Gastronomía

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fabes en gijon. Fabada, un clásico asturiano

Fabada, un clásico asturiano

Hay quien viaja a Asturias solo por el gusto que supone degustar el plato estrella de la región, las fabes. En cualquier época y, evidentemente, en otoño también.  En diciembre tendrán lugar las Jornadas de la Cocina Tradicional, donde la fabada y los platos de cuchara serán los protagonistas.

Foto: Turismo de Gijón

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Múnich Oktoberfest

Múnich Oktoberfest

Aunque el 3 de octubre es el Día de la Unidad Alemana, la fiesta más famosa de Alemania es el  Oktoberfest, la gran fiesta de la cerveza. Esta fiesta que se replica en diferentes lugares del mundo, tiene su epicentro en  Múnich, la capital de Baviera, y tercera ciudad del país en habitantes. Dura entre 16 y 18 días, y comienza siempre el primer sábado después del 15 de septiembre. 

Foto: Gtres

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Bocuse. Lyon, la cuna de la nouvelle cuisine

Lyon, la cuna de la nouvelle cuisine

Sabemos que a Saint-Exupèry le gustaba comer y reunirse con sus amigos en largas veladas. Disfrutar de la gastronomía es algo muy francés; pero parece que en los lioneses lo es más todavía: es común afirmar que en Lyon nace la nouvelle cuisine de la mano del chef local Paul Bocuse. Y si París tiene los bistrós, Lyon tiene los bouchons. Son locales pequeños, con mesas de manteles a cuadros, vinos de la casa, quesos y los platos populares basados en casquería. Toda una experiencia atreverse con la andouillette, una salchicha elaborada con el intestino y el estómago del cerdo. ¡es el plato estrella! Y por favor, no se vayan si probar, aunque solo sea una vez, el brioche prâlinée. ¡Toda una delicia!

Foto: José Alejandro Adamuz

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Festa Cidade Europea do Viño

Festa Cidade Europea do Viño

Este festival, que se celebrará en Cambados el 9 de septiembre, cerrará el programa de festivales Rías Baixas y será uno de los momentos cumbre de los actos de la localidad de O Salnés como Ciudad Europea del Vino 2017.  El cartel musical por ahora es una incógnita, pero sí sabemos que llegará aderezado con actividades relacionadas con la cultura del vino, y estará maridado con la exquisita y variada gastronomía de As Rías Baixas.

Foto: Turismo Rías Baixas

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Una cena literaria

Después de pasear por la ciudad, de ver libros, escuchar poesía, hablar de amor y regalar rosas, solo nos queda acabar el día con una velada romántica, y para ello nada mejor que alguno de los restaurantes literarios que hay en Barcelona. Sin duda, será una buena ocasión para ir a un local mítico, Il Giardinetto, inaugurado en 1974 y premio FAD de interiorismo, ha estado relacionado desde entonces con la cultura literaria de la ciudad. Aquí un Roberto Bolaño aún desconocido presentó su obra cumbre “Los Detectives Salvajes”.

Foto: Il Giardinetto

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Una de jamón

Cáceres es el escenario de la dehesa de Extremadura, el lugar de uno de los mejores jamones ibéricos. Dicen que un emperador, nada más y nada menos, venía hasta aquí para saborear esta joya gastronómica. Lo dicen de Carlos V, que acostumbraba a desplazarse hasta la comarca de Montánchez para conocer el proceso por el cual los perniles de cerdos ibéricos llegaban a su mesa imperial. Turismo de Extremadura presenta diferentes rutas para conocer mejor la comarca.

Foto: Turismo de Extremadura

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Quesos asturianos

Quesos asturianos

Si te gusta el queso, Asturias te parecerá un paraíso. Además del afamado cabrales existen otras muchas variedades que habitualmente se ofertan en las tabernas en forma de tapa o tabla de quesos.

Fotos: Gijón Turismo

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Culines de sidra

Culines de sidra

Si queremos disfrutar de una gran variedad de restaurantes, tabernas, sidrerías y llagares, Cimadevilla es nuestro barrio. En él se acumulan numerosos locales en los que disfrutar de tapas y sidras hasta que el cuerpo aguante.

Fotos: Gijón Turismo

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gijon gastronomia fabada fotogragiada machbel. Fabada asturiana

Fabada asturiana

La famosa fabada de Asturias es uno de los platos más apreciados tanto por los visitantes como por los oriundos de estas tierras. 

Fotos: Gijón Turismo

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Hotel Terradets, Castell de Mur

Hotel Terradets, Castell de Mur

Con 70 años de historia, ofrece menús degustación con los sabores del Pallars.

Foto: Anabel Luna

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Casa Leopoldo

Casa Leopoldo

El restaurante Casa Leopoldo abrió el año 1929 en pleno barrio del Raval. Nació como una modesta tasca portuaria, pero al cabo de poco tiempo se convirtió en uno de los establecimientos de referencia en la Barcelona de la época, especialmente para el mundo intelectual y artístico de la ciudad. Por él pasaron escritores, toreros -su fundador lo había sido, de ahí los detalles de la decoración que se han mantenido a lo largo del tiempo-, políticos, bohemios y personajes de la farándula, que dejaron sobre los manteles sobremesas y tertulias literarias y taurinas irrepetibles. Jaume Perich, Eduardo Mendoza, Lluís Permanyer o Manuel Vázquez Montalbán eran clientes habituales que lo frecuentaban atraídos por sus guisos caseros y su atmósfera única; Montalbán lo popularizó como el restaurante favorito de Pepe Carvalho, el detective protagonista de muchas de sus novelas.

La última crisis económica obligó a sus fundadores, la familia Gil, a cerrar las puertas de su legendaria "casa" en 2015. Eso sí, como si de una novela se tratase, lo hizo dejando su final en puntos suspensivos. Poco ha durado la incertidumbre porque la reapertura de Casa Leopoldo está prevista para marzo del 2017. Lo hará con nuevos gestores y la promesa de mantener platos clásicos de su carta, como el rabo de toro y los arroces, y la esencia de la decoración, especialmente los azulejos y las fotografías que cuelgan de las paredes y que en silencio repasan la vida de la Barcelona del siglo xx.

Foto: Casa Leopoldo

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Antiga casa Rafael

Antiga casa Rafael

En el barrio alto de Barcelona, en la calle Major de Sarrià, se encuentra este histórico restaurante que lleva abierto desde 1873. Su propiedad siempre ha estado en manos de la familia Jornet, quienes se han encargado de mantener su ambiente acogedor y conservar la calidad de su cocina a lo largo de los años. Entre sus platos destaca la paella de tía Antonia, una de sus cocineras más veteranas, habitas con chipirones, callos a la Juliana, rabo de toro y el chuletón de Girona. En cuanto a los postres, sus especialidades son la leche frita, la crema catalana y la “mel i mató” de Montserrat.

