El futuro de los alimentos

Suficiente para todos

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20 de abril de 2015

No hay razón para que en este planeta se pase hambre. Las explotaciones agropecuarias del mundo producen diariamente el equivalente a 2.868 calorías por persona, más que de sobra para satisfacer el consumo recomendado por el Programa Mundial de Alimentos (2.100 calorías al día) y suficiente para alimentar a una población que poco a poco avanza hacia los 9.000 millones. El mundo en su conjunto no sufre un déficit alimentario, pero algunos países en concreto, sí.

¿Por qué así y todo 805 millones de personas no tienen qué llevarse a la boca? El principal problema es el acceso a la comida. El precio de los productos y las ganancias obtenidas de su venta determinan el destino de los alimentos. La calidad de las carreteras y los aeropuertos facilita o dificulta el abastecimiento. Incluso cuantificar los niveles de desnutrición resulta complicado. En los países con mayores índices históricos de desnutrición introducir alimentos puede ser tan difícil como extraer datos.

El panorama mejora poco a poco. Según la FAO, desde principios de la década de 1990 el hambre en el mundo ha descendido un 40 %, lo que significa que 209 millones de personas han dejado de estar desnutridas. Seguir avanzando en estas mejoras no será fácil. «Es imprescindible implementar primero la producción de alimentos y ampliar su disponibilidad en lugares como el África subsahariana –dice Josef Schmidhuber, economista de la FAO–. Entonces podremos centrarnos en hacerlos accesibles al máximo número de personas.»