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Ritos matrimoniales africanos

Ritos matrimoniales africanos

Ritos matrimoniales africanos

Engalanadas con adornos de plata o con elaboradas joyas confeccionadas con abalorios, las novias siguen las tradiciones seculares en complejas ceremonias nupciales que van desde Marruecos hasta la República de Sudáfrica.

En las montañas del Gran Atlas de Marruecos, las vírgenes como H’dda, de 12 años, pueden llamar la atención de un pretendiente en la feria anual de novias en Imilchil. Si sus padres lo aprueban, se inicia un largo cortejo. Según la ley marroquí, las mujeres no se pueden casar hasta los 16 años, pero muchos beréberes siguen su costumbre. Para las viudas y las divorciadas, la feria de Imilchil es un mercado en el que se conciertan matrimonios. Antes de la boda, la madre frota las piernas de la novia con henna, un ritual que los ait hadiddou, su pueblo, creen que repele los jinn o espíritus malignos. Una madre besa la rodilla de su hija al entregarla en matromonio a un hombre que le dobla la edad. Después de un retiro tras la ceremonia, la joven viaja en mula a casa de su marido. Allí, una familiar de él la lleva a cuestas para que sus pies no toquen el suelo y los malos espíritus no entren en su cuerpo.Los días de celebración enlazan con noches de cantos y bailes en honor de la novia, que ha conquistado el hígado (la encarnación del amor para los beréberes) del hombre que ha prometido protegerla.Lea el artículo completo en la revista.