Foto: Antiga casa Rafael

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7 Portes

7 Portes

Su nombre hace referencia al número de entradas para el público, ya que había una octava, pero estaba destinada al personal. Fue construido a mediados el siglo XIX, junto con los emblemáticos porches del paseo Isabel II por orden del empresario Josep Xifré. En sus inicios, 7 Portes fue abierto como un café de lujo y no fue hasta 1929, bajo la dirección del chef Morera, cuando se convirtió en un restaurante. Sus mejores años fueron en la década de los 40, cuando el local pasó a manos de Paco Perellada, miembro de uno de los grupos de restauradores más prestigiosos de Cataluña. Su cocina, en la que destacan especialidades como la paella, las zarzuelas y los guisantes “ofegats”, llamaron la atención de los comensales, quienes lo convirtieron en un restaurante de referencia en la Ciudad Condal. Por él también pasaron ilustres personalidades como Pablo Picasso, Joan Miró, Rafael Alberti, Salvador Dalí, Alexandre Flemming y más de 50 Premios Nobel. Hoy, algunos de los asientos que ocuparon están marcados con una placa.

Foto: Tamorlan

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Los caracoles

Los caracoles

Fundado por la familia Bofarull en 1835, este histórico restaurante ha adquirido su nombre actual debido a su plato estrella: los caracoles. La especialidad de la casa que ha atraído a su comedor a personajes ilustres del mundo del arte, la política y las finanzas. Algunos de ellos fueron Charlton Heston, Jimmy Carter, Robert de Niro, Joan Miró, Salvador Dalí y su mujer Gala, entre otros. Durante todos estos años, las cuatro generaciones de la familia Bofarull ha sabido conservar la esencia del restaurante, así como mantener la excelencia de la cocina tradicional catalana elaborada con los productos de mayor calidad. Entre sus especialidades están los arroces, el suquet de peix y el bacalao a la empordesa.

Foto: Los caracoles restaurante

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4 Gats

4 Gats

Ubicado en la calle Montsió, este emblemático restaurante fue inaugurado el 12 de junio de 1897. Su fundador fue Pere Romeu, un camarero del restaurante parisino Le Chat Noir quien, con la ayuda de Ramón Casas y Santiago Rusiñol, creó una taberna con música de piano. Uno de sus primeros clientes fue Rubén Darío, quien quedó fascinado de sus detalles artísticos tanto de la fachada como del interior del local. 4 Gats pronto comenzó a ganar fama entre artistas e intelectuales. Picasso fue uno de ellos, quien se encargó de crear el diseño del menú del restaurante. Otros comensales que lo frecuentaban fueron Isaac Albéniz, Enric Granados o el arquitecto Antoni Gaudí. Por aquella época, 4 Gats fue uno de los rincones más inspiradores de Barcelona, hasta la llegada de la Guerra Civil, que provocó su declive. En los años 70 tres empresarios catalanes se unieron para reabrir sus puertas y, tras haber cambiado de dueños y haber llevado a cabo algunas reformas, 4 Gats ha vuelto a recuperar el esplendor de sus mejores días, convirtiéndose en un lugar de culto en el centro de la Barcelona medieval.

Foto: 4 Gats

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Can Ramonet

Can Ramonet

Fundado en 1753, esta fue la primera casa que se construyó en el barrio de la Barceloneta. Inicialmente, el lugar era utilizado como bodega de vinos, hasta que más tarde se convirtió en una taberna para pescadores. En 1956 reabrió sus puertas como Can Ramonet y, sin esperarlo, el restaurante acabaría liderando la gastronomía del barrio. Con una decoración cuidada, que intenta transmitir la tradición del local con los barriles de vino, sus especialidades son el arroz negro, las paellas, la fideuá, las cazuelas de marisco, el pescado, las tapas y los platos de autor.  

Foto: Grup Ramonet

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Can Culleretes

Can Culleretes

Abierto desde 1786, este restaurante situado en el barrio Gótico, justo al lado de la Rambla, está incluido en el Libro Guinness de los Récords como el restaurante más antiguo de Barcelona y el segundo de España que no ha sido nunca cerrado. En 1958 fue adquirido por la familia Agut, quienes remontaron el negocio convirtiéndolo en un restaurante de referencia. Actualmente, en él aún se conservan baldosas con más de 200 años de antigüedad. Sus interiores evocan a la época modernista y están decorados con pinturas costumbristas y fotografías de famosos que han cenado en el local. En los fogones lo que se ofrece al consumidor es la tradicional cocina de mercado con dosis de innovación y una buena relación calidad-precio.

Foto: Enfo

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Café Gijón

Café Gijón

Fundado en 1888 por el gijonés Don Gumersindo García, quien llamó al local como a su ciudad de origen, este afamado café madrileño destaca por las tertulias literarias que reunían a un gran número de intelectuales. Entre los personajes más ilustres estaban Pio Baroja, Valle-Inclán, Ramón y Cajal y Benito Pérez Galdós. Aunque más tarde comenzaron a aparecer las primeras mujeres como Maruja Mallo, Celia Gámez o Mercedes Fornica. Varias fueron las generaciones de artistas que utilizaron el Café Gijón como punto de encuentro, sobre todo a partir de su primera reforma, en 1925, cuando cambió de propietario y fue adquirido por el peluquero extremeño Benigno López Jabato, quien lo conviertió en el más famoso de la ciudad. Actualmente, aunque su carta ha ido evolucionando, ofrece platos de la cocina tradicional. Está situado en el número 21 del paseo Recoletos.

Foto: Roberto García

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Los Galayos

Los Galayos

Sitiado en el número 5 de la calle Botoneras, en el Madrid de los Austrias, este restaurante tuvo el privilegio de haber sido el último lugar de reunión de la Generación del 27 antes de la guerra civil. Un homenaje a Luis Cernuda que se celebró en 1936 por la publicación de su último trabajo La realidad y el deseo, y en la que se tomó la última imagen del grupo entero junto. Fundado en 1894 como Casa Rojo, por aquel entonces se dio a conocer por sus tapas y aperitivos que pronto aumentaron y evolucionaron hacia suculentos platos sin olvidar la seña de identidad de Madrid. Como referente de la cocina castellana, el local también sirvió de inspiración para escritores como Arturo Pérez Reverte quien, tal y como explica en su dedicatoria de Los Galayos, allí fue donde obtuvo la inspiración para crear su célebre El capitán Alatriste

Foto: Los Galayos

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Taberna Antonio Sánchez

Taberna Antonio Sánchez

Conocida también como la taberna de los tres siglos, este local fue abierto en 1830 por el torero Antonio Sánchez. Está ubicada en el céntrico barrio madrileño de Lavapiés, donde antiguamente acudían los autores de la Generación del 98. Su decoración interior, que aún conserva muchos de los carteles donde las torrijas están a quince céntimos, las fotografías de algunos toreros como Frascuelo o Lagartijo, así como el antiguo mobiliario de la época, sirvió como escenario a películas como La flor de mi secreto, de Pedro Almodóvar. Su cocina sigue sirviendo algunos de los platos más castizos de Madrid: el cocido, los caracoles guisados, el rabo de toro, los huevos estrellados o la tortilla de San Isidro, entre otros. Como postre, tampoco pueden faltar sus populares torrijas, unas de las más reputadas de la capital. 

