El museo viviente de la miel, una oda fotográfica a la apicultura

Las manos de una persona pueden en muchas ocasiones decirnos tanto de ella como su rostro o una mirada. Puede que más. Cera y piel son todo uno en el apicultor veterano; manos curtidas, vibrantes e inquietas, pero también sabias, pacientes y tenaces. Me pregunto si el amante de la apicultura hace una especie de promesa de mimetización con el trabajo de las abejas. Un pacto de intensa autenticidad que lo impregna todo. Como el sabor de la miel.

En la comarca coruñesa de Arzúa, en la que las piernas de los peregrinos a Santiago de Compostela seguramente delatan ya el paso de los kilómetros recorridos, cerca del embalse de Portodemouros, se encuentra un rincón digno de otro tipo de peregrinación. Es el Museo Vivente do Mel, O Enredo do Abelleiro, un lugar en el que se rinde culto al arte de la apicultura, a la naturaleza y a la tradición. Isidro Pardo es el alma de este proyecto, en el que el visitante puede conocer todos los secretos del mundo de las abejas. A Isidro se le ilumina la cara cuando habla de panales, de cera, de miel y de los utensilios que él mismo ideó para la fabricación de colmenas.

En este rincón se respira pasión por la apicultura y por el trabajo bien hecho...

1 / 9
En el exquisitamente ordenado taller de "O enredo do abelleiro" se fabrican artesanalmente los panales y se realizan diferentes actividades de mantenimiento del museo.

1 / 9

En el exquisitamente ordenado taller de "O enredo do abelleiro" se fabrican artesanalmente los panales y se realizan diferentes actividades de mantenimiento del museo.

Foto: Javier González Prieto

Un grupo de colmenas de "O rincón do abelleiro". El privilegiado entorno dominado por el bosque autóctono de roble da como resultado una miel de extraordinaria calidad.

2 / 9

Un grupo de colmenas de "O Enredo do Abelleiro". El privilegiado entorno dominado por el bosque autóctono de roble da como resultado una miel de extraordinaria calidad.

Foto: Javier González Prieto

Isidro Pardo, un experto apicultor, en plena fase de preparación de un panal para que sea habitado en el futuro por miles de abejas.

3 / 9

Isidro Pardo, un experto apicultor, en plena fase de preparación de un panal para que sea habitado en el futuro por miles de abejas.

Foto: Javier González Prieto

Las manos curtidas, vibrantes e inquietas, pero también sabias, pacientes y tenaces de un apicultor veterano, se funden como si fueran una sola con la cera de un panal de abejas.

4 / 9

Las manos curtidas, vibrantes e inquietas, pero también sabias, pacientes y tenaces de un apicultor veterano, se funden como si fueran una sola con la cera de un panal de abejas.

Foto: Javier González Prieto

Decenas de paneles apilados se preparan antes de colocarles la cera, en el paso previo a la instalación final de la colmena.

5 / 9

Decenas de paneles apilados se preparan antes de colocarles la cera, en el paso previo a la instalación final de la colmena.

Foto: Javier González Prieto

La precisión, la destreza y la paciencia son fundamentales para un resultado óptimo en el mundo de la apicultura.

6 / 9

La precisión, la destreza y la paciencia son fundamentales para un resultado óptimo en el mundo de la apicultura.

Foto: Javier González Prieto

En el taller de Isidro un grupo de panales espera a ser terminado ante la mirada atenta de sus utensilios de trabajo, al fondo.

7 / 9

En el taller de Isidro un grupo de panales espera a ser terminado ante la mirada atenta de sus utensilios de trabajo, al fondo.

Foto: Javier González Prieto

El propio Isidro Pardo diseña los diferentes utensilios que necesita para la fabricación de los panales en un laborioso proceso artesanal.

8 / 9

El propio Isidro Pardo diseña los diferentes utensilios que necesita para la fabricación de los panales en un laborioso proceso artesanal.

Foto: Javier González Prieto

Las muestra de colmenas tradicionales son una parte fundamental para la labor pedagógica del museo.

9 / 9

Las muestra de colmenas tradicionales son una parte fundamental para la labor pedagógica del museo.

Foto: Javier González Prieto

Museo miel y abejas

El museo viviente de la miel, una oda fotográfica a la apicultura

Compártelo