Historia de España

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Guerra mediática

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Guerra mediática

Recorte del diario Azul, órgano de la Falange Española de las J.O.N.S.en el que se adjudica la autoría de la destrucción de la villa al bando republicano.

"El incendio se produjo ayer y Aguirre (presidente de la república de Euzkadi -sic-) ha lanzado la mentira -infame- por que es delincuente común, de atribuir a la heroica y noble aviación de nuestro Ejército Nacional, ese crimen. Se puede probar en todo momento que la aviación nacional no voló a causa de la niebla [...] la España reconquistada por Franco, serena, tranquila, libre, feliz, junto al Ejército Nacional que vence al enemigo y reconstruye su patria [...] las hordas rojas asesinan, martirizan, incendian, destruyen, llevan caos por todas partes"

 

Foto: Ministerio de Cultura y Deporte de España / Centro Documental de la Memoria Histórica

¿Quién lo hizo?

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¿Quién lo hizo?

Recorte del Daily Herald del 29 de abril de 1937 en el que se adjudica la autoría del bombardeo a la aviación alemana.

Foto: Ministerio de Cultura y Deporte de España / Centro Documental de la Memoria Histórica

Trayectoria de los bombardeos y aviones de ataque a tierra sobre Guernica

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Trayectoria de los bombardeos y aviones de ataque a tierra sobre Guernica

Foto:

Guernica en ruinas

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Guernica en ruinas

Las tareas de la primera fase de desescombro de la ciudad no comenzaron hasta febrero del año 39. Todavía en 1941, no se había procedido, ta siquiera, con el desescombro del casco antiguo de la villa.

Foto: Centro de Documentación sobre el Bombardeo de Guernica. Fundación Museo de La Paz de Guernika

Vista aérea de Guernica tras el bombardeo

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Vista aérea de Guernica tras el bombardeo

Aunque se presume que el objetivo de la operación era la voladura del puente que conectaba la ciudad con la carretera que se dirigía a Bilbao, el hecho real es que tanto el puente como las fábricas de armas situadas a las afueras quedaron intactas tras el bombardeo.

Foto: Foto: Centro de Documentación sobre el Bombardeo de Guernica. Fundación Museo de La Paz de Guernika

Escombros de una ciudad

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Escombros de una ciudad

Esta fotografia muestra la destrucción provocada por el bombardeo a pie de calle. El número total de víctimas mortales es difícil de conocer porque los más de 60.000 metros cúbicos de escombros resultado de la acción militar, no serían retirados del centro de la villa hasta finales de 1941.

Foto: AgePhotoStock

Víctimas mortales

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Víctimas mortales

Aunque el registro de la población censada desapareció tras la entrada de las tropas sublevadas en la villa de Guernica, se calcula que aproximadamente un tercio de los 5.000 habitantes de la aldea murieron en los ataques. Sin embargo, partir de los documentos disponibles hoy en día, entre ellos, el informe del Gobierno Vasco titulado Relación de víctimas causadas por la aviación facciosa en sus incursiones del mes de abril de 1937, el comunicado de Jesus M. Leiazola (Radio Euskadi) del 4 de mayo de 1937, 50 testimonios directos registrados en diversos documentos originales de 1937 y otros testimonios posteriores, se computaron un total de 1.654 muertos y 889 heridos. 

Foto: AP

Devastación en Guernica

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Devastación en Guernica

Los edificios en el antiguo pueblo vasco de Guernica fueron arrasados después de un ataque aéreo perpetrado por la Luftwaffe alemana, el 26 de abril de 1937.

Foto: AP

Una villa arrasada

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Una villa arrasada

El centro urbano de la villa, de menos de 1 kilometro cuadrado, quedó totalmente arrasado. Según el informe del Servicio Nacional de Regiones Devastadas - un organismo de la dictadura destinado a evaluar los daños materiales provocados durante la guerra, así como los posteriores trabajos de reconstrucción- el 85,22% de los edificios, un total de 271, fueron totalmente destruidos y el resto parcialmente afectado.

Foto: AP

Potencia de fuego

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Potencia de fuego

Durante el bombardeo se lanzaron sobre Guernica un mínimo de 31 toneladas de bombas.