Foto: Tamorlan

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Restaurante Lhardy

Restaurante Lhardy

Situado en la Carrera de San Jerónimo, entre la Puerta del Sol y la plaza de las Cortes, se encuentra este popular restaurante conocido por su elegancia y por mantener prácticamente intacta su imagen de antaño. Fue abierto en 1839 por Emilio Huguenin y fue el primero de los restaurantes en obtener la placa de establecimiento centenario. Por él han pasado personalidades como la reina Isabel II, quien se escapaba del palacio para comer allí, el militar Leopoldo O´Donnell, y algunos escritores como Ramón Gómez de la Serna, Benito Pérez Galdós y Azorín, quienes describieron parte de sus interiores en sus respectivas obras. Su carta se ha ido actualizando a lo largo de su existencia, aunque en ella se mantiene la gastronomía madrileña, como el cocido y los callos, además del diseño y la innovación de la cocina internacional. 

Foto: Tamorlan

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Casa Alberto

Casa Alberto

Fundada en 1827 sobre la antigua casa de Miguel de Cervantes, Casa Alberto puede presumir de ser el segundo restaurante más antiguo de Madrid. Está situado en la calle de las Huertas, en el barrio de las Letras. Por él han pasado numerosos artistas, literatos, toreros, actores o políticos como Enrique Tierno Galván, quien en varias ocasiones le contestó a su secretaria: “yo no sé irme a casa sin pasar antes por Casa Alberto”. Una frase que hoy recuerdan en la página web del restaurante. Su decoración cuenta con varios artículos de sus diferentes épocas y dueños, por lo que para muchos también es un museo sobre la historia de Madrid y la evolución del barrio. Entre sus manjares se encuentran el rabo de toro y el cocido. También destaca su vermú de grifo, considerado como uno de los mejores de la capital

Foto: Tamorlan

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Casa Botín

Casa Botín

Abierto en 1725 en la calle Cuchilleros, junto la Plaza Mayor de Madrid, este restaurante está registrado en el libro Guinness de los Récords como el más antiguo del mundo. Esto se debe a que, desde esa fecha no ha ininterrumpido su actividad ni cambiado de tipo de negocio a lo largo de los años. El local fue abierto por el cocinero francés Jean Botín y su sobrino, quien creó en él una posada. De aquella época data su cocina de piedra, la misma que aún sigue atrayendo a los comensales. La única diferencia es que hasta finales del siglo XVIII en los mesones no se permitía vender carne ni vino, por lo que por aquel entonces solo se podía cocinar lo que los propios viajeros traían con ellos. Una vez levantada la prohibición, Botín se convirtió en una casa de comidas con pastelería y bodega. Algunos de los personajes ilustres que pasaron por allí son: Goya, quien se dice que trabajó como lavaplatos en el restaurante en 1765; Hemingway y Truman Capone, quienes no dudaron en probar su especialidad, el cochinillo asado. En el siglo XX cambió de propietarios y fue la familia González quien se quedó al frente del negocio hasta hoy, que ya va por su tercera generación. Todo ello conservando la esencia del lugar.

Foto: Tamorlan

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Cochinillo asado, Castilla y León

Cochinillo asado, Castilla y León

El cochinillo asado es uno de los platos más tradicionales de Castilla, siendo los de Segovia y Árevalo los más populares. Esta variedad de lechón se elabora al horno, en cazuela de barro y se suele servir caliente con la corteza crujiente. El maridaje más habitual suele ser el vino. Castilla y León es rica en carnes, por lo que dependiendo de la provincia se encontrará una especialidad u otra. En León uno de sus productos más conocidos es la cecina, carne salada y secada al sol; En Ávila lo tradicional es el chuletón de avileña negra ibérica; el lechazo asado es muy típico en Burgos y Segovia, como también en Palencia donde destaca el entreasado; y en Zamora destaca el rabo de ternera de Aliste. También son muy comunes los cocidos como el maragato (León) y el morañego (Ávila), el estofado de lenteja de la Armuña (Salamanca), el guiso de cangrejos (Palencia) y el de caracoles de Soria. Muy típico es también el hornazo de Salamanca, la morcilla de Burgos, las patatas a la importancia de Valladolid o las yemas de Santa Teresa (Ávila).

Foto: Tamorlan

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Jamón ibérico de bellota, Extremadura

Jamón ibérico de bellota, Extremadura

La dehesa extremeña cuenta con uno de los productos más reconocidos de España: el jamón ibérico, criado en montanera y alimentado de bellotas. La estrella de los ibéricos que en esta región española dispone de su propia Denominación de Origen, igual que la ternera o el cordero. Durante la época de la matanza se elaboran los famosos embutidos extremeños como la patatera, así como uno de sus platos más tradicionales: la cachuela o el pringue de hígado o caldillo. Un paté elaborado con el hígado frito en manteca y sazonado con ajo, cebolla y el afamado pimentón de la Vera, el más típico de la región. En quesos destacan la torta del Casar, uno de los más conocidos internacionalmente, y la de la Serena. Otros platos tradicionales son las migas extremeñas, la criadilla de tierra, las sopas elaboradas con pan, la chanfaina extremeña y la caldereta de cordero.

Foto: La Cesta Bar Restaurante

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Gazpacho andaluz, Andalucía

Gazpacho andaluz, Andalucía

Esta sopa fría elaborada con los productos de la huerta y el afamado aceite andaluz es uno de los platos más representativos de la región. Su origen se remonta a la antigua Al Andalus, aunque entonces se componía de migas de pan sazonadas con aceite y vinagre. Un plato muy consumido por los campesinos y que, a lo largo de los años, ha ido evolucionando de diferentes maneras. El gazpacho andaluz empezó a incluir productos de la tierra como los tomates, pepinos, cebolla y ajo. Otra variedad sería el salmorejo, muy consumido en Córdoba. Su diferencia es que es algo más consistente, pues incluye más migas de pan y se suele servir con virutas de jamón, picatostes y huevo cocido. Otros platos muy conocidos andaluces son las olivas, pues Jaén es la provincia española con mayor número de olivos y el principal exportador del país. También las migas andaluzas, las papas aliñás, el pescaíto frito, los huevos a la flamenca y el espeto de sardinas, muy consumido en la costa mediterránea como Málaga.

