Biomimética, diseño natural

Unos cardos enganchados al pelo de su perro inspiraron a un ingeniero la invención del velcro. Éste es un ejemplo de biomimética, una joven disciplina que consiste en adaptar diseños de la naturaleza y transformarlos en objetos que tengan utilidad en el mundo real.

Biomimética, diseño natural

Biomimética, diseño natural

1 de mayo de 2008

Un despejado día de verano del mes de febrero, el biólogo evolutivo Andrew Parker se arrodilló en la arena roja y candente del outback australiano e introdujo la pata trasera derecha de un moloc en un plato con agua. La maniobra no fue tan arriesgada como pudiera parecer. Aunque cubierto de afiladas púas, el lagarto no medía más de dos centímetros hasta la cruz, y miraba a Parker con aprensión, como un bebé de dinosaurio que hubiera perdido a su madre. Era una monada que parecía fuera de lugar en ese entorno inhóspito, habitado por un porcentaje alarmantemente elevado de las serpientes más venenosas del mundo, entre ellas el taipán del interior, de cuyo veneno bastan 30 gramos para matar a un centenar de personas, y la víbora de la muerte del desierto, cuyo nombre lo dice todo.

También es feroz el propio paisaje, donde el viento que silba entre las mulgas suena como un secador de pelo funcionando a la máxima potencia y el sol parece el triple de grande que en los lugares de clima templado. Son recordatorios constantes de que allí, en la zona más árida del continente habitado más árido del mundo, es esencial saber cómo y dónde conseguir agua. Eso lo sabe el moloc, cuya elegancia y seguridad fascinan a Parker hasta el punto de hacerle olvidar los riesgos de padecer insolación o una mordedura de serpiente. "¡Mira, mira! –exclamó–. ¡Tiene el lomo completamente empapado!" Así era.