaah

Sidaba y Galiyaah

Después de celebrar la fiesta nupcial con las mujeres de la familia, las novias yemeníes Sidaba y Galiyaah son veladas y acompañadas a la que será su nueva vida junto a sus maridos. «Algunas muchachas rurales ven el matrimonio como una forma de escapar del control familiar», dice un activista de Sanaa.

Foto: Stephanie Sinclair

47 / 68

esposas01. Tahani, 8 años.

Tahani, 8 años.

«Cada vez que lo veía, me escondía. Odiaba verlo.» Tahani (de rosa) recuerda sus primeros meses de matrimonio con Majed, cuando ella tenía seis años y él, 25. La joven esposa, ahora de ocho años, posó para esta foto con su antigua compañera de clase Ghada, esposa niña también, a la puerta de su casa en Hajjah.

Foto: Stephanie Sinclair

48 / 68

mujeresafganas23

mujeresafganas23

Tituladas excepcionales
Muchas chicas en Afganistán jamás han pisado un aula, y las que se escolarizan no suelen estudiar más de cuatro años. Eso hace de las alumnas de la promoción 2010 de la Universidad de Kabul una minoría. Con hijab bajo el birrete y sentadas en filas separadas de sus compañeros, las mujeres fotografiadas en esta imagen acaban de licenciarse en filología. Los talibanes habían prohibido la educación femenina, pero las clases se retomaron al caer el régimen en 2001. Esta graduación se celebró en un hotel de Kabul bajo estrictas medidas de seguridad dictadas por un recrudecimiento de la actividad terrorista.

Lynsey Addario

49 / 68

mujeresafganas22

mujeresafganas22

Mujeres jóvenes, muchas de ellas estudiantes de magisterio, se divierten en el Jardín para Mujeres de un parque pensado para familias que viven fuera de la ciudad de Bamiyan. Fundado por la gobernadora de la provincia, Habiba Sarabi, el jardín ofrece un lugar para que las mujeres afganas disfruten del aire libre. El picnic es típicamente afgano: pan, carne de cabra y de cordero y fruta, con un toque occidental en la elección del refresco.

Lynsey Addario

50 / 68

mujeresafganas21

mujeresafganas21

Habiba Sarabi, gobernadora de la provincia de Bamiyan y única mujer gobernadora de Afganistán, da su habitual paseo matutino por las colinas, acompañada por un agente de seguridad. Famosa por las estatuas de los budas gigantes destruidas por los talibanes, Bamiyan es una de las provincias de mentalidad más abierta para las mujeres, que allí pueden conducir y trabajar fuera de casa. Aun así, el nombramiento de Sarabi al cargo de gobernadora por parte del presidente Hamid Karzai en 2005 se consideró un atrevimiento.

Lynsey Addario

51 / 68

mujeresafganas20

mujeresafganas20

Elisabeth Reyes, soldado de primera del Cuerpo de Infantería de Marina del Ejército de Estados Unidos, charla con una mujer afgana y sus hijos en una clínica de la provincia sureña de Helmand, una de las zonas consideradas como más peligrosas del país. La soldado es miembro de las unidades femeninas de combate, relativamente nuevas, que acompañan a las patrullas de a pie formadas sólo por hombres. Estas unidades tratan de comunicarse y ganarse la confianza de las mujeres afganas de esta región conservadora, a las cuales no se les permite hablar con hombres que no sean de la familia. Reyes y otras miembros de la unidad ayudaron a acordonar parte de una clínica del distrito de Now Zad para facilitar áreas de tratamiento separadas por sexos.

Lynsey Addario

52 / 68

mujeresafganas19

mujeresafganas19

Gulam Farouq, soldado del Ejército Nacional Afgano, reparte pan a las viudas y otras mujeres a las afueras del santuario del poeta y filósofo sufí Kwaja Abdullah Ansari en Herat. En un país donde el 35% de la población carece de empleo y el 36% vive por debajo del umbral de la pobreza, los soldados y los agentes policiales afganos suelen recoger donativos de los visitantes del santuario y repartirlos entre los pobres y los discapacitados.

