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Everest, 50 años después

Everest, 50 años después

Everest, 50 años después

El mundo ya no ha sido el mismo desde que Edmund Hillary y Tenzing Norgay alcanzaron la cumbre nevada del Everest el 29 de mayo de 1953. Más de un millar de alpinistas han emulado su hazaña y han coronado la prestigiosa cima. Casi 200 personas han perdido la vida en el intento.

¡Bien, George, hemos derrotado a ese bastardo!", alardeó Hillary ante su compañero George Lowe cuando descendió con Tenzing de la cima del Everest, tras alcanzar el éxito en una empresa en la que diez intentos anteriores habían fracasado. Pero ni Hillary, ni Tenzing ni el jefe de la expedición, John Hunt, habían ido a la montaña en busca de fama personal. "No buscábamos la gloria –escribió Hunt–, como no fuera la del triunfo del hombre sobre la naturaleza y sobre sus propias limitaciones." Este mes, cuando celebramos el 50 aniversario de la expedición británica de 1953, se prevé que cientos de alpinistas intenten alcanzar la cima de la montaña que llaman el Gran E. Algunos pagarán hasta 65.000 euros para ser guiados hasta la cumbre.Otros vendrán movidos por el afán de conseguir fama o beneficio personal. Cualquiera que sea el motivo, todos deberán enfrentarse a la "zona de la muerte", una altitud superior a los 8.000 metros donde la supervivencia es siempre difícil. "Hay mil formas de perder la vida en el Everest –afirma Pete Athans, que lo ha coronado siete veces–. La aventura consiste en controlar tus miedos e ignorancia." Lea el artículo completo en la revista.