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Ingeniería animal

castor

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15 de noviembre de 2010

En el Parque Nacional Wood Buffalo de Canadá, en un área remota de Alberta, hay en marcha un vasto proyecto de ingeniería. ¿El constructor? Unos castores. ¿La obra?El mantenimiento y la ampliación de una presa que comenzaron posiblemente sus antepasados hace decenios. La estructura, que hoy alcanza unos 850 metros de longitud, es la mayor presa conocida construida por estos roedores.
El ecólogo Jean Thie la descubrió en noviembre de 2007 mientras consultaba imágenes de satélite para estudiar la fusión del permafrost. «Es el área metropolitana de los castores», explica, refiriéndose a
la actual población de la zona, recuperada de la casi total extinción desde que acabó el comercio de pieles. El terreno, llano y aislado, también beneficia a estos animales, que construyen sus presas sin las amenazas de las crecidas de las aguas ni de los seres humanos.
Nadie sabe cuántos castores son necesarios para construir una presa como ésta. Pero la colonia es enorme, y emprendedora. «Sólo los humanos superan a los castores en la modificación del espacio vital
para cubrir necesidades», dice el biólogo Clay Nielsen. —Catherine Barker

 

Foto: Konrad Wothe / Gtres