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La dorada cosecha de los raji

La dorada cosecha de los raji

La dorada cosecha de los raji

Los recolectores de miel del sur de Nepal siguen la ruta que les indican las flores hasta los mejores panales. Pero la vida de los raji no es un camino de rosas.

La primera vez que vi a un grupo de raji me estaba afeitando bajo un árbol en una aldea del sur del Nepal. Mientras el barbero deslizaba la navaja por mi cuello, miré el viejo espejo clavado en el árbol y vi sus reflejos pasando por delante: eran siete en total, hombres, mujeres y niños. Sus ropas raídas se desprendían de sus cuerpos. Varios de ellos llevaban recipientes de hojalata en la cabeza. Sólo dos llevaban zapatos."Marchaos. No queremos nada", les espetó un comerciante barrigudo cuando se detuvieron frente a su tienda bajo un sol abrasador. Y los raji desaparecieron con la misma rapidez con que habían llegado."Borrachos, jugadores, estos raji son unos inútiles –dijo-. ¡Que se queden con su miel!"En todo Nepal viven poco más de 3.000 raji, la mayoría en el tarai, un marjal y bosque que antaño se extendía centenares de kilómetros a lo largo de la frontera meridional con la India. Hace cuarenta años, en estos bosques abundaban los tigres y los elefantes, y los mosquitos transmisores de la malaria, pero actualmente gran parte de este territorio es campo abierto. Durante los años setenta, el gobierno les dio tierras en las que asentarse, pero muchos perdieron su derecho a la propiedad incurriendo en deudas o simplemente abandonándola. Unos pocos todavía viven en el bosque. Lea el artículo completo en la revista.