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Vida y muerte en Alaska

Vida y muerte en Alaska

Vida y muerte en Alaska

Un alce malherido desfallece junto a un río en el Parque Nacional y Reserva del Denali. Atraídos por el olor de la sangre, lobos y osos acuden dispuestos a competir por el festín. Pero sorprendentemente, lo que comienza como lucha encarnizada por la presa se convierte al fin en banquete colectivo.

La pista nos la dio un colega fotógrafo de fauna durante una boda en Anchorage, Alaska. Hacía una semana unos lobos habían malherido a un alce junto a la carretera en el parque del Denali. Si aún estaba vivo, podría producirse una escena ancestral rara vez fotografiada. Días después, en un frío amanecer, hallamos al joven macho junto al río Teklanika. Sangraba por una herida en el muslo derecho y cojeaba. Una osa grizzly y sus crías se le estaban acercando, y también los lobos.El olor a sangre, junto con el griterío de los cuervos, atrajo al final a varios osos dispuestos a competir con los seis lobos por el festín. Una osa grizzly se acercó al alce, pero cuando los lobos amenazaron a sus cachorros tuvo que volver junto a ellos para defenderlos.Carreras, saltos, zarpazos, mordiscos... los animales, tensos y vigilantes, podrían haberse matado unos a otros. Hasta el alce herido era peligroso por los golpes que podía propinar con las patas y los cuernos. Pero matarlo significaba un gran premio. Su médula ósea proporcionaría un suculento aperitivo, y sus cientos de kilos de carne y entrañas, calorías para sobrevivir en las frías y yermas montañas del parque del Denali.Lea el artículo completo en la revista.