Se separa de la Antártida uno de los icebergs más grandes de la historia

Finalmente la plataforma de hielo Larsen C, en la península Antártica, ha sucumbido dando lugar a un iceberg de más de un billón de toneladas

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Plataforma Larsen C en la Antártida

Plataforma Larsen C en la Antártida

Mapa de situación de la plataforma Larsen C. La información aparece superpuesta a la imagen térmica tomada por satélite Aqua MODIS de la NASA el pasado 12 de julio.

Foto: MIDAS Project

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El cierre de la fractura

El cierre de la fractura

La misión Sentinel-1 de la ESA ha sido testigo del desprendimiento del bloque de hielo que duplica el tamaño de Luxemburgo, dando lugar a uno de los mayores icebergs jamás conocidos y modificando para siempre el contorno de la península Antártica.

Foto: Copernicus Sentinel / ESA

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Secuencia de la fractura

Secuencia de la fractura

Secuencia de la apertura de la grieta en la plataforma de hielo Larsen C de la peninsula Antártica.

Foto: ESA / Sentinel 1 / Midas Proyect

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Evolución de la grieta en Larsen C

Evolución de la grieta en Larsen C

Esta secuencia de imágenes tomada por el Satélite Copernicus Sentinel de la ESA muestra la evolución en el tiempo se la grieta que ha dado lugar al iceberg de más de 1 billón de toneladas y más de 5.800 kilómetros cuadrados de superficie que en la actualidad flota en las aguas de océano Antártico.

Foto: Copernicus Sentinel / ESA

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Vista aérea de la grieta en Larsen C

Vista aérea de la grieta en Larsen C

El 10 de noviembre de 2016, científicos de la misión IceBridge de la NASA, un estudio aéreo del hielo polar, obtuvo esta vista aérea de la gran grieta de la plataforma antártica de hielo Larsen C.

Foto: NASA/John Sonntag

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Una cicatriz en la Antártida

Una cicatriz en la Antártida

Vista aérea de la grieta en la plataforma Larsen C, en la península Antártica.

Foto: AP

Finalmente la plataforma de hielo Larsen C, en la península Antártica, ha sucumbido dando lugar a un iceberg de más de un billón de toneladas

Hace apenas un par de semanas anunciábamos que la plataforma de hielo de Pine Island, en la Antártida, era un tren que se dirigía hacia la ruina a cámara lenta. Este tren está hoy un poco más cerca de su destino.

Uno de los icebergs más grandes jamás registrados se ha separado de la plataforma de hielo Larsen C, en la Antártida.

Finalmente uno de los icebergs más grandes jamás registrados, tal y como se esperaba, se ha separado de la plataforma de hielo Larsen C, en la Antártida.

La rotura de la masa de hielo se produjo en algún momento entre los pasados días 10 y 12 de julio. El iceberg, que probablemente se llamará A68, ocupaba en la plataforma una superficie de 5.800 kilómetros cuadrados, y se calcula además, que su rotura ha desplazado un volumen de hielo similar al del lago Titicaca, entre Bolivia y Perú.

El suceso fue detectado a partir de los datos del satélite Aqua MODIS de la NASA, mediante cuyas imágenes en el espectro del infrarrojo fue posible confirmar el nacimiento del iceberg de más de un billón de toneladas.

Aunque el desprendimiento de este iceberg ha modificado por completo el mapa de la Antártida y reducido en un área de más del 12% la superficie de la plataforma Larsen C, cabe destacar que el mismo no tendrá un impacto inmediato sobre el nivel del océano debido a que el hielo desprendido ya se encontraba flotando sobre el mar.

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Pese a que el orden natural de las dinámicas de formación de hielo-deshielo dictaminan que la plataforma debería tender a regenerar el hielo perdido, investigadores de la Universidad Swansea -quienes se hallaban realizando el seguimiento de la formación de la grieta hasta el momento - sostienen que la nueva configuración adquirida por la plataforma de hielo es potencialmente menos estable que la existente con anterioridad al desprendimiento.

De este modo, existe el riesgo de que la plataforma Larsen C pueda eventualmente seguir el ejemplo de su vecina Larsen B, que se desintegró en 2002 tras un evento similar.

