Descubrir la vida en Nueva Caledonia

National Geographic patrocina un estudio sobre los escarabajos en el archipiélago de Oceanía

Escarabajo pulga

Escarabajo pulga

Foto: Jesús Gómez-Zurita

14 de febrero de 2011

Gracias a la financiación del Comité para la Investigación y la Exploración de National Geographic, Jesús Gómez-Zurita pasó en 2008 un mes y medio estudiando los escarabajos de la isla de Grande Terre, en Nueva Caledonia. Situada en el Pacífico occidental, a unos 1.500 kilómetros al este de la ciudad australiana de Queensland, la isla alberga un elevadísimo número de endemismos. «En Nueva Caledonia, nueve de cada diez especies son endémicas. Lo mismo sucede dentro del grupo de los escarabajos, entre los que además se pueden encontrar representantes de grupos muy antiguos que, aunque en su día pudieron tener un área de distribución muy extensa, hoy cuentan solamente con poblaciones relictas», explica este investigador del Instituto de Biología Evolutiva (IBE), un centro mixto del CSIC y la Universidad Pompeu Fabra.

El equipo dirigido por Gómez-Zurita, y compuesto por investigadores del IBE y del Instituto Agronómico Neocaledonio, recolectó más de 2.000 escarabajos para poder estudiar su diversidad, su ecología y, en particular, su dieta. Los científicos secuenciaron el ADN de los restos de materia vegetal contenidos en los tractos digestivos de los individuos recolectados, y sorprendentemente algunas de las plantas secuenciadas todavía no han sido localizadas en el archipiélago. «Gran parte de la biodiversidad de Nueva Caledonia aún está por descubrir», afirma el biólogo. Pero ese no es el único misterio de este remoto archipiélago de Oceanía. «Recientemente se ha propuesto la teoría de que pudo haber permanecido sumergido por completo durante largo tiempo, hasta que hace unos 23,5 millones de años, en el oligoceno, emergió de nuevo. Si eso se confirma, la fauna y flora de Nueva Caledonia serían de origen mucho más reciente de lo que se creía», añade Gómez-Zurita.

Después de tres años estudiando y clasificando los escarabajos neocaledonios, Gómez-Zurita y su equipo han descubierto multitud de especies nuevas que ahora están describiendo formalmente. Las dos primeras son dos escarabajos «pulga», así llamados por ser capaces de dar grandes saltos para eludir a sus depredadores. Los han bautizado como Arsipoda rostrata y Arsipoda geographica, este último en honor a National Geographic, cuyo patrocinio ha hecho posible el descubrimiento.