Foto: Boca Dorada

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Pisto manchego, Castilla-La Mancha

Pisto manchego, Castilla-La Mancha

Elaborado con los productos de la huerta como el tomate o el pimiento, este plato proviene de los campesinos manchegos que lo elaboraban con sus propias cosechas y que, dependiendo de la región, podían añadirle más ingredientes como el calabacín o la berenjena. En algunas localidades como Villanueva de los Infantes, en la fiesta del pimiento que se celebra en el mes de septiembre, se cocina un pisto de grandes dimensiones para alimentar a los cientos de asistentes. Otros platos propios de Castilla-La Mancha son el morteruelo, un guiso de hígado de cerdo; atascaburras, con bacalao en salazón, patatas cocidas, nueces y huevo cocido; los gazpachos manchegos; y los guisos de venado o de otras especies de caza.

Foto: Gtres

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Salazón, Ceuta

Salazón, Ceuta

El mar es primordial en la cultura ceutí. Un hecho que queda evidenciado a través de su cultura gastronómica y, sobre todo, en su plato más típico: el salazón. Esta forma de preparar su pescado, deshidratándolo para una mejor conservación, no es solo una costumbre culinaria, sino que es una de sus principales señas de identidad y forma parte de su cultura. El proyecto Salazones de Ceuta pretende recuperar el valor de la industria conservera y de los salazones de pescado para no perder esta longeva tradición y tratarlo como un arte. Los platos más típicos preparados de esta forma son el bacalao o el volaó, una especie de peces voladores. Otras exquisiteces propias de esta ciudad son el marisco, la cazuela con pescados de fideos gordos, al que se le puede añadir todo tipo de ingredientes del mar, o el estofado de Melva

Foto: Salazones de Ceuta

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Menestra de verduras, Navarra

Menestra de verduras, Navarra

Los productos de la tierra gozan de gran importancia en esta comunidad, donde su plato estrella es una menestra de alcachofas, guisantes, habas y el típico espárrago de Navarra. En estas tierras, la verdura es de una calidad exquisita, por lo que no es de extrañar que otros productos conocidos de la zona sean los cogollos de Tudela. Navarra también destaca por su queso, sobre todo el de Idiazábal y el del Roncal, ambos elaborados con leche de oveja; o por su chistorra. Entre los platos más conocidos están las migas de Ujué, los talos de Leitza y los famosos pinchos, considerados alta cocina en miniatura. Estos últimos han dado lugar a celebraciones como la Semana del pincho de Navarra, en el mes de abril; o la Semana de la cazuelica y el vino de Navarra, siendo este último de Denominación de Origen.

Foto: ©NavarraGastronomía.Com

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Zarangollo, Murcia

Zarangollo, Murcia

Su situación en el litoral mediterráneo le ha hecho disfrutar desde sus orígenes de los productos frescos del mar, pero también de aquellos trabajados en la huerta. Su gastronomía sabe aprovechar a la perfección la riqueza de sus vegetales y hortalizas ofreciéndonos platos sencillos como el popular zarangollo, pero a su vez llenos de sabor. Compuesto de calabacín, huevo y cebolla, este revuelto es uno de los platos estrella de Murcia que se puede consumir en muchos de los restaurantes de la región. Otras exquisiteces que tampoco conviene pasar por alto son sus arroces como el caldero del Mar Menor, con caldo, ajo y pescado; o el arroz murciano, con magro de cerdo y pimientos rojos.

Foto: Tamorlan

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Sobrasada, Islas Baleares

Sobrasada, Islas Baleares

Elaborado con carne de cerdo y sazonado con pimentón y pimienta, este es uno de los productos más típicos del archipiélago balear. Aunque no es el único, la cocina de estas islas incluye las cocas, siendo la de verduras y trampó las más comunes; el frit mallorquín, elaborado con carne, patatas, cebolla, tomate y pimienta roja; la caldereta de langosta, propia de Menorca; la ensalada de pescado de Fomentera; el pastel de queso y hierbas, flaó, de Ibiza; o la ensaimada. Para finalizar, nada mejor que un Gin Xoriguer, la ginebra más popular de Menorca o un licor de naranjas de Sóller. 

Foto: Gtres

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Cocido montañés, Cantabria

Cocido montañés, Cantabria

La cocina cántabra se caracteriza por su riqueza gastronómica en la que se pueden encontrar platos procedentes tanto de la tierra como del mar Cantábrico. Uno de los más conocidos es el cocido montañés, un contundente plato que se suele servir como almuerzo y que está compuesto por alubias blancas, berzas, costilla adobada, panceta, tocino, chorizo y morcilla. También es muy popular el cocido lebaniego, así como algunos de sus productos más identificativos como la sardina, la angula, los sobaos pasiegos o la quesada pasiega.

Foto: Cantabria infinita

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Rape rusadir, Melilla

Rape rusadir, Melilla

La mejor forma de adentrarse en el crisol de culturas de Melilla, que aúna comunidades cristianas, judías, musulmanas e hindúes, es a través del paladar. Su cocina mediterránea incorpora notas de la bereber, así como sabores algo más fuertes de las especias africanas o indias. Como ciudad marítima lo que más abundan en la mesa son los pescados y el marisco, de ahí a que su plato estrella sea el rape a la Rusadir: una cazuela de rape troceado bañado en un sofrito de tomate con especias batidas, fumet, pimientos morrones y guisantes.  

Foto: Turismo de Melilla

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Papas arrugás, Islas Canarias

Papas arrugás, Islas Canarias

Solas, con mojo verde, rojo o picón. Las papas arrugás son una de las señas de identidad del archipiélago canario que se pueden degustar solas, con su correspondiente salsa, o acompañando a la carne o el pescado. En su elaboración, las papas se cuecen con piel y se les echa sal marina, luego se secan al fuego y se les vuelve a echar más sal. El gofio es otro de los alimentos más habituales de Canarias, tanto para acompañar la leche del desayuno o como base de algunos de los platos más típicos. En carnes destaca el cabrito al horno, aunque la preparación del mismo dependerá de la isla donde se cocine. 

Foto: Fernando Carmona

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Paella valenciana, Comunidad Valenciana

Paella valenciana, Comunidad Valenciana

Máximo exponente de la cocina mediterránea, la gastronomía de la Comunidad Valenciana se caracteriza por sus guisos y ollas en el interior, y los productos del mar de su litoral. También por sus arroces, que le han llevado a adquirir fama internacional, Este es el caso de la paella, llamada así por el recipiente con el que se elabora. Aunque su forma de cocinarla y los ingredientes utilizados siempre han sido motivo de controversia, en sus orígenes, este plato se preparaba con los alimentos que los valencianos recogían de sus cosechas. Estos son la alubia blanca grande (garrofón), tomate, judía verde plana, pollo, conejo, aceite, sal y azafrán. Actualmente existen numerosas variedades, entre las que se encuentran el arroz a banda, el arroz negro o la paella de marisco. Otros productos de la tierra y de renombre son las naranjas, las alcachofas de Benicarló y los nísperos de Callosa.  

