Cruceros fluviales en Portugal, una forma distinta de pasar las vacaciones

Si quieres sentirte patrón de barco durante unos días, lo más sencillo es alquilar una casa-barco y navegar por las aguas tranquilas de un plácido embalse ubicado en el Alentejo portugués

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El embalse más grande de Europa occidental

El embalse más grande de Europa occidental

En 2002 se cerraron las compuertas de la presa de Alqueva y nació el lago artificial más grande de Europa occidental. Tiene unos 1.200 kilómetros de costa, el equivalente a toda la costa atlántica de Portugal y tiene una longitud de más de 80 kilómetros.

Foto: Amieira Marina

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Manejo del barco, una tarea sencilla

Manejo del barco, una tarea sencilla

Para arrendar un barco-casa o barco de un día no hace falta disponer de la licencia de patrón. Basta con una pequeña formación de una hora y media hora y seguir las instrucciones especificadas en el cuaderno de a bordo.

Foto: Amieira Marina

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Actividades deportivas en la zona

Actividades deportivas en la zona

Zonas de agua dulce, rutas en bicicleta, canoas, kayaks... existen decenas de actividades deportivas, tanto acuáticas como en tierra firme, que se pueden realizar en la zona.

Foto: Amieira Marina

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Platos típicos de la zona

Platos típicos de la zona

Disfrutar de los manjares de los tranquilos restaurantes situados junto a Amieira Marina permite a los cruceristas conocer mejor la gastronomía local, con platos y menús para todos los precios y gustos.

Foto: Amieira Marina

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Fauna y flora de Alqueva

Fauna y flora de Alqueva

Avistamiento de aves y peces, paseos por las dehesas del Alentejo, atardeceres en la ribera del río… Los cruceros fluviales y el medio ambiente forman una combinación prácticamente indisoluble.

Foto: Amieira Marina

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Una gastronomía rica y variada

Una gastronomía rica y variada

La gastronomía de la zona es otro de los alicientes para conocer la región. Quesos, carnes, aceites, pescados, setas… El Alentejo siempre ha presumido de tener una de las ofertas gastronómicas más sanas y deliciosas de toda la geografía portuguesa.

Foto: Amieira Marina

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Una gigantesca presa para el Alentejo

Una gigantesca presa para el Alentejo

El embalse de Alqueva está situado entre Portugal y España. La presa del mismo nombre tiene casi 100 metros de altura y una longitud de más de 450 metros.

Foto: Gtres

4 de julio de 2016

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El turismo fluvial está en auge. En decenas de sitios de Europa se puede alquilar una pequeña embarcación y recorrer varios ríos y embalses, parando en los lugares más tranquilos, realizando una excursión por las zonas aledañas o disfrutando de la intimidad de tomar el sol en la cubierta del barco. Cada vez existen más lugares donde se puede conocer una región concreta de una manera distinta. Francia, Alemania, Italia, Rusia pero sobre todo, en Portugal…

Uno de estos lugares es precisamente el embalse de Alqueva, situado en el Alentejo portugués, en la frontera con Extremadura. Se trata del embalse más grande de Europa occidental, solo superado en el viejo continente por aquellos de Ucrania y Rusia.

¿Por qué Alqueva es un buen lugar para el turismo fluvial?

Varios son los motivos que han convertido a Alqueva, en el curso del rio Guadiana, en uno de los mejores lugares para disfrutar de un crucero fluvial. Importante destacar que no es necesario tener título de patrón de barco, por lo que se abre la posibilidad de participar de esta aventura a cualquier persona que quiera vivir una experiencia nueva pero sobre todo, diferente.

Por un lado la enorme extensión del embalse y su fantástica posición geográfica. Este embalse inaugurado en 2002 se encuentra a caballo entre España y Portugal, en el sur de la Península Ibérica y su costa tiene una longitud equivalente a la de toda la costa atlántica del país luso, más de 1.100 kilómetros de litoral. En total ocupa un área de unos 250 kilómetros cuadrados y puede llegar a almacenar más de 4.000 hectómetros cúbicos de agua.

Este embalse inaugurado en 2002 se encuentra en el Alentejo portugués y su costa tiene una longitud equivalente a la de todo el litoral atlántico del país luso

Por otra parte el atemperado clima de la zona permite realizar este tipo de actividad fluvial prácticamente en cualquier época del año, especialmente en primavera, verano y principios de otoño. Esto, sumado al arraigado acervo cultural de la región, ha convertido a todo el Alentejo en una zona muy recomendable tanto para el turismo familiar como para aquellos que busquen nuevas emociones y parejas que deseen relajarse de una manera distinta.

Finalmente se trata de una de las formas más originales de realizar una gran cantidad de actividades. Pescar, pasear en bicicleta, disfrutar de una barbacoa, tomar el sol en la cubierta, nadar observando peces y cangrejos, pasear por las localidades cercanas, disfrutar de la cocina tradicional portuguesa o, cómo no, ser el capitán de tu propio barco. Las posibilidades son prácticamente infinitas.