Cazador audaz

caballito

caballito

19 de agosto de 2014

Los caballitos de mar cabecean con torpeza en el agua, carecen de dientes y su principal fuente de alimento es un diminuto y esquivo crustáceo, el copépodo. ¿Cómo consigue entonces este pez que nada en vertical capturar el 90% de las presas que persigue? Cuestión de cabeza, dice Brad Gemmell. Valiéndose de un microscopio dotado de un láser y una cámara digital de alta velocidad
capaz de detectar los rápidos movimientos de los animales microscópicos, el biólogo marino ha descubierto que el hocico del caballito de mar le permite acercarse a la presa sin apenas crear turbulencias en el agua. Esta es la clave, ya que los copépodos son ciegos y la única señal de alerta que reciben es
la fluctuación de la corriente. «La gente cree que los caballitos de mar son lentos y pasivos –dice–, pero son depredadores eficientes, que se alimentan de uno de los mejores escapistas del mar.»  —Catherine Zuckerman