Foto: Gtres

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Escalivada, Cataluña

Escalivada, Cataluña

Esta ensalada asada, tal y como su nombre “escalivar” indica: asar a rescoldo, es uno de los platos más conocidos de la gastronomía catalana. Está compuesto de tomates, pimientos, cebollas y berenjenas aderezadas con sal y aceite. En el caso de que cambiemos las berenjenas por el bacalao, entonces se tratará de una esqueixada que, a su vez, al incluirle alguna legumbre se convertirá en un empedrat, típico durante el verano. Todos ellos se pueden tomar como acompañante o como plato principal, aunque siempre con pan de payés. Otras delicias de esta gastronomía son los embutidos, como el fuet o la butifarra, el fricandó o los calçots con salsa romesco, típicos de principios de febrero.  

Foto: Brett

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Ternasco de Aragón

Ternasco de Aragón

Este ternero joven, de menos de 3 meses de edad, es uno de los platos aragoneses más representativos. Lo más característico es su versatilidad, pues admite diferentes cortes y formas de preparación: tapa, plato o en bocadillo. Como curiosidad, es la primera carne fresca de España reconocida con una denominación específica. La riqueza gastronómica aragonesa variará dependiendo de la provincia que se visite. Así es como destacan otros platos típicos como las migas de pastor, las borrajas con almejas, el melocotón de Calanda y los afamados dulces como las frutas de Aragón y la trenza de Huesca. 

Foto: Ternascodearagon.es

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Cocido madrileño

Cocido madrileño

El plato más castizo de la capital de España no es otro que el cocido madrileño, aunque su popularidad haya tenido que compartirla con los callos. Este plato, consumido originariamente por las clases más bajas, acabó llegando a los paladares más exquisitos de la sociedad debido a la facilidad con que se encontraba en los menús de los restaurantes. Elaborado con garbanzos, diferentes carnes (morcillo, la carcasa, pechuga de gallina o de pollo), tocino, chorizo, morcilla y patatas, se suele servir dividido en tres partes conocidas como vuelcos: la sopa del caldo obtenido durante su elaboración, los garbanzos con las verduras y las carnes.  

Foto: J. Lastras

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Patatas a la riojana, La Rioja

Patatas a la riojana, La Rioja

Este guiso elaborado con patatas, chorizo y pimentón es uno de los más característicos de La Rioja. Su origen se remonta a cuando la patata fue introducida en España, momento en el que se empezó a emplear para alimentar a los jornaleros que decidieron mezclarlas con el chorizo riojano. Actualmente es una de las tapas más típicas de los bares de la región, aunque no es la única. Mención especial a las chuletas al sarmiento, el bacalao a la riojana o los villagodios (chuletón asado de lomo medio-alto). Todo ello se puede acompañar con uno de los orgullos de la región, el vino de Rioja

Foto: Lorena Suárez

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Pulpo a Feira, Galicia

Pulpo a Feira, Galicia

Si quieres disfrutar de las delicias del mar, Galicia es tu destino. Las almejas de Carril, la empanada gallega, la merluza, las zamburiñas, vieiras, el famoso pulpo a Feira... El lugar más conocido para disfrutar de este manjar es en O Carballiño, en Orense, curiosamente la única provincia que no tiene salida al mar. La explicación viene de la época de las caravanas de alimentos, en las que los gallegos transportaban su pulpo a la meseta. En algunas de sus paradas los comerciantes hacían fiestas, lo cortaban en rodajas y lo sazonaban con pimentón. Otro de los manjares gallegos que conviene probar es la empanada de berberechos, especialmente la de la Rías Baixas. Y todo ello sin olvidar los famosos pimientos de Padrón y el lacón con grelos, claro está.

Foto: Tamorlan

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Bacalao al Pil Pil. Bacalao al Pil Pil, País Vasco

Bacalao al Pil Pil, País Vasco

El País Vasco es una de las regiones con más estrellas Michelín y con la gastronomía de más renombre. Su cocina, conocida internacionalmente, trata de aunar las recetas más tradicionales de la tierra con las tendencias más vanguardistas. El ejemplo más claro son sus afamados pintxos, una de las bases de su cultura gastronómica vasca. El pintxopote es el arte de salir a recorrer las exquisiteces de cada establecimiento. Aunque si lo que se se busca es un plato en sí, quizá el más reconocido de todos sea el bacalao al pil pil, una cazuela de barro con bacalao troceado y marinado con aceite, ajo y guindillas. Otros grandes manjares de esta cocina son el bacalao a la Vizcaína, el Marmitako, los chipirones en su tinta, las angulas y las alubias de Tolosa.

Foto: Joselu Blanco

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Fabada asturiana, Asturias

Fabada asturiana, Asturias

En los últimos años la gastronomía asturiana ha gozado de un importante auge gracias a platos como el cachopo o el queso de Cabrales. Dos exquisiteces culinarias muy arraigadas a la cultura de esta región de pequeñas dimensiones pero de una gran importancia gastronómica. No obstante, si hay un plato con el que se le relaciona directamente y que nunca falta en los menús del día de cualquiera de sus restaurantes o chigres, ese es la fabada. Presentado en muchas ocasiones en una gran pota (olla) donde los comensales pueden servirse a su gusto, la riqueza de este plato de alubias blancas reside en su compango: chorizo, morcilla, jamón y panceta. Se trata de la receta más tradicional, aunque también admiten variaciones como las fabes con almejas.

Foto: Juan J. Martínez

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Cuy-chactado-©Miguel-Meji´a. Cuy

Cuy

El cuy es el nombre de un roedor originario de la región andina de América del Sur que se consume tanto en Perú como en algunas zonas de Estados Unidos. Una delicia de la gastronomía peruana que se cocina generalmente entero, con la cabeza incluida, a la brasa o en el horno, depende de la región. El más común, no obstante, es el picante de Cuy. Su principal característica es que su carne cuenta con poca grasa y es rica en omega 3. Este plato es tan importante en la cocina del país que, en la catedral de Cuzco hay una réplica de La última cena de Leonardo da Vinci en la que Jesús y los doce discípulos están sentados frente a una fuente de cuy.

