Hemeroteca

Lealtades divididas en Puerto Rico

Lealtades divididas en Puerto Rico

Lealtades divididas en Puerto Rico

Como ciudadanos están orgullosos de su país; también aman su isla, hogar de unos cuatro millones de puertorriqueños, que viven en un territorio de apenas 175 kilómetros de longitud por 55 de ancho. Cincuenta años después de convertirse en residentes de una colonia de hecho estadounidense, la polémica sobre el futuro de la isla es un tema candente entre sus habitantes, quienes se debaten entre permanecer como estado libre asociado a Estados Unidos, convertirse en el estado 51 de la Unión o promulgar su independencia.

Frente a una botella de ron casi vacía, Jacobo Morales se acerca al final de su digresivo monólogo teatral sobre el significado de ser puertorriqueño. Hace un rato ha brindado por "la gran nación estadounidense, de la que me enorgullezco de ser ciudadano". Pero en el último brindis su talante ha dado un giro hacia la militancia nacionalista: "Lo que yo soy es ameri… ¡puertorriqueño!". Y enseguida matiza: "Puertorriqueño y ameri... Yo soy realista, porque una cosa es lo que siento, y otra lo que me conviene. Yo me siento puertorriqueño en primer lugar y puertorriqueño siempre… Pero, ¿y los cheques de la asistencia social?". Al final, mientras apura la botella, Morales toma partido y exclama: "¡Viva Puerto Rico libre!". Jacobo Morales no es un filósofo borrachín, sino el principal director de cine de Puerto Rico y miembro de Los Rayos Gamma, un grupo de viejos amigos que han formado una compañía teatral dedicada a la sátira política. Lea el artículo completo en la revista.