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Los intocables

Los intocables

Los intocables

La discriminación de las castas inferiores hindúes es técnicamente ilegal en la India desde la Constitución de 1950. Pero eso no supone ningún consuelo para los 160 millones de personas que pertenecen al estrato más bajo del ancestral sistema de castas indio: los intocables, que se enfrentan a violentas represalias si olvidan cuál es su puesto en la sociedad u osan desafiar el orden establecido.

Los pecados de Girdharilal Maurya son muchos. Tiene mal karma. ¿Por qué otro motivo ha nacido intocable, como sus antepasados, si no es para pagar por sus vidas anteriores? Es curtidor de oficio, y la ley hindú estipula que trabajar con pieles de animales lo convierte en persona impura, alguien a quien se debe rehuir y vilipendiar. Y su indecorosa prosperidad es un pecado. ¿Quién se cree que es este intocable para comprarse una pequeña parcela de terreno en las afueras del pueblo? Y encima se atrevió a alzar la voz frente a la policía y otras autoridades exigiendo que le dejasen usar el nuevo pozo de la localidad. Recibió lo que merecen los intocables.Una noche en que había ido a una población cercana, ocho hombres de la casta superior de los rajput irrumpieron en su propiedad. Rompieron las vallas, robaron el tractor, pegaron a su mujer y a su hija e incendiaron la casa. El mensaje era claro: tu sitio está abajo y ahí te quedarás.Girdharilal Maurya reunió a su familia y huyó del pueblo de Kharkada, en el estado occidental de Rajastán. Tardó dos años en sentirse lo bastante seguro como para regresar, y aun así sólo lo hizo porque los abogados de derechos humanos se hicieron cargo de su caso, procurándole un débil escudo de protección.Lea el artículo completo en la revista.