Encuentran dos nuevas especies de ranas en Madagascar

Ambas especies viven entre la hojarasca de los bosques del macizo del Tsaratanana, en el que se encuentra la montaña más alta de Madagascar

Rombophryne ornata, una de las nuevas ranas descubiertas

Rombophryne ornata, una de las nuevas ranas descubiertas

Foto: Miguel Vences

11 de enero de 2016

Madagascar es una auténtico paraíso natural con una  biodiversidad difícil de encontrar en otras zonas del planeta. Allí, cada año, se descubren cientos de nuevas especies entre insectos, anfibios, plantas, etéctera. Ahora un equipo de investigadores alemanes y españoles acaba de hallar dos nuevas especies de ranas desconocidas: Rombophryne ornata y Rombophryne tany. Eso sí, en una zona realmente inhóspita.

Esas montañas albergan un elevado grado de endemismos, y han sido visitadas en muy contadas ocasiones por investigadores dado que no hay carreteras y apenas caminos para llegar a la base”, explica a Sinc David Vieites, uno de los autores de la investigación y científico en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid (MNCN-CSIC).

Rombophryne ornata, que adopta el nombre por la referencia a su color y por parecer decorada, se distingue de las demás ranas de su mismo género al presentar una coloración rojiza. Entre cada ojo presenta una marca negra, y otra sobre el dorso. Además, posee espinas sobre las cuencas de los ojos.

Por su lado, en el caso de Rombophryne tany, los científicos realizaron un análisis molecular más exhaustivo al no tener caracteres que la distinguieran de otras especies del mismo género. De hecho, su nombre tany, que quiere decir en el idioma local, ‘tierra’ o ‘suelo’, no hace referencia únicamente a su color más amarronado sino también a sus hábitos terrestres. También cuenta con espinas sobre cada ojo.

El hallazgo de estas nuevas especies es un ejemplo más de que existen miles de animales que todavía están por descubrir en terrenos alejados de la civilización. Y que el incremento de la presión humana sobre los ecosistemas puede terminar con muchas de ellas incluso antes de que el hombre llegue a descubrirlas. Afortunadamente para estas dos especies, la zona en la que han sido halladas es un parque nacional de muy difícil acceso. “Esperemos que la zona siga prístina por mucho tiempo” apunta el investigador David Vieites.