Steve McCurry, uno de los fotógrafos más importantes del siglo XX

Un fotógrafo con vocación de documentalista

23 de octubre de 2014

El fotógrafo Steve McCurry es mundialmente conocido por su gran habilidad artística y su vocación de documentalista. Su destreza se puso de manifiesto muy pronto, cuando cursó estudios de cine e historia en la Universidad del Estado de Pennsylvania. Después de graduarse con matrícula en 1974, empezó su carrera como fotógrafo en un periódico situado en King of Prussia, un barrio de su Filadelfia natal. Cuatro años después, se lanzó a trabajar como fotógrafo freelance, viajando a la India y Nepal, y abandonó el mundo del periódico para pasarse a la fotografía en color. Su objetivo era realizar reportajes geopolíticos para otro medio distinto: las revistas. Al principio, los encargos le llegaron poco a poco, pero enseguida se situó en primera línea del escenario mundial. En mayo de 1979 tuvo un encuentro casual con refugiados afganos en el noroeste de Pakistán que le hablaron de una guerra que se estaba fraguando en su país. Tras pasar unas semanas con los muyahidines rebeldes, esquivando la artillería gubernamental de día y evitando las minas de noche, cruzó con sus carretes el montañoso territorio de Afganistán hasta la frontera con Pakistán. Su fotografía de los combatientes muyahidines controlando los convoyes soviéticos, publicada en The New York Times, se convirtió en el epicentro del interés internacional. Armado con excepcionales imágenes de un conflicto emergente, el intrépido fotógrafo pronto recibió encargos de las revistas más importantes. En 1980 cubrió la guerra para Time y le fue concedida la prestigiosa Medalla de Oro Robert Capa por el mejor reportaje fotográfico en el extranjero, por su coraje y su empeño excepcionales.

Fue entonces cuando McCurry inició su relación con National Geographic, que le facilitó los medios y el tiempo necesario sobre el terreno para realizar reportajes en profundidad. La portada de National Geographic de 1985 de una refugiada afgana lo consagró como un gran fotógrafo y sigue siendo una de las imágenes más carismáticas jamás tomadas. Ese año McCurry fue premiado por las asociaciones de fotógrafos con diversos galardones, incluidos el Fotógrafo de Revistas del Año, otorgado por la National Press Photographers’ Association, y cuatro primeros premios en el World Press Photo Contest. Inspirándose en otros fotógrafos de reportaje como André Kertész y Walker Evans, McCurry entró en contacto con Henri Cartier-Bresson, uno de los fundadores de la agencia fotográfica Magnum. En 1986 se convirtió en miembro de ésta.

McCurry vive actualmente en Nueva York. Cubrió los trágicos sucesos en su ciudad natal tras el atentado al World Trade Center el 11 de septiembre de 2001. Acababa de llegar del Tibet, donde había realizado un trabajo para National Geographic y de donde había regresado el 10 de septiembre.Las fotografías de McCurry se exhiben en los museos más importantes del mundo, entre otros, el Centro Internacional de Fotografía de Nueva York, el Museo de Arte Moderno de Tokyo y el Museo de Arte de Filadelfia. Este último también organizó en 1997 una exposición itinerante del trabajo del fotógrafo en la India. McCurry ha publicado The Imperial Way (1985), Monzón (Monsoon, 1988), Retratos (Portraits, 1999), Sur Sureste (South Southeast, 2000), Sanctuary (2002), The Path to Buddha: A Tibetan Pilgrimage (2003), Steve McCurry (2005), Looking East (2006), In the Shadow of Mountains (2007), The Unguarded Moment (2009), The Iconic Photographs (2011) y Untold: The Stories Behind the Photographs (2013).

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