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Por la autopista del blues

Por la autopista del blues

Por la autopista del blues

Una de las mayores migraciones internas de la historia de Estados Unidos se produjo en este siglo, cuando numerosos negros dejaron el Sur en busca de igualdad económica y social, llevando consigo la conmovedora música conocida como blues.

Samuel Reuben Kendrick, uno de mis bisabuelos, nació esclavo en Alabama. En 1888 estableció una granja, a la que llamó Nueva África, en 65 hectáreas que adquirió cerca de Duncan, Mississippi. De todas las dificultades que tuvo que afrontar –inundaciones, plagas de gorgojos del algodón, vencimiento de préstamos bancarios-, un incidente acabó por convencerle de que debía marcharse de Mississippi. Cuando un aparcero de una plantación cercana le pidió permiso para vivir y trabajar en una de sus parcelas, Sam Kendrick envió un carro a recoger a su familia y sus pertenencias. Una cuadrilla de blancos, encabezados por el propietario de la plantación, rodearon a mi bisabuelo y le derribaron a golpes de mango de hacha, mientras le increpaban por llevarse a uno de sus trabajadores. Robarle a un blanco, lo llamaron.Poco después de este incidente, un frío día de enero de 1909, se encontraba reparando el puentecito de madera que salvaba el lago en el linde de la finca. Tal vez estaba pensando en otra cosa, y se le cayó el martillo. Se metió en el agua para recogerlo y siguió clavando. Aquella noche sintió que había cogido frío. Pocos días después, a los 56 años, Samuel Kendrick murió de una neumonía. Lea el artículo completo en la revista.