Lynsey Addario

53 / 68

mujeresafganas18

mujeresafganas18

En el Hospital Esteqlal de Kabul los médicos trataron de salvar a Zahra, de 15 años, que se roció el cuerpo con gasolina y se prendió fuego después de que la acusaran de robar en casa de unos vecinos. La adolescente, oriunda de Mazar-e Sharif, sufrió quemaduras en el 95% de su cuerpo y murió tres días después de que se le tomara esta fotografía.

Lynsey Addario

54 / 68

mujeresafganas17

mujeresafganas17

Quemada a lo bonzo
«Cogí el bidón de gasolina y me prendí fuego —me contó Fariba, que tiene 11 años y vive en Herat—. Cuando volví a la escuela, los niños se reían de mí. Me llamaban fea.» Hoy asegura estar arrepentida de aquel error. Las razones de que actuara de esa manera no están claras; Fariba adujo que una mujer la visitaba en sueños y la animaba a quemarse. Muchas mujeres afganas se prenden fuego porque ven en el suicidio la única vía de escape de un matrimonio violento, unos familiares maltratadores, la pobreza o la angustia de la guerra. Si sobreviven, temen el oprobio o el castigo por lo que hicieron, y a veces cuentan que se produjo una explosión de gas cuando estaban cocinando. Los médicos saben distinguir cuándo una quemadura ha sido intencionada, y no accidental, por el olor, la morfología y la localización.

Lynsey Addario

55 / 68

mujeresafganas16

mujeresafganas16

En la provincia de Balj, en el norte de afganistán, la casa de una mujer adicta al opio está sembrada de vainas vacías de adormidera. Cuenta que de niña recogía la cosecha de opio, que a los 12 se hizo adicta y que desde entonces ha mascado y fumado la droga. «El opio es mi hijo, mi hija –dice–. No he tenido comida en todo el invierno. El opio ha sido mi alimento.» Ahora la cuidan unos vecinos. Afganistán es el principal suministrador mundial de opio, del que se extrae la heroína. Un estudio de 2010 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito reveló que un millón de afganos con edades comprendidas entre los 15 y los 68 años (el 8% de la población) es adicto a las drogas. El número de consumidores de opio ha aumentado más de un 50% desde 2005, hasta alcanzar la cifra de 230.000 personas.

Lynsey Addario

56 / 68

mujeresafganas15

mujeresafganas15

Una esposa encarcelada
Una reclusa de la prisión de Mazar-e Sharif acaba de ser liberada, y Maida-Khal, de 22 años, rompe a llorar porque ella sigue encerrada en su celda. Cuando tenía 12 años la casaron con un septuagenario paralítico. «Yo era muy joven y no podía moverlo porque pesaba mucho para mí, y por eso sus hermanos me pegaban», recuerda. Cuando hace cuatro años pidió el divorcio, la encarcelaron. «Estoy en prisión porque no tengo mahram [un hombre que vele por ella]. No puedo divorciarme, y no puedo salir de la cárcel sin un hombre.» Con un comedimiento asombroso, me dice: «He tenido una vida difícil».

Lynsey Addario

57 / 68

mujeresafganas14

mujeresafganas14

El coraje de conducir
Con el rostro, el pelo y los brazos a la vista, la actriz Trena Amiri pasea a una amiga por Kabul un viernes. Pone el casete de sus canciones favoritas a todo volumen y las acompaña moviéndose y cantando, marcando el ritmo sobre el volante. Incluso en Kabul, ciudad afgana relativamente progresista, tiene que soportar miradas, bocinazos y gritos tanto de hombres como de mujeres. Los hombres de Afganistán ven en las mujeres fuertes una provocación, pues simbolizan una libertad que ellos no acaban de asimilar. Amiri huyó del hombre con quien llevaba siete años casada; cuenta que su marido la encerraba en casa y le pegaba. Atrás dejó a tres hijos. No planea volver a casarse pero sabe que quizá deba hacerlo si quiere sobrevivir en Afganistán, donde las mujeres dependen de los hombres para casi todo. Cuando me intereso por su actual novio, cuyo nombre lleva inscrito en una pulsera de oro, contesta que la boda es imposible: «No me dejaría seguir actuando, y yo deseo continuar con mi arte».

