Hemeroteca

Indonesia

Indonesia

Indonesia

Tras la desaparición del régimen dictatorial de Suharto, los extremistas religiosos y los separatistas regionales fuerzan un desenlace: ¿hay esperanza de un futuro plural y pacífico para este país extraño, hermoso y disperso? ¿Podrá mantener la unidad esta nación tan atormentada y dividida en diversas etnias, religiones y culturas?

La noche cayó de repente sobre el puerto de Bitung, en el extremo nororiental de Célebes. En el campo de refugiados, una antigua fábrica de ratán, reinaban el calor y la humedad. Unos cristianos, reunidos bajo el resplandor de una bombilla, relataban cómo habían perdido sus hogares en Ternate, en las cercanas Molucas."Los musulmanes nos incendiaron las casas", afirmó un sargento retirado del ejército. "Ellos destruyeron nuestras iglesias –coreó el profesor de inglés del pueblo–. ¡Fuimos masacrados!"Semejante conmoción era nueva en aquella aromática población de viviendas pulcras y jardines bien cuidados situada en una ladera, pero formaba parte de un grave trastorno que se extendía rápidamente por las húmedas entrañas del este de Indonesia. El área, también llamada islas de las Especias, había pregonado durante decenios que sus comunidades mixtas de islámicos y cristianos eran modelos de buena vecindad interreligiosa. Lea el artículo completo en la revista.