Foto: Miguel Mejía

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Lúcuma

Lúcuma

La cocina peruana se caracteriza por sus sabores picantes. Sin embargo, también aprecian gustos más dulces, como el de la lúcuma. Esta fruta originaria de los Andes se utiliza generalmente en la elaboración de postres, batidos y helados. Se suele consumir madura, varios días después de su caída. Para los peruanos, este es un fruto nacional y un producto bandera del país.

Foto:Yayo López

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Anticuchos

Anticuchos

Servidas como entrada o aperitivo, estas brochetas de carne se sirven en todo Perú, tanto en los restaurantes más exquisitos como en los puestos de comida ambulantes. El más tradicional está elaborado con corazón de res y viene sazonado con aceite vegetal, ajo picado, lima, sal y en ocasiones con vinagre de vino. De origen precolombino, los anticuchos comenzaron a popularizarse durante la época colonial cuando fueron servidos para alimentar a los esclavos del antiguo virreinato de Perú.

Foto: Gihan Tubbeh

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Causa

Causa

Perú cuenta con cientos de variedades de patatas, el ingrediente estrella de muchos de sus platos y una de las verduras más frecuentes de los mercados del país. La causa se compone precisamente de trozos de patata amarilla que, mezclada con aceite, lima, sal y pimienta, se amasa hasta conseguir la textura de un puré. Una vez adquiere consistencia se rellena con aguacate, atún, carne o vegetales. En algunos restaurantes la causa se decora con mayonesa en su parte superior. 

Foto: Miguel Mejía

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Rocoto Relleno

Rocoto Relleno

Este plato originario de Arequipa, la segunda ciudad más importante de Perú, es uno de los más destacados de la gastronomía peruana. Está compuesto de rocoto, un tipo de pimiento rojo muy picante que se cocina para suavizarlo y que se rellena de carne molida, guisantes y queso fresco. Está realizado al horno y suele ir acompañado de patatas.

Foto: Enrique Castro-Mendívil

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Lomo saltado

Lomo saltado

Este plato originario del siglo XIX es el resultado de la fusión de la cocina asiática, de los inmigrantes chinos llegados al país, con la tradicional peruana. Está compuesto de un sofrito de carne de vaca, tomates, pimientos y cebollas que se mezclan en la sartén con salsa de soja y patatas fritas. Se suele servir acompañado de arroz.

Foto: Christopher Plunkett

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Ají de gallina

Ají de gallina

El ají es un tipo de guiso o de crema espesa muy común en la gastronomía peruana. El más tradicional es el que se elabora con la carne de gallina, aunque en algunas ocasiones puede ser sustituido por el pollo. La carne se guisa con un caldo al que, para darle cierto espesor, se le añaden migas de pan. El resultado es una masa de color amarilla cuyo sabor es delicioso. El plato suele ir acompañado de patatas cocidas o arroz blanco. También hay una versión vegetariana.

Foto: Feralbt

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Belgica cerveza. Cerveza belga

Cerveza belga

Bélgica cuenta con más de 1.500 variedades de cerveza. Y por si fuera poco, cada una de ellas cuenta con un vaso específico para consumirla de manera óptima. 

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belgica namur. Namur, Bélgica

Namur, Bélgica

Según los belgas, en la región de Namur es donde nacieron las primeras patatas fritas. Ocurrió durante un invierno más frío de lo habitual que congeló el río Mosa obligando a sus habitantes a sustituir el pescado frito por las patatas.

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Valencia

Valencia

Una de las ciudades más atractivas del Mediterráneo vive en verano su punto más álgido. ¿Quién no aprecia una buena paella con vistas al mar? ¿Por un paseo por su casco antiguo repleto de la mejor arquitectura medieval y modernista? ¿O por una incursión en el mundo de la ciencia en el Oceanográfico o en las sesiones especiales del Planetarium para observar el Universo acompañados de buena música? Es recomendable subir al Micalet por su escalera de caracol hasta salvar los 207 escalones y una vez arribar deleitarse con la mejor visión panorámica de la ciudad.

Turismo de Valencia

Foto: Gtres

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HEMIS 2102870. Ceviche. Perú

Ceviche. Perú

Está de moda, dentro y fuera de Perú, aunque tomarlo en una cevichería peruana acompañado de leche de tigre (hecha a base de zumo de pescado) es una experiencia gastronómica trascendental. Existen muchísimas variaciones de este plato cuyos ingredientes básicos son el pescado crudo macerado en limón, ají, cebolla morada, mazorcas de maíz y también marisco. 

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1156452733. Schnitzel. Viena

Schnitzel. Viena

Esta carne empanada de grandes dimensiones es la especialidad más famosa de la gastronomía austriaca. Con carne de ternera (también se puede hacer con cerdo y pollo) que se ablanda previamente dándole unos golpes de maza, se empana con una mezcla de huevo y pan rallado y se sirve con una rodaja de limón. Se cree que la receta llegó a Austria desde Italia en el siglo XV. Para degustar los mejores schnitzels es mejor optar por un tradicional restaurante vienés de mesas corridas y pedir una buena jarra de cerveza para acompañarlo.

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HEMIS 0208632. Asado. Argentina

Asado. Argentina

Que la mejor carne de vaca se sirve en Argentina está fuera de discusión y, además, este país es uno de los lugares del mundo donde mejor saben asarla. El asado, todo un ceremonial, es un de los platillos más habituales de la gastronomía argentina, así como de Chile, Paraguay y Uruguay. Alrededor de un buen asado argentino se organiza casi siempre una reunión de amigos; chorizos, entrañas, vacío, costillas (tira)…todo bien condimentado con el chimichurri, hay que elegir un buen asador para disfrutar de una comida que se convierte en una fiesta.

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HEMIS 0301722. Tacos. México

Tacos. México

Las tradicionales tortillas de maíz son la base de la suculenta gastronomía mexicana, casi tanto como el chile. Rellenas de carne, frijoles, verduras, queso… los tacos admiten tantas variaciones como se desee y en toda la geografía del país tantas especialidades como pueblos, eso sí, siempre picantes. Se puede probar un taco en una cantina mexicana con la suave cerveza del país a cualquier hora del día.

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HEMIS 0490512. Rollitos de primavera. China

Rollitos de primavera. China

Quizás éste es uno de los platos más internacionales de la gastronomía china, ya que con distintas variaciones también se elabora en otros países asiáticos como Tailandia, Corea y Vietnam. Los rollitos, originalmente, eran un plato que se elaboraba para celebrar el Año Nuevo chino, por eso se les denomina «de primavera», ya que esta popular fiesta celebra la llegada de esta estación. Se elabora con una lámina de pasta hecha con harina de arroz que se rellena con verduras cortadas muy finas, carne desmenuzada y se fríe.

