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La hazaña de los correlimos

La hazaña de los correlimos

La hazaña de los correlimos

En un viaje de 12.000 kilómetros, miles de estas aves limícolas vuelan cada año desde el Ártico siberiano hasta alcanzar la costa noroccidental australiana en busca de alimento. ¿Cómo resisten estas aves árticas las altas temperaturas del verano austral?

Cuando los correlimos dejan sus lugares de cría en el Ártico y se dirigen al sur para invernar, inician una migración épica. Todas las poblaciones de estos miembros de la familia de los escolopácidos se dispersan hacia refugios tan distantes como Gran Bretaña, África occidental o Tierra del Fuego. En invierno, la mayoría de las aves costeras debe viajar lejos para encontrar áreas de alimentación, pero los correlimos superan a las demás especies, sobrevolando vastas extensiones en busca de las llanuras mareales que albergan su alimento. Un grupo de correlimos recorre 12.000 kilómetros desde el Ártico siberiano hasta la bahía de Roebuck, en la costa noroccidental de Australia. Theunis Piersma, biólogo evolutivo del Instituto de Investigación Marina de Países Bajos, estudia cómo resiste esta ave el agobiante verano austral, a un hemisferio de distancia de Siberia. Cada año migran a la bahía de Roebuck unas 170.000 aves limícolas, incluidas las dos especies estudiadas por Piersma y sus colegas: el correlimos gordo y el correlimos grande. Lea el artículo completo en la revista.