Zares

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Kutúzov en la Conferencia de Filí decide rendir Moscú a Napoleón

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Kutúzov en la Conferencia de Filí decide rendir Moscú a Napoleón

Óleo sobre lienzo datado del año 1880 y realizado por el pintor ruso Aleksey Kivshenko. En el se puede observar al comandante en jefe del ejército ruso en el extremo izquierdo Kutuzov, con sus generales en las conversaciones que decidirían entregar Moscú a Napoleón.

Su Alteza Serenísima y Príncipe de Smolensk Mijaíl Ilariónovich Goleníshchev-Kutúzov

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Su Alteza Serenísima y Príncipe de Smolensk Mijaíl Ilariónovich Goleníshchev-Kutúzov

Retrato del pintor R.M. Volkov del militar ruso Goleníshchev-Kutúzov más conocido como Kutúzov a secas, reconocido como un militar de gran valía y famoso por sus enfrentamientos contra las tropas napoleónicas. A lo largo de su carrera militar Kutúzov ocupó diferentes cargos en la cadena de mando. Se le consideraba una persona de mente fría y calculadora que sabía esperar y no apresurarse. Kutúzov, además de ser ingenioso, fue muy galante. Se hizo indispensable tanto en la corte de la emperatriz Catalina II, como en la de su sucesor, Pablo I. Catalina siempre lo llamaba "mi Kutúzov". Sin embargo, nunca fue del agrado del zar Alejandro I.

Alejandro I, Emperador y Autócrata de todas las Rusias

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Alejandro I, Emperador y Autócrata de todas las Rusias

Zar del imperio ruso desde 1801 hasta 1825. Estableció amistad con Napoleón por un período de tiempo. Sin embargo, por presión de la nobleza rusa y de algunos familiares,  la alianza se rompió y Alejandro se convirtió nuevamente en enemigo de Francia. En unas ambiguas relaciones diplomáticas con los galos, el zar se negaba cada vez más abiertamente a seguir los dictados del emperador francés. Napoleón decidió entonces invadir el Imperio del zar con un colosal ejército formado por más de 600.000 hombres.

La marcha sobre Moscú

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La marcha sobre Moscú

Óleo sobre Lienzo de Jean-Louis-Ernest Meissonier. En junio de 1812, la Grande Armée de Napoleón, formada por 691.500 hombres, el mayor ejército jamás formado en la historia europea hasta ese momento, cruzó el río Niemen y enfiló el camino de Moscú. En ese momento, la Grande Armée se componía de una fuerza central de asalto de 250.000 soldados bajo el mando personal del Emperador, otras dos líneas de frente bajo el mando de Eugène de Beauharnais -con 80.000 hombres- y Jérôme Bonaparte (con 70.000). Además constaba de dos cuerpos de ejército separados al mando del mariscal Jacques Macdonald, con 32.500 hombres y Karl Philipp de Schwarzenberg, con 34.000 soldados austriacos. Por último, la Grande Armée constaba de una reserva de 225.000 soldados.

Foto: Musée d`Orsay

La batalla de Borodino. La batalla de Borodinó

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La batalla de Borodinó

Óleo sobre lienzo por Auguste-Joseph Desarnod Desarnod. El 7 de septiembre de 1812, el ejército de Napoleón derrotó a las tropas rusas dirigidas por Kutúzov en la sangrienta batalla de Borodinó, que se cobró un saldo de 75.000 bajas entre imperiales y rusos. La victoria abrió a los franceses el camino hacia Moscú.

Napoleón avanza en una Moscú en llamas con sus tropas

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Napoleón avanza en una Moscú en llamas con sus tropas

Óleo sobre lienzo del pintor Viktor Mazurovsky. En junio de 1812, la Grande Armée de Napoleón, formada por 691.500 hombres, el mayor ejército jamás formado en la historia europea hasta ese momento, cruzó el río Niemen y enfiló el camino de Moscú. La invasión comenzó el 23 de junio de 1812. Napoleón había enviado una oferta final de paz a San Petersburgo poco antes del inicio de las operaciones, de la que nunca recibió contestación. Al llegar a la capital rusa Napoleón entró finalmente en una ciudad fantasma, desalojada de habitantes y vaciada de suministros. Conforme a las reglas clásicas de la guerra relativas a la captura de la capital enemiga -aunque en aquel momento San Petersburgo era la capital real de Rusia- Napoleón esperaba que el mismo Zar Alejandro I le ofreciera la capitulación en la colina Poklónnaya, pero muy lejos de esto, los comandantes rusos no se rindieron. En lugar de ello, prendieron fuego a Moscú y vaciaron la ciudad entre el 2 y el 6 de septiembre.

