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Reina de los cielos de África

Reina de los cielos de África

Reina de los cielos de África

Dos pioneros de la aviación consiguieron completar en 1920 el primer vuelo entre Gran Bretaña y el extremo meridional de África. En esta ocasión, otros aventureros actuales repiten la intrépida hazaña con el mismo aparato.

24 de junio, El Cairo, EgiptoA 150 metros sobre las encrespadas aguas del canal de la Mancha, la lluvia rebotaba sobre las alas y nos golpeaba en el rostro. Nuestro aparato cabeceaba entre las nubes bajas y los vientos racheados.El radar de Manston, Gran Bretaña, comunicaba: "Mike Yankee [nuestro indicativo de radio], está usted dejando nuestra zona". Luego volvió ese acento inglés: "Mike Yankee, entiendo que es usted el Vickers Vimy. ¿Es correcto?". "Afirmativo. Vamos rumbo a Ciudad de El Cabo.""¡Espléndido!" La radio crepitaba con una emoción muy poco habitual en un controlador de tráfico aéreo. "¡Mucha suerte y buen viaje!"Cuando tres semanas más tarde sobrevolábamos Egipto, su voz de aliento resonaba en mis auriculares, aunque el "buen viaje" parecía poco probable. Para llegar a África habíamos necesitado más de 40 horas de vuelo a una velocidad de crucero de 120 kilómetros por hora. El viento gime en los 112 cables de arriostramiento, y los dos motores BMW de 350 caballos zumban de modo ensordecedor. Lea el artículo completo en la revista.