La sal y la tierra en la depresión de Afar: el corazón ardiente de Etiopía

En la depresión de Afar, en África, pastores y mercaderes de sal sobreviven en un paisaje surrealista de fisuras, fallas y un lago de lava hirviente.

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afar01. Lago Asele

Lago Asele

En una escena evocadora de épocas bíblicas, las caravanas llegan a las minas de sal del lago Asele, a 116 metros por debajo del nivel del mar. Durante siglos los bloques de sal, llamados amole, se usaron en Etiopía como moneda de cambio.

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Foto: George Steinmetz

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afar02. Lago Afrera

Lago Afrera

Unos trabajadores procesan sal en el lago Afrera. La producción se interrumpió temporalmente el año pasado, cuando un volcán erupcionó en la vecina Eritrea, cubriendo la sal de cenizas.

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afar03. Minas de sal

Minas de sal

En una planta de extracción del norte de Etiopía, el agua salada es bombeada desde el hipersalado lago Afrera hasta las piscinas de evaporación.

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afar04. Depresión de Afar

Depresión de Afar

En la depresión de Afar, en África, pastores y mercaderes de sal sobreviven en un paisaje surrealista de fisuras, fallas y un lago de lava hirviente.

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afar05. Aguas sulfurosas

Aguas sulfurosas

El azufre y las algas convierten las fuentes termales en lagunas de vivos colores. El agua es el resultado de la condensación de los gases calientes que ascienden de las cámaras magmáticas. Tras evaporarse, las sales y los minerales forman una colorida costra.

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afar06. Lago Abbe

Lago Abbe

El agua freática asciende en forma de vapor en un campo de géiseres al noroeste del lago Abbe.

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afar07. Volcán Erta Ale

Volcán Erta Ale

Un lago de lava borbotea en la cumbre del Erta Ale, el volcán más activo de la región.

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afar08. Fallas vivas

Fallas vivas

Las fallas activas en constante movimiento han inclinado enormes bloques de estratos rocosos como si fueran piezas de dominó. Uno de los cañones abiertos proporciona un buen paso a los camiones que circulan entre Etiopía y Djibouti.

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afar09. Los barjanes de Araf

Los barjanes de Araf

Esculpidos por los vientos que soplan constantemente de este a oeste, los barjanes, como se llama a estas dunas de arena, avanzan por un antiguo lecho marino; miden unos 2 metros de altura y entre 6 y 9 metros de diámetro.

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afar10. Monte Dallol

Monte Dallol

Muros de sal, arcilla y potasa, algunos de 25 metros de altura, se yerguen como una muralla sobre un laberinto de barrancos y cañones en la falda del monte Dallol. Las formas tortuosas son resultado de tormentas e inundaciones repentinas.

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afar11. Chimeneas de travertino

Chimeneas de travertino

Unas agujas rocosas llamadas chimeneas de travertino se han formado gracias a la acción de un vapor rico en minerales que emerge de las cámaras de magma subterráneas. Cuando se evapora deposita los minerales alrededor de la chimenea.

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afar12. Lago Assal

Lago Assal

El lago Assal en Djibouti es uno de los lagos más salados del mundo. El intenso calor y los fuertes vientos facilitan la rápida evaporación, dejando un anillo de minerales en las orillas del lago.

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afar13. Lago Assal

Lago Assal

El lago Assal constituye la cota más baja de África, 156 metros por debajo del nivel del mar. Una compañía de producción salinera de Djibouti llama al lago «la mayor reserva de sal por explotar del mundo».

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En la depresión de Afar, en África, pastores y mercaderes de sal sobreviven en un paisaje surrealista de fisuras, fallas y un lago de lava hirviente.

Fue como una escena de una película de efectos especiales. En septiembre de 2005, los pastores afar del norte de Etiopía vieron cómo la tierra abría sus fauces y se tragaba sus cabras y camellos. Fragmentos de obsidiana de las profundidades subterráneas saltaron por los aires "como grandes pájaros negros", según dijo un testigo. Durante tres días una nube de ceniza oscureció el sol, mientras el volcán más grande de la región, el Erta Ale, "montaña humeante" en la lengua afar, entraba en erupción.

¿Qué causó tales acontecimientos? Varios ki­­lómetros por debajo de la superficie, un colosal eructo de magma había ascendido entre dos placas litosféricas, separándolas aún más. Cientos de fallas y fisuras se abrieron a lo largo de 60 ki­­lómetros de desierto, tragándose a los animales. Desde entonces más de diez episodios similares pero de menor intensidad han sacudido la zona.

La depresión de Afar, en África oriental, es una de las regiones más hiperactivas del mundo en términos geológicos

La depresión de Afar, en África oriental, es una de las regiones más hiperactivas del mundo en términos geológicos. Si la sobrevuelas en avión o en parapente con motor, como hizo el fotógrafo George Steinmetz, puede parecer estática. Pero su apariencia imperturbable oculta su verdadera naturaleza. Bajo la superficie, la rocosa corteza terrestre se está desgarrando, y hay diver­­sas cámaras de magma subterráneas que alimentan 12 volcanes activos, géiseres humeantes, calderas hirvientes y un lago de lava infernal.

Los terremotos de 2005 y las subsiguientes réplicas son las últimas de una larga serie de turbulencias sísmicas que empezaron hace 30 millones de años, cuando el magma se abrió paso a través de la corteza de la Tierra y empezó a separar la península Arábiga de África, originando el mar Rojo y el golfo de Adén. Cuando el magma en ascenso se enfría, se torna más denso y se hunde. Partes de la región de Afar están ahora más de 150 metros por debajo del nivel del mar.

Por su escasa elevación, la depresión de Afar ha quedado inundada por el mar Rojo varias veces, la última hace unos 30.000 años. Después de cada inundación, el agua de mar se evapora, dejando gruesas capas de sal. Ese «oro blanco» es desde hace tiempo una importante fuente de ingresos para el pueblo afar, fiel a esta tierra de extremos que en verano puede superar los 50 °C.

Los científicos desafían los retos del desierto por otras razones. Afar es uno de los pocos lugares del planeta donde una dorsal oceánica -por donde aflora el magma desde la corteza oceánica y forma nuevo lecho marino- emerge en tierra firme, lo que permite estudiar los procesos geológicos que normalmente se desarrollan muy por debajo de la superficie del océano.

Dentro de varios millones de años esos procesos habrán producido cambios espectaculares en la geografía de África. La depresión de Afar y todo el Gran Rift Valley se convertirán en un vasto mar nuevo que conectará el mar Rojo con el océano Índico y separará el cuerno de África del resto del continente.