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Sir Edmund recuerda

Sir Edmund recuerda

Sir Edmund recuerda

¿De qué logro se siente más orgulloso? Para sorpresa de todos, no es del ascenso al techo del mundo.

Desde la mañana del 29 de mayo de 1953, cuando Tenzing Norgay y yo nos convertimos en los primeros alpinistas que pisaban la cima del Everest, se ha dicho que soy un gran aventurero. Lo cierto es que sólo soy un rudo neozelandés que a lo largo de su vida ha disfrutado de muchos desafíos.De hecho, cuando miro atrás, me parece que haber llegado a la cima del Everest es menos importante, en muchos sentidos, que otros pasos que he dado en el camino: pasos para mejorar la vida de mis amigos sherpas en Nepal y para proteger la cultura y la belleza del Himalaya.No es que no me emocionara alcanzar el techo del mundo. Recuerdo cuando Tenzing y yo nos enfrentamos a la última arista, estrecha y helada, que llegaba a la cima. Algunos compañeros del grupo habían pronosticado que iba a ser imposible escalarla, pero nosotros no lo veíamos tan mal. Después de conectar nuevas botellas de oxígeno a las mascarillas, nos pusimos en camino. Lea el artículo completo en la revista.