Lynsey Addario

58 / 68

mujeresafganas13

mujeresafganas13

Invitadas de punta en blanco
Estas dos niñas asistirán así vestidas y maquilladas a la boda de un pariente en Kabul. Muchas mujeres y niñas afganas se maquillan y pasan horas en la peluquería para esos acontecimientos. Las más jóvenes pueden exhibir su look festivo, pero en cuanto llegan a la pubertad, se ocultan de los hombres tras un burka o un hijab.

Lynsey Addario

59 / 68

mujeresafganas11

mujeresafganas11

Entrenamiento policial
Policías afganas manejan fusiles AMD-65 en un campo de tiro de las afueras de Kabul. Las entrenan los carabinieri, la policía militar italiana integrada en las tropas de la OTAN en Afganistán. Hacerse policía es una decisión audaz para una mujer afgana. Los insurgentes suelen atacar a las fuerzas policiales. Muy pocas obtienen permiso del marido y los hombres de la familia. De 100.000 agentes, sólo hay unas 700 mujeres. Pese a todo, son bien recibidas, porque pueden ocuparse de tareas que la costumbre islámica veta a los hombres: cachear a otras mujeres o registrar viviendas cuando hay mujeres presentes. Muchas son viudas de agentes abatidos que deben sostener a la familia. Ganan unos 126 euros al mes.

Lynsey Addario

60 / 68

mujeresafganas10

mujeresafganas10

Esta madre caminó durante cinco horas para visitar a una comadrona en una clínica móvil en la aldea de Koreh-e Bala. La mujer espera fuera de un recinto familiar para recibir asesoramiento médico acerca de su bebé de 10 meses, que está enfermo desde que nació.

Lynsey Addario

61 / 68

mujeresafganas09

mujeresafganas09

Una maestra en ruta
Todas las mujeres de la aldea están invitadas a las clases de salud e higiene que imparte una matrona itinerante (en esta foto, con hijab blanco y gafas). Trabaja para una clínica móvil financiada por el Fondo de Población de las Naciones Unidas y el grupo de cooperación médica internacional Merlin, que proporciona atención perinatal y posnatal a las mujeres de aldeas aisladas como ésta del nordeste de la provincia de Badajshán. Viaja con un enfermero que hace chequeos rutinarios a los niños.

Lynsey Addario

62 / 68

mujeresafganas08

mujeresafganas08

Una madre afortunada
Tras recorrer zonas remotas donde la mayoría de las mujeres paren en casa, sin disponer siquiera de una comadrona, fue un alivio visitar el hospital de Faizabad, capital de provincia. El personal del centro, médicas, enfermeras y matronas, trabajan día y noche. Estas profesionales afganas, formadas en Rusia y en Kabul, tienen los conocimientos y los equipos necesarios para resolver un parto complicado, aunque apenas les alcanza el dinero para adquirir guantes de látex y batas de médico. Allí fotografié a Kokogol, de 25 años, cuando daba a luz a gemelos acompañada de su madre.

Lynsey Addario

63 / 68

mujeresafganas06

mujeresafganas06

La disc-jockey Rokhsar Azamee, idolatrada por las jóvenes afganas, trabaja en un programa de televisión donde la gente llama para pedir canciones. Prohibida durante el régimen talibán, la televisión tiene hoy una gran audiencia, y el programa de Azamee es una de las razones. Diversos programas de entretenimiento tienen a mujeres como presentadoras.

