Hemeroteca

Los Adirondack

Los Adirondack

Los Adirondack

Tierra de azules lagos y montañas tapizadas de abetos y abedules, esta región del estado de Nueva York promete ser un remanso de paz. Pero no faltan tensiones.

Si supiéramos donde buscar, encontraríamos el hogar de Joe en el linde del campo, oculto detrás de las coníferas. Es una casa marrón de ripias con remates verdes, una combinación de colores que en otro tiempo se consideraba tan obligada aquí en los Adirondack, en la parte superior del estado de Nueva York, como dos detalles distintivos: una chimenea hecha con cantos rodados de río y un porche con vistas. Joe tiene todo esto.El panorama desde el porche era soberbio cuando lo contemplé por primera vez hace casi cuarenta años. Los pinos, los abetos y los tsugas eran por entonces muy jóvenes. Podías otear tras ellos las montañas al atardecer y ver cómo se escabullían los últimos rayos de luz por los salientes del Noonmark y tras los despeñaderos y escarpas en la vertiente del Giant of the Valley. Ahora los envejecidos árboles apenas dejan ver el Giant, y también tenían la intención de ocultar el Noonmark hasta que la gente de Joe serró las ofensivas ramas. No se puede tener todo. Si uno gana en vistas, pierde en intimidad.Lea el artículo completo en la revista.