Los unicornios marinos utilizan sus colmillos para golpear a los peces y dejarlos aturdidos

Narvales

Narvales

Un grupo de narvales persigue a una población de bacalaos árticos. 

Foto: Paul Nicklen

Alec Forssmann

16 de mayo de 2017

Los narvales golpean a los peces con sus largos colmillos y después se los comen, según han demostrado por primera vez unas grabaciones realizadas con un dron en Nunavut, en el norte de Canadá

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El narval, también conocido como unicornio marino, es una especie de cetáceo que habita en el océano Ártico y en el norte del océano Atlántico. El diente canino izquierdo de los machos es un colmillo en espiral que puede alcanzar los tres metros de longitud. Hay hembras con un colmillo e incluso machos con dos, aunque no es lo habitual. ¿Para qué sirve realmente el colmillo? Ha sido interpretado como un instrumento para hacer respiraderos en el hielo, un órgano sensorial de ecolocalización o un arma de defensa y de lucha. Los científicos creen que principalmente está relacionado con la selección sexual: las hembras podrían sentirse atraídas por los machos con los colmillos más largos.

Unas grabaciones realizadas con un dron en Tremblay Sound, en Nunavut, en el norte de Canadá, han demostrado por primera vez que los unicornios marinos utilizan sus colmillos para golpear a los peces y dejarlos aturdidos antes de comérselos, según han revelado el Ministerio de Pesca y Océanos de Canadá y World Wildlife Fund (WWF) de Canadá. Los científicos han podido observar a los narvales acercándose a una población de bacalaos árticos y, cuando los peces están cerca de las puntas de los colmillos, los golpean rápidamente y finalmente se los comen. "Estas grabaciones asombrosas desempeñarán una función importante en la futura conservación del narval. A medida que se calienta el Ártico y aumenta la presión del desarrollo será importante comprender cómo usan los narvales su hábitat durante la migración anual. Con esta información podemos trabajar para minimizar los efectos de las actividades humanas en el narval", afirma David Miller, presidente de WWF-Canadá.