Lynsey Addario

64 / 68

mujeresafganas05

mujeresafganas05

Desfigurada de por vida
Bibi Aisha tenía 19 años cuando la conocí en 2009 en el refugio de Mujeres pro Mujeres Afganas de Kabul. Su marido le pegaba desde el día en que se casó con él, a los 12 años. Un día le dio tal paliza que escapó para pedir auxilio a una vecina. En castigo por salir sin permiso, el marido, combatiente talibán, se la llevó a un lugar perdido de las montañas. Varios hombres la sujetaron mientras él le cortaba la nariz, las orejas y el pelo. Ella gritó en balde. «Si pudiese, los mataría a todos», me dijo. Yo quería mostrame fuerte ante ella para infundirle esperanzas. Pero cuando me describió ese momento, rompí a llorar. Aisha viajó a Estados Unidos en agosto para someterse a una intervención de cirugía reconstructiva.
 

Lynsey Addario

65 / 68

mujeresafganas04

mujeresafganas04

Una novia esmeralda
Fotografiar una boda afgana es un asunto muy delicado. Las mujeres se despojan del velo y a menudo eligen vestidos que dejan ver su figura y se arreglan con llamativos maquillajes; por eso no les gusta que el mundo exterior vea esas imágenes. La novia de esta boda de Kabul se llama Fershta y tiene 18 años. Para la ceremonia luce un vestido verde, un color que en la tradición islámica se asocia con la prosperidad y el paraíso. El novio es Amin Shaheen, hijo del director de cine Salim Shaheen. La expresión seria de su esposa refleja el importante hito que supone el día de la boda en la vida de una mujer afgana.

Lynsey Addario

66 / 68

mujeresafganas03

mujeresafganas03

Oración y llanto
El santuario erigido en Herat a Shahzada Qasim, descendiente del profeta Mahoma, tiene más de mil años de antigüedad. Un día por semana, una zona del templo se separa con una mampara para que las mujeres puedan rendirle culto. Delimitados para crear refugios femeninos, estos oratorios se me antojan unos de los lugares más seguros e íntimos del país. Las mujeres que rezan en este lugar sagrado de Herat se cubren de pies a cabeza con el chador, influidas por lo que se estila en la vecina Irán. En este santuario, como en todos los de Afganistán, algunas mujeres lloran desconsoladamente. Siempre me he preguntado por qué. ¿Será por la emotividad que entraña la oración pública y por la santidad del lugar?
 

Lynsey Addario

67 / 68

mujeresafganas02

mujeresafganas02

Sin miedo a manifestarse
La primera vez que estuve en Afganistán gobernaban los talibanes. Las únicas mujeres que se veían en la calle eran mendigas, casi siempre viudas o esposas de inválidos. Muchos viernes los talibanes realizaban ejecuciones públicas en el estadio de Kabul. Diez años después, ese estadio acoge el mitin de un candidato a la presidencia en el que participan mujeres, algunas con burka, otras sin él. Para esta foto, las que no quisieron ser fotografiadas se cubrieron el rostro.

Lynsey Addario

68 / 68

mujeresafganas01. Afganistán

Afganistán

De parto en la carretera
Vi a dos mujeres en una ladera, con burka y sin compañía masculina. En Afganistán es muy raro ver una mujer sin acompañante. Noor Nisa, de unos 18 años, acababa de romper aguas. Su marido, cuya primera esposa había fallecido de parto, estaba empeñado en llevar a Noor Nisa al hospital de Faizabad, a cuatro horas en coche desde su aldea en la provincia de Badajshán. El coche que le habían prestado se averió, y se fue a buscar otro. Al final, yo misma llevé a Noor Nisa, a su madre y a su esposo al hospital, donde dio a luz a una niña. Mi intérprete, médico de profesión, y yo estábamos haciendo un reportaje gráfico sobre salud y mortalidad materna, y por azar nos topamos con una historia real.

Lynsey Addario

Siguenos en...

  1. NG
  2. NG Historia
  3. NG Viajes