Hemeroteca

Una madre para los osos negros

Una madre para los osos negros

Una madre para los osos negros

Ben Kilham enseña a los oseznos huérfanos a desenvolverse en la naturaleza mediante un método revolucionario: darles lecciones de supervivencia en el propio bosque.

Mira esto", exclamó Ben Kilham mientras recorríamos los bosques de New Hampshire un hermoso día de verano. Ben se apartó del camino, buscó alrededor durante unos minutos y después se puso a cuatro patas. Casi inmediatamente, dos oseznos negros salieron disparados de los arbustos y se dirigieron hacia él. La mayoría de la gente se hubiera asustado ante esta situación, pero pocas personas tienen una relación con los osos como la de Ben. Agachó la cabeza y empezó a mascar médola que afloraba entre la hojarasca del bosque. Los oseznos metieron el hocico en su boca, olfatearon lo que contenía, se pusieron a buscar la misma planta y comenzaron a comerla."Nunca habían comido médola –dijo Ben–. Han pasado frente a esta planta un centenar de veces sin saber que era comida. Alguien tenía que enseñarles a comerla."Como estos cachorros son huérfanos, ese alguien era Ben. Hace nueve años que trabaja con oseznos negros huérfanos, enfermos y heridos. Su manera de rehabilitarlos ha hecho que en Lyme se le conozca como el Hombre Oso.Lea el artículo completo en la revista.