Nigeria, los estragos del petróleo

El delta del Níger atesora algunos de los depósitos de petróleo más ricos del mundo, pero los nigerianos son más pobres que nunca, viven una escalada de violencia y su tierra está contaminada.

Nigeria, los estragos del petróleo

Nigeria, los estragos del petróleo

1 de febrero de 2007

El petróleo lo corrompe todo en el sur de Nigeria. Se derrama de sus oleoductos, envenenando la tierra y el agua. Mancha las manos de los políticos y generales, que desvían sus beneficios. Corrompe las ambiciones de los jóvenes, que harán lo que sea por obtener una parte de la riqueza: disparar un arma, sabotear un oleoducto o secuestrar a un extranjero. Nigeria tenía todos los ingredientes de una historia de superación: una nación africana pobre que ha sido agraciada con una repentina y formidable riqueza. Las visiones de prosperidad se elevaron con tanta fuerza como el petróleo que manó por primera vez en 1956 del pantanoso suelo del delta del Níger. El mercado mundial se disputó el crudo del delta, un líquido "dulce" y pobre en azufre llamado Bonny Light, que se refina fácilmente para la obtención de gasolina y diésel. A mediados de la década de 1970, Nigeria se incorporó a la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), y las arcas gubernamentales rebosaban petrodólares. Todo parecía posible… pero todo se torció. Densas barriadas repletas de inmundicia se extienden a lo largo de kilómetros. El asfixiante humo negro de un matadero al aire libre avanza sobre los tejados. Baches y roderas abren cráteres en las calles. Lea el artículo completo en la revista