Hemeroteca

Samoa Americana

Samoa Americana

Samoa Americana

Este paraíso tropical acoge un nuevo parque nacional estadounidense destinado a proteger los bosques lluviosos de las islas, los arrecifes de coral y la cultura samoana tradicional.

El océano Pacífico ocupa un tercio del planeta. Lejos de cualquier lugar, en una ondulante inmensidad azul, a 4.200 kilómetros al sudoeste de Hawai y 2.900 kilómetros al nordeste de Nueva Zelanda, se encuentra una pequeña isla, Ofu. Formada por elevaciones de roca volcánica, la isla está cubierta de bosque lluvioso y sus cimas se suavizan con las neblinas de las cascadas que vierten sus aguas en el mar. Buceo a unos metros de la orilla. A pocos centímetros de mis gafas, un monacántido nada sobre las colonias de coral. Mantengo la mitad superior de las gafas fuera del agua y miro cómo las gotas de lluvia golpean la superficie. Algo más allá, las frondas de palmeras ondean sobre una playa de arena blanca donde Ofu se estrecha hasta llegar a los picos de color azul oscuro de Olosega, su isla gemela. No hay nadie en la orilla, únicamente cangrejos de los cocoteros que horadan con sus pinzas los cocos caídos para atracarse de la dulce y blanca pulpa. Podría permanecer así durante muchas horas en una de las últimas adquisiciones del Sistema de Parques Nacionales de Estados unidos, el Parque Nacional de la Samoa Americana. En los carteles de entrada, escritos en samoano, se lee Paka o Amerika Samoa, con el subtítulo Laufanua Fa’asaoina, que significa zona protegida. Lea el artículo completo en la revista.