Foto: AP

Messerschmitt Bf 109

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Messerschmitt Bf 109

Los Bf 109 de la Legión Cóndor fueron algunos de los cazas que escoltaron a los bombarderos alemanes durante el bombardeo de Guernica. Esta fotografía fue tomada durante la Guerra Civil Española.

Foto: Biblioteca Virtual de Defensa: Guerra Civil. Tomo II

Heinkel He 111

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Heinkel He 111

En la imagen podemos apreciar un bombadero Heinkel He 111, abandonado por la Luftwaffe en la retirada tras la batalla de El Alamein. Se trata de uno de los aviones empleados por la Legión Condor en el bombardeo de Guernica.

Foto: Imperial War Museum

maine-explosión. La explosión del acorazado Maine

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La explosión del acorazado Maine

El Maine salta por los aires a causa de una violenta explosión el 15 de febrero de 1898. Este hecho fue el detonante de la guerra entre España y Estados Unidos. Desde 1895 se libraba en Cuba una sangrienta guerra entre las autoridades españolas y el movimiento independentista cubano, y a nadie se le escapaba que Estados Unidos estaba al borde de intervenir militarmente.

Foto: Granger / Age fotostock

maine-tripulacion. La tripulación del buque estadounidense Maine posa en grupo en 1898, poco antes de la fatal explosión

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La tripulación del buque estadounidense Maine posa en grupo en 1898, poco antes de la fatal explosión

En 1911, el gobierno estadounidense decidió sacar del fondo de la bahía de La Habana los restos del Maine. Tras construir un encofrado alrededor del pecio y extraer el agua, los restos pudieron ser minuciosamente examinados a cielo abierto. Sin embargo, el informe de esta investigación fue tan vago que no aportó nada para determinar las causas del hundimiento.

Foto: Detroit Publishing / Library of Congress

maine-periodicos. La prensa miente...

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La prensa miente...

El World, diario de Nueva York propiedad del magnate Joseph Pulitzer, sostuvo que los oficiales españoles habían brindado tras la explosión del Maine. En realidad, todos trabajaron sin descanso durante la noche para rescatar a los supervivientes. Arriba, portada del World del 17 de febrero de 1898.

Foto: Granger / Album

María Luisa de Orleans, Reina de España

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María Luisa de Orleans, Reina de España

Obra del año 1679 atribuida al pintor, grabador y tratadista barroco español, José García Hidalgo , en que aparece retratada Maria Luisa de Orleans, que fue reina consorte de España entre 1679 y 1689 por su matrimonio con el rey Carlos II de España.

 

El cardenal Juan Everardo Nithard

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El cardenal Juan Everardo Nithard

Obra del año 1674 atribuida al pintor barroco español Alonso del Arco y en el que aparece retratado el cardenal Juan Everardo Nithard, consejero de la reina Mariana de Austria y quien llegó a alzarse con los cargos de obispo de Agrigento, cardenal de la Iglesia Católica, arzobispo titular de Edesa e Inquisidor General de España. 

Carlos II, El Hechizado

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Carlos II, El Hechizado

Obra del año 1675 atribuida al pintor español de la corte española de Felipe IV, Juan Carreño de Miranda, en que aparece retratado Carlos II a la edad de 10 años en el Salón de los Espejos del Real Alcázar de Madrid.

El Tratado Colombino

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El Tratado Colombino

Las Capitulaciones de Santa Fe fueron pactadas y firmadas por fray Juan Pérez, representante de Colón, y Juan de Coloma, secretario de Fernando el Católico. Se trató de un documento suscrito por sus majestades el 17 de abril de 1492 en la localidad de Santa Fe, a las afueras de Granada, y que recoge los acuerdos alcanzados con Cristóbal Colón relativos a la expedición que se planeaba hacia el desconocido occidente.