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HEMIS 2102320. Tajine. Marruecos

Tajine. Marruecos

Este delicioso plato, común del norte de África, se elabora con muchas variaciones, todas ellas deliciosas. Su nombre procede del recipiente en el que se cocina, hecho de barro cocido y con tapa cónica que mantiene el calor y el vapor durante y después de la cocción. Para elaborar una buena tajine hay que freír los alimentos primero y luego estofarlos lentamente en este utensilio. De cordero, de pescado, de pollo, de verduras, con cuscús, frutos secos, aceitunas… 

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HEMIS 0480050. Pasta della Viglia, Italia.

Pasta della Viglia, Italia.

La pasta llega a cotas insospechadas de calidad, sabor y matices en el territorio italiano. Aunque es uno de los platos más populares del mundo y se cocina en muchísimos lugares, la bondades de la pasta italiana son únicas. Tan fundamental es este ingrediente en la vida de los italianos que forma parte de los menús de las grandes ocasiones. La pasta della Viglia es un platillo tradicional de la víspera del día de Navidad, que combina la pasta con el marisco y que los napolitanos adoran.

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HEMIS 0257443. Tom yam. Tailandia

Tom yam. Tailandia

Picante y aromática, la cocina tailandesa se caracteriza por su mezcla equilibrada de sabores ácidos, salados y dulces y picantes. Las sopas tienen un papel protagonista en esta gastronomía oriental, con noodles, arroz, carne, pescado y marisco, especias, chile y frutos secos. Para degustarlas se puede optar por cualquiera de los muchísimos puestos que las cocinan en grandes recipientes, hay que tener un cuenta que la comida callejera es fundamental en Tailandia.

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HEMIS 2004771. Vinos con denominación de origen, en Propiano y Sartène

Vinos con denominación de origen, en Propiano y Sartène

Dos de los pueblos con más encanto de la isla, situados en la ruta hacia Bonifaccio. Cerca de Propiano se halla el yacimiento prehistórico megalítico de Fillitosa donde se pueden admirar gran cantidad de enormes menhires. La medieval Sartène hace equilibrios sobre una roca y esconde callejuelas empedradas y bellas mansiones de granito gris. Los viñedos que rodean la población producen uno de los más prestigiosos vinos corsos.

En el pequeño territorio corso se producen vinos con caracter que gozan de gran reputación. Están regulados por catorce D.O.C.

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HEMIS 0515377. Quesos y embutidos en Corte

Quesos y embutidos en Corte

Situada en el centro de la isla, sobre un promontorio donde se eleva la ciudadela del siglo XV que recibe el elocuente nombre de «Nido de águila» y ofrece una vista panorámica extraordinaria. En este entorno de impresionante belleza, las tentaciones gastronómicas se suceden, embutidos como el prisuttu (jamón), el salame (salchichón), o los figatelli (salchichas); quesos con sabor intenso, entre los que destacan el brocciu y el fleur du maquis, curado con romero, y el niolo, fuerte y picante..

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Japón

Japón

El archiconocido sushi, elaborado a base de arroz y diversos ingredientes frescos como pescado o marisco, es tan sólo una pequeña parte de la extensa gastronomía nipona. Sopas, carnes maceradas, otras especialidades a base de arroz y pescado como el maki, también las tempuras y todo tipo de verduras cocidas al dente… hoy se pueden disfrutar en casi cualquier lugar del mundo, aunque siempre tendrán mejor sabor si las tomamos en uno de los muchos mercados gastronómicos de las calles de Tokio.

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HEMIS 0333230. Italia

Italia

La más internacional de las cocinas del mundo (¿donde no hay una pizzería o una trattoria para disfrutar de una buena pizza o un delicioso plato de pasta?) tiene en los productos mediterráneos su base casi inamovible a la que da varias vueltas de tuerca para convertirla en una de las más apreciadas. A pesar de su variedad –la cocina lombarda poco se parece a la siciliana– la gastronomía italiana se caracteriza por lo esencial, por condensar los aromas y sabores de sus ingredientes más cercanos (recordemos que el slow food tiene en la Toscana su cuna).

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HEMIS 0072178. Grecia

Grecia

La esencia del Mediterráneo es la base de la gastronomía griega elaborada con ingredientes frescos como tomates, patatas, queso de cabra o pescado, y siempre aliñados con aceite de oliva. Las ensaladas, el gyros (carna asada), las sopas o la famosa musaka (lasaña con berenjenas) no pueden dejarse de probar en un viaje al país helénico.

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HEMIS 0480304. España

España

Cada rincón de España produce, elabora y consume distintas especialidades gastronómicas que si bien son muy distintas entre ellas, tienen varios denominadores comunes como el uso de ingredientes de proximidad, la profusión y mezcla de sabores, así como el reto de ir modernizando las recetas hasta convertirlas en platillos de fama internacional. El País Vasco y Cataluña están la cabeza en cuanto a sofisticación y excelencia gastronómica, pero no hay que olvidar los deliciosos productos del resto de España como el jamón extremeño, el marisco gallego y la amplia gama de vinos de todo el territorio. 

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HEMIS 0117684. México

México

Si te gusta el picante, esta es tu comida. La mexicana es una de las cocinas más ricas, elaboradas y populares del mundo. Basta recordar algunos de sus platos más tradicionales: guacamole, nachos, quesadillas, enchiladas de mole, fajitas, flautas, carnitas, tacos de pollo y guacamole, tamales… que una vez probados, no se olvidan. El secreto es la mezcla de las distintas cocinas que conviven en su territorio, empezando por la de sus antiguos habitantes, mayas y aztecas, la española y la norteamericana, y el uso de productos autóctonos, sobre todo la gran variedad chiles que define el sabor de sus platos

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HEMIS 0139582. Francia

Francia

Durante años ha sido el emblema de la gran cocina mundial, y desde 2010, su gastronomía forma parte del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, lo que da una idea de la trascendencia que tiene la comida en este país y la gran influencia que ejerce en todo el mundo. Además del uso de productos de gran calidad, la cocina francesa se caracteriza por su constante innovación y porque en Francia el hecho de comer va más allá y se convierte en un acto social de gran relevancia. En el territorio francés se pueden encontrar numerosos restaurantes distinguidos con estrellas Michelin, pero también infinidad de pequeños bistrós donde sirven las mejores delicias de la cocina francesa.

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HEMIS 2102871. Perú

Perú

Aclamado por muchos como el mejor destino culinario del mundo, en 2014 recibió el World Travel Awards por la riqueza, originalidad y diversidad de su gastronomía y por el empeño empresarial que la promueve. Lima, la capital, alberga un buen puñado de reputados restaurantes, pero en cualquier lugar del país se puede disfrutar con las inspiradas recetas peruanas que tienen en el ceviche (pescado crudo y marinado), el ají de gallina y los camarones acaramelados, tres de sus especialidades más tradicionales y a la vez innovadoras.

