Las hembras panda recorren largas distancias para aparearse

Y durante la dispersión natal incluso recorren mayores distancias que los machos, un hecho insólito entre las especies de osos

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pandagigante1. Fama de solitarios

Fama de solitarios

Los pandas gigantes tienen fama de solitarios, pero también es verdad que se relacionan durante la época de apareamiento y en ocasiones fuera de ella.

Foto: Sue Nichols / Thomas Connor

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pandagigante2. Devoradores de bambú

Devoradores de bambú

Su dieta es principalmente herbívora y consumen grandes cantidades de bambú, aunque también pueden comer algo de carne, por ejemplo roedores.

Foto: Sue Nichols / Thomas Connor

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pandagigante3. Dientes fuertes

Dientes fuertes

Tiene los dientes fuertes y una mandíbula poderosa para triturar el bambú y obtener su pulpa.

Foto: Sue Nichols / Thomas Connor

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pandagigante4. No hibernan

No hibernan

Los osos panda viven en un ambiente subtropical y por ello han perdido el hábito de la hibernación.

Foto: Sue Nichols / Thomas Connor

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pandagigante5. Encuentros esporádicos

Encuentros esporádicos

Los encuentros entre los panda gigantes son esporádicos y se producen sobre todo durante la época de apareamiento.

Foto: Sue Nichols / Thomas Connor

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pandagigante6. Trepadores

Trepadores

Pueden trepar a los árboles a pesar de su tamaño.

Foto: Sue Nichols / Thomas Connor

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pandagigante7. Mei-Mei con su cría

Mei-Mei con su cría

El panda gigante Mei-Mei camina por la nieve junto con su cría. A Mei-Mei se le colocó un collar GPS para seguir sus movimientos.

Foto: Sue Nichols / Thomas Connor

Y durante la dispersión natal incluso recorren mayores distancias que los machos, un hecho insólito entre las especies de osos

Las hembras de panda gigante (Ailuropoda melanoleuca) no permanecen a la espera del macho durante la época de apareamiento y, a diferencia de otros mamíferos, recorren distancias similares a las de los machos para aparearse. Y durante la dispersión natal, cuando se desplazan desde su lugar natal hasta el de la primera reproducción, las hembras recorren mayores distancias que los machos, un hecho completamente insólito entre las especies de osos. "Generalmente hay un riesgo inherente cuando los individuos de cualquier especie se dispersan y tratan de encontrar su propio territorio. Conocemos el caso de una hembra subadulta de panda que, tras viajar fuera del área de estudio, regresó a su hogar en mal estado y gravemente herida, muriendo poco después", explica Thomas Connor, de la Universidad Estatal de Míchigan, a National Geographic. Thomas Connor, Vanessa Hull y Jianguo "Jack" Liu son los autores de un artículo recientemente publicado en Integrative Zoology que recopila datos de cinco estudios de telemetría con osos panda. A los cinco pandas gigantes, procedentes de las montañas de Qionglai y Qinling, en el interior de China, les colocaron sendos collares GPS para seguir sus movimientos y conocer su comportamiento en un entorno salvaje.

Estudios previos han seguido el rastro de cinco pandas gigantes con collares GPS

El panda gigante, una especie simpática y esquiva a la par, es un tesoro nacional para China. Pero esta especie tan emblemática se encuentra amenazada, con menos de 2.000 individuos en estado salvaje, distribuidos por seis sistemas montañosos del suroeste de China. "No se sabe exactamente si los pandas son muy solitarios o no. Normalmente se considera que son solitarios, pero hay evidencia de relaciones sociales fuera de la época de apareamiento", observa Connor. "Aunque no permanecen mucho tiempo en contacto unos con otros, sí que vigilan los movimientos de sus semejantes mediante un avanzado sistema de comunicación a través del olor", añade. Los resultados preliminares del estudio demuestran que su hábitat o área de distribución es de unos ocho kilómetros cuadrados de media. La hembra que regresó a su hogar gravemente herida llegó a recorrer 34 kilómetros en algo más de ocho meses. Las hembras de panda tienden a recorrer mayores distancias que los machos durante la dispersión natal, pero regresan a sus hogares o a algún lugar cercano para dar a luz y alimentar a su cría. "La presencia humana y la pérdida del hábitat suponen ciertamente un gran problema para los pandas gigantes. La noticia positiva es que no necesitan áreas extremadamente grandes para sobrevivir en estado salvaje", concluye.