Foto: DEA / Album

Colón en la corte de Fernando el Católico. Xilografía según un óleo de Wenzel Von Brozik. Siglo XIX.. Colón en la corte de Fernando el Católico

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Colón en la corte de Fernando el Católico

Xilografía según un óleo de Wenzel Von Brozik. Siglo XIX. Gracias a su seguridad en sí mismo y su entusiasmo visionario, Colón persuadió a los Reyes Católicos de aceptar su proyecto, aunque nada habría logrado sin el apoyo decidido de varios personajes clave de la corte castellana. En la negociación final, Colón exigió que se le concediera el título hereditario de Almirante del Mar Océano, el cargo de virrey y gobernador y el diez por ciento de las ganancias del descubrimiento. Cuando los consejeros de Isabel consideraron que eran condiciones desorbitadas, Colón partió airado a Córdoba, pero la reina lo volvió a llamar y el 17 de abril de 1492 se firmaron las capitulaciones.

 Los Reyes reciben a Colón en Barcelona

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Los Reyes reciben a Colón en Barcelona

Un cronista explica que, a la llegada de Colón a Barcelona a mediados de abril de 1493, «los Reyes Católicos le esperaban públicamente, con toda la majestad y grandeza, en un riquísimo trono bajo un dosel de brocado de oro, y cuando fue a besarles las manos se levantaron como si fuera un su lado». Así recrea la escena este óleo de Francisco García Ibáñez (Museo del Ejército, Madrid). Sin embargo, los diarios de la ciudad no registran una recepción pública. Parece que el encuentro se produjo en alguna sala de palacio, repleta, eso sí, de curiosos y admiradores.

Foto: Prisma Archivo

Los Reyes Católicos reciben a Cristóbal Colón

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Los Reyes Católicos reciben a Cristóbal Colón

En abril de 1493 Cristóbal Colón fue recibido por los Reyes Católicos en Barcelona. No se sabe con certeza el día en que el almirante entró en la ciudad, aunque probablemente fue a finales de abril. Tampoco se sabe el lugar exacto en el que fue recibido; pudo ser en el Salón del Tinell, en el centro de Barcelona, o en el monasterio de San Jerónimo de la Murtra, en Badalona; puede incluso que visitara ambos lugares.

 

Imagen: picture alliance / United Archives / WHA / Gtres

Cristóbal Colón

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Cristóbal Colón

Azulejos en la plaza de España, en Sevilla, con la imagen de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, los Reyes Católicos, en el momento en que reciben a Cristóbal Colón tras su viaje a las Indias.

© GTRESONLINE

Felipe el Hermoso Retrato atribuido a Juan de Flandes, Siglo XV

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Felipe el Hermoso Retrato atribuido a Juan de Flandes, Siglo XV

Pese a la leyenda de príncipe codicioso y marido insensible, Felipe el Hermoso dejó buen recuerdo en muchas de las personas que lo trataron. Así lo recoge el cronista Lorenzo de Padilla en la semblanza que trazó del soberano unas décadas después de su muerte. Naturalmente, Padilla destacaba en primer lugar su apostura: Felipe era “de alta estatura y abultado. Tenía muy gentil rostro, hermosos ojos y tiernos, la dentadura algo estragada, muy blanco y rojo. Las manos por excelencia largas y albas y las uñas más lindas que se vieron a persona”.

El vigor físico era otro rasgo visible. Según Padilla, Felipe era “muy diestro en todos los ejercicios de las armas, así con ballesta como con escopeta. Cabalgaba muy bien a caballo a todas sillas. Era muy buen justador, jugaba a todos juegos de pasatiempos y era más aficionado a la pelota que a otro ninguno”. Eso sí, sufría un enojoso problema en una pierna: “En su andar mostraba sentimiento algunas veces por causa que se le salía la chueca -rótula- de la rodilla, la cual él mismo con la mano arrimándose a una pared la volvía a meter en su lugar”.

Pero el príncipe flamenco sobresalía aún más, a juicio de Padilla, por su delicadeza de carácter. “Era muy amigo de sus criados –escribía– y muy afable a todos. Era templado en su comer y beber”. Y aunque reconoce su afición al galanteo, el cronista afirma que el rey sintió verdadero afecto por su esposa. “Quiso mucho a la reina; sufríale mucho y encubría todo lo que podía las faltas que de ella sentía acerca del gobernar”.

