Estados Unidos crea el área natural protegida más grande del mundo

Archipielago de Hawai y los límites del Monumento Marino Nacional de Papahanaumokuakea

Archipielago de Hawai y los límites del Monumento Marino Nacional de Papahanaumokuakea

Foto: PMNM

El pasado viernes 26 de agosto, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, amplió el Monumento Marino Nacional de Papahanaumokuakea, en Hawai, que con 1,5 millones de km2, se acaba de convertir en área protegida más extensa del planeta.

Con una extensión de 360.000 Km2, el Monumento Marino Nacional de Papahanaumokuakea, fue creado en 2006 por el expresidente de los Estados Unidos George W.Bush. Cuatro años más tarde fue declarado parte del Patrimonio Mundial por la UNESCO. Ahora el Gobierno americano lo ha convertido en la reserva marina mas grande del mundo.

La iniciativa trata de proteger el área marina de las Islas del Noroeste de Hawai y garantizar la futura investigación científica respecto al cambio climático y los ecosistemas de Papahanaumokuakea; una reserva natural de gran importancia ecológica. Se trata además de un territorio con un especial valor simbólico-cultural para los hawaianos que representa la conexión con sus orígenes polinesios.

Más información

El resurgir del surf

El resurgir del surf

El área de protección incluye al ecosistema de arrecifes de la zona mas septentrional del archipiélago, la reserva Nacional del Atolón de Midway y el Refugio Nacional para la Vida Silvestre de Hawái. En total, la zona protegida es el soporte para el desarrollo de más de 7.000 especies marinas, de las cuales, aproximadamente una cuarta parte son patrimonio único de las islas. También se encuentra dentro de sus limites el Monumento Nacional a la Batalla Midway, que enfrentó a americanos y japoneses durante la Segunda Guerra Mundial.

Además, por su naturaleza volcánica se trata de una zona con un especial interés geológico que funciona como "zona de paso" entre este y otros archipielagos del Pacífico. En ella se incluyen más de 75 montañas submarinas en torno a las cuales se conforman varios “puntos calientes de biodiversidad”. Estos lugares situados en océano abierto, proporcionan el hábitat y el sustento a corales, esponjas y otros invertebrados de miles de años de antigüedad -algunas de ellas, especies recién descubiertas- y cuyas características ecológicas únicas.

Así pues, este ecosistema es el hogar para una gran variedad de especies, entre las que se incluyen algunas en peligro de extinción como la foca monje hawaiana, (Neomonachus schauinslandi) o las tortugas verde (Chelonia mydas), laúd (Dermochelys coriácea) o carey (Eretmochelys imbricata).

La nueva reserva cuenta además con una de las mayores comunidades de aves marinas del mundo donde majestuosos pájaros como el albatros de Layasan, (Phoebastria inmmutabilis), el albatros de patas negras, (Phoebastria nigripes) o el petrel de Bonin, (Peterodroma hypoleuca)surcan sus cielos.

En sus aguas y en las áreas adyacentes han sido avistadas más de 24 especies de ballenas y delfines, algunas de las cuales también están amenazadas como el cachalote (Physeter macrocephalus), o el rorcual boreal (Balaenoptera borealis).

En resumen, el aislamiento biológico y geográfico, junto con unas condiciones oceanográficas y geológicas únicas, han dado lugar a un ecosistema fundamental para la formación de nuevas especies y endemismos que componen una de las comunidades ecológicas más peculiares y diversas del planeta.

Por todo ello, con excepciones para la población nativa, la nueva figura de protección pondrá coto a las actividades económicas dentro de los nuevos límites de Papahanaumokuakea. Se espera que la ampliación del monumento, además de contribuir a la recuperación del océano y de los recursos físicos y biológicos en la región, sirva como un laboratorio natural que permita a los científicos monitorear y anticiparse al impacto del cambio climático en unos ecosistemas tan frágiles.