Ofensiva y retirada en Moscú

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Ofensiva y retirada en Moscú

Mapa figurativo de las pérdidas humanas sucesivas del ejército francés durante la campaña rusa de 1812-1813 dibujado por Charles MInard, Inspector General de Puentes y Caminos en París a 20 de noviembre de 1869. 

El número de hombres está representado por el ancho de las zonas coloreadas a razón de un milímetro por cada diez mil hombres; además están escritas en números en cada zona. El marrón designa los hombres que entran en Rusia, el negro, aquellos que la dejan. La información utilizada para la elaboración de este mapa ha sido extraída del trabajo de M. M. Thiers, de Segur, de Fezensac, de Chambray, y del diario inédito de Jacob, farmacéutico del ejército desde el 28 de octubre. Para facilitar la valoración visual de la disminución del ejército, he asumido que las tropas del príncipe Jérôme y del mariscal Davoust que se habían separado en Minsk y Moguilev y se han vuelto a juntar cerca de Orcha y Vitebsk, han marchado al mismo tiempo que el ejército". 

La escala se muestra a la derecha en «lieues communes de France» (leguas comunes francesas), que equivalen a 4.444 metros. La porción inferior del gráfico se debe leer de derecha a izquierda. Muestra la temperatura ambiental durante el regreso del ejército desde Rusia, en grados bajo cero en la escala de Réaumur (para convertir a grados Celsius, se debe multiplicar por 1,25.

Foto:

El vivaque nocturno del gran ejército

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El vivaque nocturno del gran ejército

La Grande Armée fue devastada por los elementos antes de llegar a Krasnoi. A pesar del éxito de Napoleón en el ahorro de parte de su ejército, en general el encuentro de Krasnoi fue desastroso para los franceses. Durante los cuatro días de combate los comandantes subordinados de Napoleón sufrieron graves derrotas en las acciones individuales, y un gran número de rezagados franceses fueron capturados por los rusos. La Grande Armée se vio obligada también a abandonar gran parte de su artillería restante y suministros.

Foto: Museo Histórico de Moscú

La batalla de Krasnoi

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La batalla de Krasnoi

Lienzo al óleo atribuido al pintor Peter von Hess en el cual se representa una escena de la batalla de Krasnoi acontecida entre el 15 y el 18 de noviembre de 1812, durante la etapa final de la retirada de Napoleón de Moscú. Los rusos al mando del general Mijaíl Kutúzov infligieron grandes pérdidas a los restos de la Grande Armée. A falta de artillería, suficiente caballería y suministros para la batalla, el objetivo de Napoleón en Krasnoi era reunir a sus tropas dispersas y reanudar su retirada. A pesar de la enorme superioridad de sus fuerzas, Kutúzov se abstuvo de lanzar una ofensiva a gran escala durante los primeros cuatro días de combate.

Napoleón Rusia. La retirada de Moscú

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La retirada de Moscú

Óleo sobre lienzo realizado por Adolph Northen, pintor de la escuela de pintura de Düsseldorf.  En su cuadro titulado "El retiro de Napoleon de Rusia" podemos observar al Petit Caporal a su regreso a Francia tras alcanzar  y saquear Moscú. 

Catalina I de Rusia

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Catalina I de Rusia

Retrato al óleo de Catalina I de Rusia. Segunda esposa de Pedro I el Grande y oficialmente emperatriz del Imperio ruso entre 1725 y 1727. Cuadro de Jean-Marc Nattier.

Foto: Hermitage Museum

Adiós a un zar

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Adiós a un zar

Retrato de Pedro I, el Grande en su lecho de muerte (1725). La obra fue realizada por el pintor Iván Nikítin.