Foto: Museo de Historia del Arte, Viena

Felipe el Hermoso, Conde de Flandes, retrato del maestro de Affligem, Joseph Sequence

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Felipe el Hermoso, Conde de Flandes, retrato del maestro de Affligem, Joseph Sequence

Como príncipe soberano de los Países Bajos, Felipe el Hermoso era duque de Brabante, Limburgo y Luxemburgo, conde de Flandes, Hainaut, Holanda, Zelanda y Artois, y señor de Amberes y Malinas. Eran estas unas tierras de gran riqueza agrícola, manufacturera y comercial, repletas de prósperas ciudades y en las que se concentraba una nobleza que desde hacía decenios daba el tono a la vida cortesana de toda Europa. No es raro, por tanto, que Felipe mirara con cierto desapego el país del que provenía su esposa Juana, a sus ojos tan lejano como poco civilizado.

En su entorno se creía que “los reyes españoles van vestidos como campesinos, con trajes pesados y sin forma, anticuados y descuidados”. El primer viaje de Felipe a España le hizo cambiar su impresión, y a la muerte de Isabel la Católica se lanzó sin pudor a la conquista de su nuevo reino.

La infanta Juana de Castilla, retrato del maestro de Affligem, Joseph Sequence

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La infanta Juana de Castilla, retrato del maestro de Affligem, Joseph Sequence

Las relaciones de Castilla con Flandes se remontaban al menos al siglo XIV, cuando la lana castellana sustituyó a la inglesa como fuente principal de abastecimiento de la industria textil flamenca. A ello siguió la influencia cultural de los Países Bajos en la Península, en el dominio de las artes o la religión. Con todo, Juana de Castilla sufrió un fuerte impacto a su llegada a Flandes en 1496.

La riqueza de las ciudades, la suntuosidad de los vestidos, la misma libertad de costumbres de la corte, contrastaban con la austeridad en la que había sido educada por su madre Isabel. En una ocasión, por ejemplo, cuando su marido quiso besarla en público en la mejilla, según la moda francesa, ella se retiró con un gesto de repugnancia. Pero más tarde, cuando quisieron retenerla en España para que diera a luz mientras Felipe volvía a Flandes, Juana no cejó hasta volver al que consideraba su hogar.

140 Juana 4. Doña Juana "la Loca",1877, de Francisco Pradilla y Ortiz. Museo del Prado, Madrid.

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Doña Juana "la Loca",1877, de Francisco Pradilla y Ortiz. Museo del Prado, Madrid.

Sobre las extrañas circunstancias en que se produjo la muerte del rey Felipe el Hermoso, en Burgos, contamos con algunos testimonios de la época. El 23 de septiembre de 1506, estando presente el prestigioso doctor De la Parra, el estado del enfermo revestía enorme gravedad. Así se nos cuenta: “Por la noche empezó a tener gran dolor en los costados, escupiendo sangre al amanecer, mientras empezaban a salirle manchas pequeñas, entre coloradas y negras, que los doctores llaman blatas, y que se extendieron por todo su cuerpo. Una gran infección se extendió por la lengua y paladar, inflamándose la úvula, perdiendo a ratos los sentidos y sobreviniéndole al tiempo terribles calenturas y largos estados de frío… El miércoles le sobrevino un frío aún más riguroso y después un sudor caliente harto copioso en todo el cuerpo, quedando como alienado y con sueño”.

El historiador zurita, por su parte, nos cuenta: “considerando las cosas que habían precedido y la naturaleza de la dolencia que le acabó la vida tan arrebatadamente, no se dejó de tener alguna sospecha que le hubiesen dado ponzoña, pero de esta opinión salieron los mismos flamencos sus servidores en cuyo poder estaba. Porque los físicos [médicos] que él traía… descubrieron la causa de su enfermedad, y se entendió haberle sobrevenido de demasiado ejercicio y de una reuma, de donde se encendió la fiebre de que muchos morían en el mismo tiempo en aquella ciudad”.