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HEMIS 0690098. Tailandia

Tailandia

Encrucijada de caminos entre India, China y Oceanía, Tailandia ha captado lo mejor de la gastronomía de esos países y ha lo ha incorporado a su cocina que se caracteriza por la mezcla de sabores ácidos, salados, picantes y dulces y por la abundancia de condimentos. A los muchos matices de sus platos hay que añadir la presentación, de gran importancia en este territorio. Sus guisos más internacionales son el Pad Thai, el Tom Kha Gai, el Nevayum o el Khao Mangal.

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HEMIS 0462847. Copenhague

Copenhague

Cuando se habla de destinos gastronómicos es inevitable pensar en las maravillas de la cocina francesa, española o italiana. Sin embargo, para encontrar una de las grandes capitales gastronómicas del mundo hay que mirar al norte: a Copenhague, la ciudad del mundo que cuenta con más estrellas Michelin, nada menos que 17, repartidas en 15 restaurantes.  

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HEMIS 0904458. Nueva York

Nueva York

La capital del mundo, de la diversidad y el mestizaje aporta todas las cocinas en una. Un paseo por las calles de Brooklyn y de Manhattan ofrece un sinfín de posibilidades con lo mejor de la cocina italiana, japonesa, china, rusa y de un largo etcétera de nacionalidades. Los que gusten de la cocina genuinamente norteamericana, también encontrarán el restaurante donde degustar las mejores hamburguesas de medio kilo acompañada de tiernas y crujientes fries. 

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Enoturismo en La Rioja

Enoturismo en La Rioja

Una propuesta para gourmets, amantes del vino y del bienestar pues incluye un poco de todo. La Rioja es sinónimo de buen vino y en los últimos años alrededor de su afamado producto han crecido propuestas turísticas que ayudan su conocimiento y disfrute. Tras visitar un viñedo y su bodega –hay más de 80 donde se pueden probar distintas clases y calidades de vino– se impone una sesión en un spa para comprobar los beneficios de la vinoterapia. Como colofón a la jornada, una cena, por supuesto, a base de los afamados productos de la gastronomía riojana y regada con un buen Rioja.

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HEMIS 0461063. Palermo. Cannoli

Palermo. Cannoli

Palermo. Estos pequeños canutos de pasta rellenos de queso ricota fresco provocan auténtica devoción en Sicilia. Muchos llevan trocitos de fruta confitada en su interior, otros están bañados con chocolate y todos despiertan un sinfín de sabores en el paladar. La mayoría de pastelerías sicilianas ofrecen variedades de estos dulces tradicionales; en Palermo, es ineludible la visita a Fabbrica di Cannoli F.lli Rosciglione y a la Pasticceria Cappello, todo un clásico en la ciudad. Una excursión al bello pueblo fortificado de Erice, a 100 kilómetros de la capital siciliana, para degustar uno de los mejores cannoli de la isla, los del Caffè María, una institución. 

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HEMIS 0874483. Baden Wurttemberg. Selva Negra

Baden Wurttemberg. Selva Negra

Triberg. Baden Wurttemberg. En alemán, Schwarzwälder Kirschtorte. Esta tarta, aunque de creación reciente, se ha convertido en un clásico de la repostería alemana. Está hecha con nata, cerezas y bañada con kirsch (licor de cerezas) y chocolate y, a pesar de su aspecto contundente, al probarla sorprende por su ligereza. La receta original de Josef Keller (1887-1981) procede de Triberg y se conserva en el Cafe Schäfer, donde elaboran la famosa tarta desde 1915 .

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HEMIS 0052441. Viena. Tarta Sacher

Viena. Tarta Sacher

Viena. Es uno de los pasteles tradicionales más famosos y exportados. Hoy se puede paladear un buen Sacher en muchos lugares de Europa pero nació en Viena y allí se elaboran los mejores. Este exquisito pastel con cuerpo de bizcocho chocolateado y mermelada de albaricoque, bañado de una fina capa de chocolate negro hizo las delicias del emperador austriaco Francisco José quién nombró a su artífice, el Café Sacher, proveedor oficial de la Casa Imperial. En un viaje a Viena es obligado visitar este templo de lo dulce para tomar un café (también especialidad de la casa) y una porción de Sacher, o comprar una tarta entera, empaquetada en una caja de madera, para llevarla como souvenir. Pero hay muchísmos más lugares para degustarlo, solo en el centro y destacando los históricos, tenemos el Demel (también confitero imperial), el Café Mozart y el Café Central.

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HEMIS 0250058. París. Macarons

París. Macarons

París. La cuidada presentación, el color y la estética son algunos de los atractivos de estos dulces de almendra que seducen por la vista y atrapan por su sabor. Para muchos, Ladurée es la mejor pastelería de París, abierta desde 1862 y famosa por ser la creadora de los ligeros macarons, ahora tan de moda en todo el mundo. Sus vistosos escaparates y su ubicación en plenos Champs Elysees, y, por supuesto, sus tentadoras propuestas, la han convertido en punto de peregrinación en la capital francesa. Aunque el origen de esta delicia es italiano, las pastelerías parisinas lo han convertido en una especialidad gala. Otros clásicos de París famosos por sus macarons son Pierre Hermé y la Pâtisserie des Rêves, con sucursales en diversos lugares del mundo.

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HEMIS 1972661. Lisboa. Pasteis de Belem

Lisboa. Pasteis de Belem

Lisboa. Deliciosos bocados de hojaldre, nata y crema, espolvoreados con azúcar y canela, ideales para acompañar un café a media tarde. Para probar los auténticos iremos hasta Belem, en las afueras de la ciudad donde la Antiga Confeitaria de Belém elabora a diario miles de pastelillos desde el año 1837. Recubierta de azulejos del siglo XVIII y con un agradable café, al fondo tiene un obrador «secreto» en el que se guarda la esencia de la receta. También podemos deleitarnos con los «pasteis» en el corazón de Lisboa. Dos templos: la Pastelaria Versailles, suntuosa, histórica (1922) y repleta de delicias, y la Confeitaria Nacional, en la praça da Figueira, todo un clásico para golosos desde 1829.

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Los antepasados del donut

El olykoek, una especie de buñuelo holandés, fue el predecesor del donut® en el siglo XVI. El agujero llegó más tarde.

www.robertclark.com

Foto: Robert Clark

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HEMIS 0892370. Cocina tradicional

Cocina tradicional

Lo ideal es degustar las delicias de Laponia en una cabaña de madera en medio de la nada nevada, con una buena lumbre que ilumine y caldee el ambiente. Aunque no muy variado, el menú a base de salmón o reno suele ser contundente. El salmón se corta por la mitad y se cuece cerca del fuego, sin que éste lo toque, con el calor y el humo; el reno es guisado con bayas y patatas. Ambos platos resultan deliciosos.

GTRES

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