La rana de El Dorado: una nueva especie descubierta en Colombia

Héctor Rodríguez

8 de abril de 2016

Descubierta en Colombia, Pristimantis dorado recibe su nombre en honor a la legendaria ciudad de oro buscada por los españoles.

Pristimantis dorado es el nombre de una nueva especie de rana hallada en los bosques nubosos de los Andes colombianos. Su curiosa nomenclatura proviene de su color y a su vez evoca y hace honor a la legendaria ciudad de El Dorado tan vehementemente buscada por los conquistadores españoles durante el siglo XVI.

De este modo Andrew Crawford, investigador asociado del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) y profesor en la Universidad de los Andes explica que: "los españoles asumieron que la riqueza de Colombia era el oro, pero hoy en día entendemos que el verdadero capital del país reside en su diversidad biológica". De aquí el nombre de este áureo anfibio.

El ejemplar descubierto por el equipo liderado por Mauricio Rivera-Correa, profesor de la Universidad de Antioquia en Colombia se trata de un  anuro de la familia Craugastoridae, pertenece al género Pristimantis, un grupo muy variado entre el que se encuentran más de 465 especies reconocidas, de las cuales 205 son endémicas de Colombia. Con un tamaño ligeramente superior a 1,5 cm se trata de una de las especies más pequeñas de su género, en el que las variedades más grandes no suelen superar los 5 centímetros.

Los científicos relacionan su pequeño tamaño con el terreno montañoso de los Andes. En esta zona los huevos se desarrollan directamente en el suelo sin pasar por una fase de renacuajo.

"Con esta, Colombia alberga 800 especies de anfibios, solo superada por Brasil en diversidad total", comenta Crawford.  Los científicos encontraron el ejemplar descubierto entre los arbustos al pie de una carretera, a  unos 15 km de Bogotá, cerca del Parque Natural de Chingaza. Fue el canto delator de un macho en busca de compañía femenina el que hizo posible el hallazgo, pese a, paradójicamente, carecer esta especie de los sacos o hendiduras vocales que otorgan a las ranas la capacidad de croar.

Crawford afirma que: "cada año se descubren y describen un número creciente de nuevas especies de anfibios. En este punto todavía no podemos ni siquiera estimar cuál será la diversidad definitiva".

De cualquier manera, es una buena noticia encontrar a esta nueva especie tan cerca de un área metropolitana de 10 millones de habitantes como es Bogotá.  Todo un ejemplo de la, aún por descubrir, gran biodiversidad que alberga nuestro planeta