Conferencia de Steve McCurry en Barcelona

Steve McCurry: "Lo más importante es permanecer en la trinchera"

El autor de la célebre fotografía de la niña afgana dio a conocer en una conferencia en Barcelona las claves de su carrera profesional

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Entonces y ahora

Entonces y ahora

De niña (arriba) fue fotografiada por Steve McCurry en un campo de Pakistán para ilustrar el reportaje sobre los refugiados afganos que la Geographic publicó en junio de 1985.

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INDIA-10209. Festival tradicional hindú de Ganesh Chaturthi en Mumbai, India

Festival tradicional hindú de Ganesh Chaturthi en Mumbai, India

Cubierto de un pigmento de color rojo intenso llamado gulal, un joven indio participa en un festival tradicional hindú de Ganesh Chaturthi en Mumbai. A Ganesh, una de las divinidades más veneradas del panteón hindú, se le asocia con el color rojo. 

Steve Mc Curry

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KASHMIR-10016flat. Vendedor de flores en el lago Dal, India

Vendedor de flores en el lago Dal, India

En Cachemira, un vendedor de flores rema por las tranquilas aguas del lago Dal. Los disturbios dinamitaron la paz de la región y acabaron con la industria turística. Cachemira había llegado a atraer a más de medio millón de visitantes al año. 

Steve Mc Curry

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Un día lluvioso, India

Un día lluvioso, India

Steve McCurry

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Portada National Geographic: Monsoons. Portada del número de diciembre de 1984 de National Geographic

Portada del número de diciembre de 1984 de National Geographic

La fotografía del sastre de Pordanbar se convirtió en imagen de portada del número de diciembre de 1984 de la Geographic.

El autor de la célebre fotografía de la niña afgana dio a conocer en una conferencia en Barcelona las claves de su carrera profesional

Steve McCurry, autor de la famosa fotografía de la muchacha afgana que dio la vuelta al mundo en 1985, recaló en Barcelona para ofrecer un recorrido por las imágenes más representativas de su carrera. El fotoperiodista desgranó las historias que subyacen detrás de las imágenes que lo han hecho famoso y desveló algunos de sus secretos para conseguir buenas instantáneas: «Sigue tu pasión, rodéate de buena gente, forma parte de la conversación».

«Lo más importante para un fotógrafo es permanecer en la trinchera», declaró McCurry, quien destacó la importancia de implicarse al máximo en el tema del reportaje antes de empezar a trabajar. «Mantener un diario de bitácora es crucial para llegar al centro de la cuestión que el reportero gráfico está intentando abordar», sentenciaba el fotoperiodista mientras repasaba algunas de las instantáneas tomadas en Yemen, que consiguió gracias a la complicidad de un muchacho de 12 años de edad cuyo retrato acabó formando parte de un reportaje publicado en la Geographic del número de abril de 2000.

McCurry hizo un dilatado recorrido por las fotografías tomadas en la India y Pakistán, dos países donde ha forjado la mayor parte de su carrera profesional. Recordó su trabajo para documentar las lluvias monzónicas. «Quería hacer una buena fotografía pero no encontraba el ángulo perfecto, así que decidí “mojarme” y bajar a la calle. Solo cuando estuve literalmente con el agua al cuello fui capaz de obtener una buena fotografía.» La imagen de un sastre que acarreaba su máquina de coser por una calle inundada de Pordanbar se convirtió en otra de sus imágenes icónicas e ilustró la portada del magazine del número de diciembre de 1984. «Pese a la gravedad de la situación, el hombre mantenía su sonrisa», añadió.

En la carrera de McCurry el episodio de Sharbat Gula ocupa un lugar especial. El fotoperiodista recordó que la muchacha se mostraba en principio reticente a ser fotografiada, pero que su maestra la convenció de la importancia de que el mundo conociera la situación de los refugiados afganos en Pakinstán. McCurry explicó que no tenía permitido retratar a mujeres musulmanas, por lo que su única opción era tomar instantáneas de muchachas que todavía no habían alcanzado la pubertad. Una de esas tomas acabó convirtiéndose en su fotografía más famosa. En ocasiones, comentó, «una buena imagen surge por casualidad». Lo importante es «no forzar ninguna situación, simplemente dejar que fluya, permitir que ocurra».

El fotógrafo mostró a los asistentes algunas imágenes inéditas tomadas el 11S en Nueva York. «Acababa de llegar del Tibet el día anterior y pensé que tenía la obligación de mostrar al mundo aquella catástrofe.» Captó algunas imágenes desde la azotea de su casa neoyorquina y salió también a la calle para plasmar aquel horror. «Uno de mis objetivos es documentar algunos lugares históricos que están en transición, amenazados, y momentos que acabarán evaporándose en poco tiempo.» La devoción de McCurry por retratar un mundo en constante transformación lo llevó a pedir a la empresa Kodak que le suministrara el último carrete de la mítica película Kodachrome para regresar y fotografiar de nuevo algunos de los lugares que habían marcado su carrera. «Mi objetivo es ser testigo permanente de cuanto acontece a mi alrededor con el fin de documentarlo y tratar de influir para cambiar las cosas», añadió. Así ha sucedido con algunas de sus imágenes: una empresa alemana regaló al sastre de Pordanbar una nueva máquina de coser después de ver la imagen en la portada de la revista, y el impacto de la foto de Sharbat Gula fue tal, que años más tarde National Geographic Society creó una fundación para canalizar las múltiples ayudas brindadas por gente de todo el mundo a la educación de las niñas y mujeres afganas. Una buena imagen, a veces, es el principio de una buena historia.