Felipe I de Castilla

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Felipe I de Castilla

Apodado "el Hermoso", Felipe I de Castilla (1478 - 1506) era  yerno de Fernando el Católico, con quién no pudo evitar disputarse el trono de Castilla.

Foto: Museo del Louvre

album alb2052513. Don Carlos. Retrato idealizado por Antonio Moro. Palacio de Versalles

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Don Carlos. Retrato idealizado por Antonio Moro. Palacio de Versalles

El drama de Carlos e Isabel

La princesa Isabel de Valois, hija de Enrique II de Francia, convivió con don Carlos en la corte española al convertirse en la tercera esposa de Felipe II. De edad parecida, sintieron afecto mutuo y murieron con escasos meses de distancia, lo que dio pie a rumores.

Cuando en 1559 España y Francia pusieron fin a un largo período de guerras con el tratado de Cateau-Cambrésis, se pensó sellar la paz con el matrimonio del príncipe don Carlos e Isabel de Valois, de apenas 14 y 13 años respectivamente. Pero al año siguiente, Felipe II –que en 1558 había enviudado de María Tudor– decidió casarse él mismo con la princesa francesa, pese a la gran diferencia de edad que existía entre ellos: 19 años. "No se quejará Su Majestad de que le hayan casado con mujer fea y vieja", dijo un contemporáneo.

 

Foto: Dea / Album

album alb1463097. Isabel de Valois. Retrato por Juan Pantoja de la cruz sobre un original de Sofonisba Anguissola. Museo del Prado

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Isabel de Valois. Retrato por Juan Pantoja de la cruz sobre un original de Sofonisba Anguissola. Museo del Prado

Simpatía y compasión

Desde la llegada de Isabel de Valois a España, en 1560, surgió una estrecha amistad entre la nueva reina y su "hijastro". Ella se compadecía de la enfermedad del príncipe y se esforzaba por consolarlo. Impresionado por la reina y las atenciones que le prestaba, don Carlos la agasajaba con costosos regalos como sortijas de rubíes o alfombras de tejidos preciosos, y la ayudó a recuperarse del primer parto. En una ocasión en que ella cayó gravemente enferma, el príncipe mostró gran tristeza y durante varios días visitó iglesias y organizó procesiones para pedir por la salud de Isabel.

El afecto que sentía la reina por el príncipe no se desmintió cuando Felipe II ordenó arrestarlo. Al día siguiente de la detención confesó al embajador francés Fourquevaux: "Lamento esta desgracia como si se tratara de mi propio hijo". Al parecer, pasó dos días llorando, igual que cuando se anunció la muerte del príncipe. La salud de la reina había quedado muy afectada después del nacimiento de su segunda hija, en octubre de 1567. Tras quedar embarazada de nuevo, su mal se agravó y falleció en octubre de 1568, apenas dos meses después de que muriera el príncipe.

Foto: Sfgp / Album

Castillo de Biar . Castillo de Biar

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Castillo de Biar

Su importancia estratégica, en los límites de las conquistas de Aragón y Castilla, ​convirtió la villa de Biar en un bastión clave de la defensa de los musulmanes del valle de Biar. Jaime I el Conquistador, tras un asedio de cinco meses, conquistó este castillo situado en un cerro rocoso a 750 metros de altitud que conserva su estructura de doble muralla y una gran torre del Homenaje.

Foto: Patronato de Turismo de la Costa Blanca

Castillo Santa Barbara

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Castillo Santa Barbara

Dada su importancia, Pedro IV de Aragón nombró la plaza fuerte de Alicante como "la Clau del Regne" (La Llave del Reino). En la "Ruta de los Castillos de la Llave del Reino" conocemos el corazón de la provincia alicantina: la ciudad de Alicante y alrededores. En una única panorámica, vislumbramos el dominio sobre el Mediterráneo y la riqueza agraria de la huerta alicantina que hicieron que este territorio fuera codiciado por muchos.

Foto: Patronato de Turismo de la Costa Blanca

Torre de San Jose Tabarca

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Torre de San Jose Tabarca

​Ubicada en la parte central de la Isla de Tabarca, frente al Puerto de Santa Pola, encontramos esta torre defensiva en buen estado de conservación. Es un edificio de forma tronco-piramidal y de base cuadrada con tres plantas, proyectada por Baltasar Ricoud (1789). La Isla forma parte de la Reserva Marina de Tabarca, declarada en 1986 y primera en su clase en España, destino conocido por los amantes del submarinismo.

