Hemeroteca

Filipinas

Filipinas

Filipinas

El clima tropical y la condición insular han dotado de una gran riqueza de especies endémicas al archipiélago filipino, que está siendo amenazada por la tala forestal y por los destructivos métodos de pesca y agrícolas practicados por una población que utiliza los recursos como medio de subsistencia. En medio de la pobreza, de los arrecifes coralinos destruidos por la pesca con dinamita y de las islas hasta hace poco cubiertas de vegetación, los conservacionistas buscan un equilibrio entre las necesidades de la población y la preservación de este paraíso natural.

Cuando la tormenta pasó por el río Puyoy-Puyoy, el sol y la lluvia lo inundaron todo, bañando el bosque de una luz dorada. Las hojas del mangle se agitaban y refulgían en el aguacero, descubriendo la rama donde estaba el pitón. Enroscada en tres metros de prieto músculo, la serpiente se limitó a levantar la cabeza cuando pasamos a su lado en la canoa con batanga.El Puyoy-Puyoy se abre camino a través de un imponente manglar de la costa oeste de Palawan, la provincia más occidental de las islas Filipinas. Sus aguas vierten en el mar de la China Meridional después de cruzar el Parque Nacional del Río Subterráneo de Puerto Princesa, donde otro curso fluye a lo largo de ocho kilómetros navegables por el interior de una gruta llena de murciélagos y de espectaculares formaciones calizas.Este parque de 3.900 hectáreas contiene once ecosistemas diferentes, desde el lóbrego y musgoso bosque de alta montaña hasta las azules aguas del océano que bordea el arrecife. Cobija multitud de animales endémicos en peligro, entre ellos el magnífico espolonero de Palawan. Zorros voladores, nutrias orientales de garras pequeñas, manturones, civetas y tejones malayos deambulan entre la tupida vegetación.Lea el artículo completo en la revista.