Paul Nicklen

Paul Nicklen utiliza la cámara para revelar la naturaleza de un mundo que se derrite a causa del calentamiento global inducido por el hombre.

«Me defino como traductor e intérprete –dice Nicklen–. Traduzco lo que me cuentan los científicos. Si perdemos hielo, nos arriesgamos a perder un ecosistema entero. Espero que mis fotos nos hagan entender hasta qué punto las especies están interconectadas con el hielo. Basta una imagen para despertar el interés de alguien.»

Sin duda Nicklen ha logrado despertar el interés de muchos. Especializado desde 1995 en fotografiar las regiones polares, podemos encontrarlo buceando entre focas leopardo en las aguas heladas de la Antártida, recorriendo cientos de kilómetros a -40 ºC o perfeccionando tomas aéreas desde su ultraligero. La suma de una infancia incomparable con los inuit del Ártico canadiense y una carrera profesional como biólogo en el Territorios del Noroeste lo faculta para enfrentarse a los lugares más inhóspitos del planeta. Sus imágenes reflejan la reverencia que siente por las criaturas que habitan unos entornos tan remotos como amenazados, y con su obra confía en concienciar al mundo sobre los problemas que ponen en peligro a la fauna salvaje.

Nicklen ha firmado varios reportajes en la revista National Geographic, entre ellos el artículo de portada de agosto de 2011 sobre el esquivo «oso espíritu», la versión blanca del oso negro de Kermode. Nicklen tiene en su haber más de 20 galardones internacionales, entre los cuales figuran cinco premios World Press Photo (el de 2010) en la categoría de reportajes de naturaleza), tres premios Pictures of the Year International, dos de Communication Arts y diez del concurso BBC Wildlife Photographer of the Year.

Nicklen reside en la isla de Vancouver, en la Columbia Británica, Canadá.

www.paulnicklen.com