Foto: Patronato de Turismo de la Costa Blanca

Torre de la Horadada Pilar de la Horadada . Torre de la Horadada, Pilar de la Horadada

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Torre de la Horadada, Pilar de la Horadada

La "Ruta de los Castillos de Tudmir" pone en valor el pasado visigodo en el sur de la provincia de Alicante. El conde Teodomiro fue un gran estratega que acabó controlando un basto dominio territorial, cuyo epicentro se situó en el municipio de Orihuela, donde podemos visitar su casco viejo declarado conjunto histórico-artístico y monumental. Encontramos torres defensivas, castillos árabes y murallas en el bello paisaje de la Vega Baja y el río Segura. 

Foto: Patronato de Turismo de la Costa Blanca

muralla de Orihuela . Conjunto fortificado de Orihuela

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Conjunto fortificado de Orihuela

Se trata de un importante conjunto de origen andalusí que se usó como sistema defensivo de origen. Hoy podemos visitar los restos del Castillo de Orihuela, de las murallas de la ciudad y la Puerta de la Olma, o de Crevillente. Tanto el castillo como las murallas son espléndidas muestras del patrimonio arquitectónico que conforma el Casco Viejo de Orihuela,  declarado conjunto histórico-artístico y monumental en 1969.

Foto: Patronato de Turismo de la Costa Blanca

Castilllo de Penella Cocentaina

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Castilllo de Penella Cocentaina

La "Ruta de los Castillos de la Montaña" conduce al viajero por las tierras accidentadas de las cordilleras prelitorales. Si la Costa Blanca es conocida por sus playas, esta otra ruta nos da una perspectiva diferente de la provincia: la de los tranquilos pueblos y villas de montaña, con una vida menos bulliciosa a la de la costa. La huella árabe se conserva en las torres almohades, rehabilitadas como miradores. Es un espectáculo contemplar  las fortalezas sobre los roquedos y crestas calizas. 

Foto: Patronato de Turismo de la Costa Blanca

Castillo Onil

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Castillo Onil

Este Palacio-Fortaleza de entrada guiada y gratuita es uno de los edificios civiles de mayor belleza de la "Ruta de los Castillos de la Montaña".
Ramón de Vilanova, Barón de la “Foia de Castalla” y “Señor de Onil” y Fabanella, lo mandó construir en el año 1539. Su estilo es gótico-renacentista. En la Sala de Exposiciones están representadas las fiestas de interés turístico de Onil, municipio conocido como la cuna de las muñecas y los juguetes.

Foto: Patronato de Turismo de la Costa Blanca

Castillo de Guadalest

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Castillo de Guadalest

La ruta "Castillos de la Frontera del Miedo" nos lleva a un tiempo en el que los peligros llegaban desde el mar. El miedo a los corsarios fue el motivo de fundación de muchas localidades de la cosa mediterránea tan populares hoy en día como Benidorm, Altea, Calp, Xàbia o Dénia, a la que los reyes cristianos dotaron de torres defensivas y fuertes. Esta ruta brinda una oportunidad única de disfrutar del litoral de la Costa Blanca.
 

Foto: Patronato de Turismo de la Costa Blanca

Castillo de Dènia . Castillo de Denia

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Castillo de Denia

En la parte de mayor altura de la localidad se encuentra el castillo de Denia,  cuyo diseño se remonta a época islámica, entre los siglos XI y XII. Desde sus torres tendremos unas vistas espectaculares del Mediterráneo. Funciona un Museo Arqueológico de vital importancia para conocer la historia de la zona. En el exterior, del barrio Les Roques sorprenden sus calles estrechas y casas de poca altura. La gamba roja de Denia es imprescindible si queremos conocer el sabor original de la Costa Blanca.

