Mucho ojo

conejo

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12 de octubre de 2015

Con un par de toques de rímel, hasta las pestañas más tristes pueden convertirse en abanicos. Pero el uso de este cosmético se encuentra hoy envuelto en polémica. Algunas firmas del sector prueban sus productos en conejos, una práctica que ha sido sancionada por la FDA y que ha recibido críticas de gran parte de la población.

Los ensayos, consistentes en la aplicación de cosméticos en los ojos de los conejos para evaluar su toxicidad, pueden causarles ceguera y hasta la muerte. Pero quizá no por mucho tiempo. Según un nuevo estudio de la Universidad de Liverpool, los protozoos podrían ser la clave para desarrollar un maquillaje de producción incruenta. Según el ecólogo David Montagnes, estos organismos unicelulares baratos y abundantes quizá compartan con los humanos suficientes genes para convertirse en buenos sujetos de ensayo. «Los protozoos –afirma– carecen de sistema nervioso central, por lo que no sienten dolor». Usarlos podría dar un respiro a los conejos de laboratorio y sus defensores».