Incas

1 / 12

1 / 12

Machu Picchu

Machu Picchu

Uno de los lugares más mágicos del planeta. El atractivo de alcanzar la antigua ciudad de Machu Picchu, en el promontorio rocoso que une los cerros de Machu Picchu y Huayna Picchu, concentra a miles de viajeros que llegan a Perú atraídos por los misterios de esta maravilla, tanto arquitectónica como de ingeniería de los incas. Es Patrimonio de la Humanidad y una de las nuevas siete maravillas del mundo moderno. Alcanzar la entrada de la antigua ciudad siguiendo el Camino del Inca es una experiencia única en la vida.

Foto: Gtres

2 / 12

Titicaca. Lago Titicaca

Lago Titicaca

Uno de los lugares más bellos y misteriosos de América del Sur. El lago Titicaca, en el altiplano andino, entre Bolivia y Perú, es el lugar del origen del imperio Inca; al menos, para el Inca Garcilaso de la Vega, que así lo describe. Todavía en las tradiciones orales se considera la isla del Sol, en la parte boliviana del lago, como el lugar del que los legendarios Manco Capac y Mama Ocllo partieron para fundar el Tahuantinsuyo, nombre que recibió el territorio de los inca. Navegar el lago y visitar algunas de sus islas sigue siendo todavía un viaje al pasado y un escenario de una belleza impresionante. Un imprescindible: ver las puestas de sol.

Foto: Gtres

3 / 12

Cuzco, Perú

Cuzco, Perú

Un viaje al encuentro de los misterios incas pasa seguro por Cuzco, la capital de Perú. No obstante, la constitución peruana reconoce esta ciudad junto a la cordillera de los Andes como la “capital histórica” del país. Fue fundada, nada más y nada menos, que por los hijos del dios Sol, o al menos así dice la mitología inca. Desde la ciudad se pueden hacer una gran cantidad de excursiones para conocer el Valle Sagrado de los Incas o hacer el Camino Inca hacia Machu Picchu. Pasea por el Mercado de San Pedro para tomarle el pulso al día a día de los cuzqueños y atrévete a tomar un desayuno tradicional para tomar energía suficiente y salir a descubrir el mito de los incas.

Foto: Gtres

4 / 12

Cuzco, Perú

Cuzco, Perú

La capital del antiguo Imperio inca es actualmente uno de los principales atractivos turísticos de Perú. La gran mayoría de los viajeros tienen como objetivo contemplar la ciudad sagrada de Machu Picchu, cuya construcción se atribuye al noveno inca del Tahuantinsuyo, Pachacútec, en el siglo XV. Según los historiadores, esta fue su residencia de descanso, aunque se cree que también se usó como santuario religioso. Nunca llegó a ser capital inca, pues siempre fue Cuzco, la ciudad que llegó a convertirse en la más importante de los Andes y América del Sur. Su época de máximo esplendor ocurrió durante el mandato de Pachacútec, quien hizo de la ciudad andina un potente núcleo político y religioso.

La llegada de los españoles fue un factor decisivo en la decadencia del Imperio inca. En 1534, Francisco Pizarro conquistó la ciudad de Cuzco con el apoyo de otras etnias descontentas con el imperio. Ahí comenzó el virreinato, momento en el que la ciudad desarrolló la arquitectura típica colonial con la construcción de la catedral, palacios y plazas neoclásicas que hoy son uno de sus principales atractivos turísticos.

5 / 12

Samanco

Samanco

Las más de 50 vasijas estaban colmadas de cerveza de chicha y carne de llama.

© MATTHEW HELMER / NG GRANTEE

6 / 12

Samanco

Samanco

Joyería variada que incluye una concha rara de spondylus, piedras preciosas como el lapislázuli, la turquesa y el cobre, que engalanaban los cuerpos de los nobles difuntos. 

© MATTHEW HELMER / NG GRANTEE

7 / 12

Samanco

Samanco

Esta tela de estilo chimú, ricamente decorada con aves marinas, envolvía los restos de uno de los difuntos. 

© MATTHEW HELMER / NG GRANTEE

8 / 12

Samanco

Samanco

Cuchillos de cobre de media luna con una pátina coloreada que habían sido colocados en la cámara de los sacrificios, envueltos en tela y situados en la parte delantera de la silla de manos, que estaba recubierta de plumas. 

© MATTHEW HELMER / NG GRANTEE

9 / 12

Samanco

Samanco

Ídolos musicales tallados en madera de algarrobo y depositados en la tumba principal. Ambas deidades sostienen una flauta y están tintadas con cinabrio y cobre. 

© MATTHEW HELMER / NG GRANTEE

10 / 12

Samanco

Samanco

El arqueólogo Jeisen Navarro sostiene un vaso silbador de cerámica hallado en la tumba principal y que representa a la diosa chimú de la luna, los tejedores y el mar.

© MATTHEW HELMER / NG GRANTEE

11 / 12

Samanco

Samanco

Vaso silbador de cerámica que imita el canto de un pájaro al introducir agua y soplar.

© MATTHEW HELMER / NG GRANTEE

12 / 12

Samanco

Samanco

Dos sacrificios humanos acompañaron a los nobles difuntos en su viaje hacia la eternidad.

© MATTHEW HELMER / NG GRANTEE

Siguenos en...

  1. NG
  2. NG Historia
  3. NG Viajes