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Un nuevo día en Kabul

Un nuevo día en Kabul

Un nuevo día en Kabul

Después de 24 años de penalidades, un nuevo aire de esperanza y optimismo ante el futuro recorre la capital afgana. Los niños regresan a las escuelas, las mujeres están abriendo negocios y el ajetreo ha vuelto a las calles. Los kabulíes son conscientes de que ésta es una oportunidad que no pueden desperdiciar.

El ex combatiente de la resistencia sonreía cansadamente y señalaba con gestos la sala de estar de su casa de Kabul, escasamente amueblada. "Tenemos que reconstruir todo desde cero –decía–. Es mucho lo que se ha destruido. Pero ahora las cosas irán bien. Inshallah (si Dios quiere)." Como muchos kabulíes, Aga Gul, un viejo amigo mío desde los años ochenta, cuando yo cubría como reportero la ocupación soviética y él la combatía, ha perdido su casa varias veces durante los diversos conflictos que han asolado Afganistán en los últimos 24 años. Desde el sangriento golpe de estado de 1978, la guerra soviética, las encarnizadas luchas entre facciones a principios de los años noventa y hasta el sofocante régimen talibán, la nación sólo ha conocido penalidades, y muchos de sus pueblos se han convertido en ruinas. Ahora, por primera vez, percibo una genuina sensación de optimismo por el futuro. Por fin Kabul comienza a revivir. Lea el artículo completo en la revista.