Para tomar el pulso de la Tierra, hay que volar alto

Subir bien arriba para comprender mejor qué está pasando en la superficie... y debajo

La sequía de California no tiene visos de cesar y los científicos recurren a la teledetección celeste. Con satélites artificiales cuantifican el agotamiento de las aguas subterráneas y desde aeronaves calibran la acumulación de nieve y analizan la composición química del dosel arbóreo, aportando datos cruciales a quienes trabajan para atenuar los efectos de la sequía.