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La piel al desnudo

La piel al desnudo

La piel al desnudo

Armadura, sistema de aire acondicionado y herencia genética a partes iguales, la piel es algo más que una simple envoltura. Órgano del tacto que nos mantiene en contacto permanente con el mundo, percibe toda la información en parámetros de presión, temperatura y dolor, datos que el cerebro interpreta para que el organismo elabore una respuesta. Los científicos se han adentrado hasta lo más profundo de este órgano impenetrable.

Tom Stevens está sentado frente a mí en una cafetería de una pequeña localidad del estado de Nueva York. Es un hombre de rostro agradable y complexión fuerte. Pero sus orejas son muñones pegados a las sienes y, cuando se quita la gorra de béisbol, veo que su cuero cabelludo, salvo una delgada franja, es una masa de tejido cicatricial."Perdí el casco en la caravana poco antes de la explosión –cuenta Stevens–. La temperatura era de más de 1.000 °C cuando salté por la ventana."Hace cinco años, Stevens era bombero voluntario. Ahora, mientras se prepara para su sexta operación de cirugía plástica, comenta riendo: "Estoy aprendiendo más sobre la piel de lo que nunca hubiese querido saber".Si nos quitáramos la piel y la extendiéramos sobre una superficie plana, ocuparía unos dos metros cuadrados. Es, con diferencia, el órgano más extenso del cuerpo. Al revestir nuestro organismo, la piel constituye una barrera entre lo que hay dentro y lo que hay fuera.Lea el artículo completo en la revista.