Foto: Patronato de Turismo de la Costa Blanca

Pedro el Cruel

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Pedro el Cruel

Grabado perteneciente a una edición de la crónica de su reinado por Pedro López de Ayala. Siglo XVI. Biblioteca de Cataluña, Barcelona.

Foto: Album

Querido por los Sevillanos

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Querido por los Sevillanos

Pedro I de Castilla en una gran dobla castellana.  

Pedro I residió largas temporadas en Sevilla, para lo que hizo ampliar considerablemente el alcázar en un estilo mudéjar. Los sevillanos lo recordaron siempre como un rey que escuchaba al pueblo y administraba justicia sentado en una silla del patio del alcázar, jugaba con sus hijas en los jardines reales y salía por las noches, disfrazado, para apostar a los dados en las tabernas.

Foto: Oronoz / Album

La batalla de Nájera

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La batalla de Nájera

La batalla de Nájera, de 1367, en una miniatura del siglo XIV. Enrique de Trastámara y los franceses luchan contra Pedro el Cruel y tropas inglesas. 

Foto: Art Archive

La muerte de Pedro el Cruel

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La muerte de Pedro el Cruel

Enrique II dando muerte a Don Pedro. Miniatura del siglo xv. Biblioteca Nacional, Madrid.

Pedro el Cruel murió a manos de su hermano Enrique de Trastámara cuando trataba de huir del asedio al castillo de Montiel. 

Foto: Oronoz / Album

Coronación de Enrique II

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Coronación de Enrique II

Enrique II es coronado rey de Castilla en 1366, tras haber expulsado del reino a Pedro I. Éste recuperó el trono en 1367, aunque lo perdió dos años después.

Foto: AKG / ALBUM

Eventos. Tarraco Viva, un viaje al pasado

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Tarraco Viva, un viaje al pasado

Con la nueva edición de Tarraco Viva viajaremos a Tarraco junto al emperador Adriano, el más viajero de todos los emperadores romanos. Esta es una estupenda ocasión para conocer un poco más la historia del Imperio Romano y de disfrutar de Tarragona, cuyo caso histórico está declarado como Patrimonio de la Humanidad.

Foto: Manel R. Granell / Tarraco Viva

Tarragona

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Tarragona

El anfiteatro romano de la antigua Tarraco destaca entre los lugares protegidos como Patrimonio de la Humanidad. Durante el Imperio romano fue capital de la Hispania Citerior, o Hispania Tarraconensis. Un marco incomparable para viajar a la civilización romana.

XAVIER SUBIAS / GTRES

Tarraco Viva. Tarraco Viva, eventos culturales

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Tarraco Viva, eventos culturales

Tarraco Viva es el festival romano de Tarragona. En esta ocasión está dedicado al estudio de la relación entre Grecia y la antigua Roma. Más de 430 actos que se proponen a todos los públicos del 15 al 28 de mayo. Un lujo conocer Tarragona de esta forma.

Foto: Manel R. Granell / Tarraco Viva

interior-torre-cautiva-alhambra. Interior de la Torre de la Cautiva

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Interior de la Torre de la Cautiva

El interior solo se podrá disfrutar de manera excepcional durante el mes de mayo de 2017; sin duda, ver de cerca este espacio es una buena excusa para una escapada fugaz a Granada

Foto: Alhambra-patronato

TORRE DE LA CAUTIVA desde el exterior. Vista exterior de la Torre de la Cautiva

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Vista exterior de la Torre de la Cautiva

Esta torre se ubica en la muralla norte. Su exterior es similar a otras de las torres de la Alhambra; pero su interior guarda sorpresas que hasta ahora no se habían podido ver. En realidad se trata de una qalahurra, una torre-palacio, y es uno de los espacios más destacados del conjunto patrimonial.

Foto: Alhambra-patronato

Panorámica de la Alhambra

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Panorámica de la Alhambra

La Alhambra se ubica en la colina de la Sabika, uno de los enclaves más elevados de la ciudad de Granada. Rodeada de montañas y regada por los ríos Darro y Genil, no es de extrañar que Muhammad I, primer rey del Reino de Granada y fundador de la dinastía nazarí, eligiera este lugar para la residencia real.

Foto: Gtres

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