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Rana tharu, encanto de mujer

Rana tharu, encanto de mujer

Rana tharu, encanto de mujer

La leyenda dice que, cuando enviudaron a causa de la guerra, estas mujeres que habían huido a los bosques del sur de Nepal fundaron una sociedad que ha pervivido durante cuatrocientos años. Los tharu han permanecido ajenos al mundo exterior, viviendo del bosque y del río con una sencillez que todavía conservan. Pero el

Los niños de más edad ya duermen mientras Ram Puti, con un bebé en el pecho, se sienta con unos cuantos miembros de su familia extendida cerca del fuego nocturno en su casita de madera. Algunas mujeres fuman, y dos hombres remiendan las redes de pesca en un rincón de la vivienda. Se entabla un debate sobre un matrimonio concertado que se ha convertido en un problema.Cuando se trata de asuntos del corazón, la risa suave de las mujeres se transforma en una espiral de opiniones que asciende con el humo. Según una leyenda, fue un asunto del corazón lo que llevó al pueblo tharu hasta su aislada tierra en el Nepal meridional.Lal Bahadur, un anciano del subgrupo llamado rana tharu, me dijo que tras la invasión mongol de la India en el siglo XVI, los rajputa, una casta superior del Rajasthan en esa época, se enemistaron con un rey musulmán que quería casarse con una de sus jóvenes. Mujeres y niños huyeron hacia el este a través de la India, y los hombres se quedaron a luchar. Los tharu, como se conocía a los refugiados, se asentaron en una zona boscosa llamada el tarai, que se extiende a lo largo de 885 kilómetros al pie del Himalaya, en la frontera actual entre Nepal y la India. Cuando se supo que todos los hombres rajputa habían muerto, las mujeres empezaron a casarse con los esclavos que las habían acompañado hasta el tarai. Lea el artículo completo en la revista.