Las ovejas pueden reconocer rostros humanos en fotografías

"Con este estudio demostramos que las ovejas poseen habilidades para el reconocimiento facial, comparables a las de los humanos y los monos", dice Morton

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estudioovejas1. Retrato de Barack Obama

Retrato de Barack Obama

Una oveja selecciona correctamente el retrato fotográfico de Barack Obama, cuyo rostro había aprendido a reconocer, y recibe una recompensa de comida.

Foto: Jenny Morton

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estudioovejas2. Retrato de Emma Watson

Retrato de Emma Watson

La oveja selecciona correctamente el retrato de Emma Watson y, a continuación, recibe una recompensa. Si se equivoca suena un zumbador.

Foto: Jenny Morton

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estudioovejas3. Ocho veces de cada diez

Ocho veces de cada diez

Las ovejas escogieron el rostro de la celebridad correcta, cuya cara habían aprendido a reconocer, ocho veces de cada diez.

Foto: Jenny Morton

Alec Forssmann

9 de noviembre de 2017

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Las ovejas pueden ser entrenadas para reconocer rostros humanos en retratos fotográficos e incluso pueden identificar la fotografía de su adiestrador sin un entrenamiento previo, según reveló ayer la Universidad de Cambridge. "Cualquiera que haya pasado tiempo trabajando con ovejas sabe que son animales individuales inteligentes que son capaces de reconocer a sus adiestradores", dice Jenny Morton, quien ha dirigido el estudio, publicado en Royal Society Open Science. "Con este estudio hemos demostrado que las ovejas poseen habilidades para el reconocimiento facial, comparables a las que poseen los humanos y los monos", destaca.

Los investigadores, del Departamento de Fisiología, Desarrollo y Neurociencia de la Universidad de Cambridge, entrenaron a ocho ovejas para que reconocieran los rostros de cuatro celebridades: la presentadora de televisión Fiona Bruce, el actor Jake Gyllenhaal, el expresidente Barack Obama y la actriz Emma Watson. Dos pantallas mostraban dos fotografías en un corral especialmente diseñado y, mediante un haz infrarrojo situado cerca de las pantallas, recibían una recompensa de comida cada vez que se acercaban a la fotografía correcta; si se equivocaban sonaba un zumbador y no recibían ninguna recompensa. Las ovejas escogieron el rostro de la celebridad correcta, cuya cara habían aprendido a reconocer, ocho veces de cada diez. El nivel de acierto descendió un 15% cuando les enseñaron los rostros con un ángulo diferente (a los humanos también nos ocurre de forma similar). Y, sin un entrenamiento previo, fueron capaces de reconocer la fotografía del adiestrador, con el que habían pasado unas dos horas al día, en siete ocasiones de cada diez.

"Las ovejas son longevas y tienen cerebros similares en tamaño y complejidad a los de algunos monos. Eso significa que pueden ser modelos útiles para ayudarnos a entender los trastornos del cerebro, por ejemplo la enfermedad de Huntington, que se desarrolla durante un largo período de tiempo y que afecta a las capacidades cognitivas. Nuestro estudio nos ofrece otra forma de observar cómo cambian esas capacidades, particularmente en ovejas que portan la mutación genética que causa la enfermedad de Huntington", indica Morton.