Iceberg a la deriva

El desprendimiento del, eventualmente nombrado Iceberg A68, supone un antecedente y excepcional caso de estudio ante la posibilidad de la formación, durante el siglo venidero, de nuevas grietas y desprendimientos en el continente helado.

En palabras de Adrian Luckman de la Universidad de Swansea, e investigador principal del proyecto MIDAS: "hemos estado anticipando este evento durante meses, y nos hemos sorprendido de cuánto tiempo le tomó a la grieta terminar de abrirse paso en el hielo. Seguiremos monitoreando el impacto del evento en la plataforma de hielo de Larsen C así como el destino de este enorme iceberg.

“El reciente desarrollo de sistemas de satélites como los Sentinel de la ESA y MODIS de la NASA han mejorado enormemente nuestra capacidad de monitorear eventos como este. Sin embargo, este iceberg es uno de los más grandes jamás registrados y su progreso futuro es difícil de predecir. El mismo podría permanecer de una sola pieza, pero consideramos más probable que según pase el tiempo se rompa en varios fragmentos. Además, algunas partes del hielo podrían permanecer en el área durante décadas mientras que otras partes del iceberg podrían derivar hacia aguas más cálidas al norte. Por el momento es todo una incógnita. ”, añade Luckman.

Pasado, presente y futuro de la plataforma Larsen C

Tras el colapso de la plataforma de hielo Larsen A en 1995 y la ruptura repentina de la plataforma Larsen B en 2002, los investigadores del Proyecto MIDAS han venido monitoreando la grieta en Larsen C durante años.

Ya en enero del presente 2017, un equipo multidisciplinar formado por climatólogos, glaciólogos, meteorólogos y oceanógrafos informaron de la rápida evolución de la misma, que durante los meses de mayo y junio incrementó su longitud en más de 200 kilómetros dejando el nacimiento del iceberg recientemente formado colgando de un hilo de hielo de tan sólo 4,5 kilómetros de hielo.

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Su estudio ha sido posible gracias a las observaciones de la fisura que el equipo pudo realizar a partir del análisis de las imágenes con una técnica conocida como interferometría de radar satelital (SRI).

De este modo, mientras que la fisura sólo era visible en las imágenes de radar cuando contaba con más de 50 metros de ancho, la combinación de imágenes mediante SRI permitió detectar el impacto de cambios a muy pequeña escala en la geometría de la plataforma de hielo y registrar la evolución de la grieta con precisión.

Pese a todo la incertidumbre en cuanto al futuro de la plataforma de hielo es patente. El Dr. Martin O'Leary, glaciólogo de la Universidad de Swansea y miembro del equipo del proyecto MIDAS, dijo de la reciente rotura que: "aunque se trata de un evento natural, esto coloca a la plataforma de hielo en una posición muy vulnerable. Se trata en el que nos encontramos, del momento de la historia en el que la plataforma de hielo se ha retraído con más intensidad. De cara al futuro habremos de observar con mucho cuidado las señales que nos informan sobre la creciente inestabilidad de la masa de hielo”.

"Las opiniones entre la comunidad científica están divididas"

A las palabras de O'Leary se suman las del profesor Luckman quien añade que: "en los meses y años venideros, la plataforma de hielo podría volver a crecer gradualmente, o bien sufrir otros eventos de partición que eventualmente podrían conducir al colapso de la península Antártica. Lo cierto es que las opiniones entre la comunidad científica están divididas, no obstante, aunque nuestros modelos predicen que la plataforma de hielo evolucionará hacia la inestabilidad, cualquier colapso se encuentra todavía a años o décadas de producirse”.

En un futurible escenario, como ya hemos comentado, mientras que este nuevo iceberg no elevará inmediatamente el nivel del mar, si el conjunto de la plataforma ve menguada su área de hielo en un futuro el destino de la misma podría desembocar en una aceleración del fluir los glaciares que se encuentran en tierra firme hacia el océano. Y, aunque según los científicos todo ello se produciría a un ritmo muy modesto, el derretimiento de este hielo si que podría tener un impacto significativo en el incremento del nivel del mar.