Foto: Russian Museum

La Batalla de Poltava

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La Batalla de Poltava

Cuadro al óleo, obra de Pierre- David Martin, en la que se escenifica la batalla de Poltava durante la Gran Guerra del Norte (1700-1721). El propio zar nunca vio la pintura. Esta, realizada junto con otras por encargo del mismo zar, llegaron a Rusia después de su muerte.

Los dos zares

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Los dos zares

Llegada de los zares Iván V y Pedro I el Grande a la ceremonia de coronación del segundo. La litografia es obra de Iliá Repin, destacado pintor y escultor ruso del movimiento artístico de los Itinerantes.

«Pedro el Grande, un zar inspirado»

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«Pedro el Grande, un zar inspirado»

Retrato de Pedro el Grande, óleo de un artista anónimo posterior a Jean-Marc Nattier y al año 1717.

 

Foto: State Hermitage Museum, San Petesburgo / Hermitage Amsterdam

Pedro I el Grande

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Pedro I el Grande

Se desconoce el lugar de nacimiento y la causa exacta de la muerte del zar Pedro I el Grande (1672-1725), uno de los más importantes de Rusia.

Foto: Heritage / Gtres

Los supuestos asesinos de Rasputín

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Los supuestos asesinos de Rasputín

Estos son los tres supuestos asesinos del místico ruso. De izquierda a derecha son Vladimir Purishkevich, diputado de la Duma; el príncipe Félix Yusúpov y el Gran Duque Dimitri Pávlovich.

Foto: Album

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La corona de Nicolás II

Fue usada en la coronación de los zares desde Catalina la Grande. Sobrevivió a los avatares de la Revolución rusa y actualmente se conserva en la Armería del Kremlin, en Moscú.

 

Foto: Bridgeman / Aci

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La gran celebración

En 1913, Nicolás II obsequió a Alejandra con este huevo de Pascua hecho en oro y brillantes por Fabergé, en conmemoración del Tricentenario de la dinastía Romanov.

Foto: Bridgeman / Aci

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Palacio de Alejandro

Este edificio, en Tsárskoye Seló, a 30 km de la capital, San Petersburgo, se convirtió en el refugio donde Alejandra intentó mantener en secreto la enfermedad de su hijo.  

Foto: Harald Sund / Getty Images

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Salvar la vida de un zar

La zarina Alejandra estaba convencida de que la vida de su hijo dependía de Rasputín desde que en 1907 una hemorragia del zarevich se detuvo mientras el starets rezaba a su lado. Se ha dicho que los poderes de sugestión de Rasputín, sus rezos y su aplomo en momentos en que reinaba la ansiedad quizás ejercieron un efecto calmante, contrayendo los vasos sanguíneos (al contrario que la adrenalina, que los dilata). Rasputín insistía en rezar y rechazaba los fármacos, lo que pudo tener un efecto beneficioso, ya que para calmar los dolores del zarevich se le administraba ácido acetil salicílico (aspirina), del que entonces no se sabía que licua la sangre. Se ha apuntado que Rasputín compartía el don de detener las hemorragias con otros campesinos que hacían lo mismo en el ganado, presionando sobre ciertos vasos sanguíneos para disminuir el flujo de sangre (un secreto que estos sanadores guardaban celosamente). También se ha dicho que el hecho de que las hemorragias cesaran en su presencia era una coincidencia. Y se ha sugerido que en la crisis de Spala, en 1912, cuando aparentemente Grigori sanó al niño por vía telegráfica desde Siberia, el pequeño mejoró porque el doctor Fiodorov quizá recurrió en secreto a métodos quirúrgicos. 

Foto: Tailander / Bridgeman / Aci

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Símbolos del zar

Águila bicéfala con tres coronas, emblema de los Romanov, en un escudo de armas de Nicolás II, por Fabergé.

Foto: Bridgeman / Aci

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Fortaleza de Pedro y Pablo

Esta ciudadela de San Petersburgo alberga la catedral donde están enterrados los soberanos rusos desde Catalina la Grande, incluyendo a Nicolás II y su familia, muertos en 1918 por los bolcheviques. 

 

Foto: Fotosearch/ Age Fotostock

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